Cuando Lisa despierta en mitad del bosque, no recuerda cómo ha acabado allí ni por qué estaba enterrada bajo tierra. Alguien irrumpió en su casa la noche anterior, la que lo cambió todo y de la que Lisa no consigue acordarse. Las alucinaciones y los vacíos de memoria se hacen cada vez más frecuentes, más terribles. Algo está cambiando dentro de ella y el único que parece saber qué sucede es Stanley Robbs, el extraño vecino que vive al otro lado de la calle. Mientras Lisa lucha por descubrir la verdad, los días pasan cada vez más extraños y más deprisa.
Llega el tiempo de recolectar.
Aviso de contenido sensible: insectos, sangre, asesinato, alucinaciones, paranoia.
¿Cómo te sentirías tras despertar en mitad del bosque enterrada bajo tierra? Aterrada, verdad. Cuanto menos, confusa. Así despierta una noche Lisa Hyde, la protagonista de Bestias durmientes. Alguien irrumpió anoche en su casa, pero Lisa no consigue acordarse de nada. Ni que paso ni como llego a estar enterrada en el bosque. Pero ella siente que algo ha cambiado dentro de ella. Lisa empieza a experimentar alucinaciones y vacíos temporales de memoria ¿estrés postraumático? ¿se está volviendo loca? No es capaz de asegurar nada con certeza, solo que su nuevo vecino no le da buena espina. Mientras Lisa lucha día tras día por descubrir la verdad, su vida se vuelve cada vez más extraña.
Laura Tejada teje un ambiente repleto de incertidumbre, paranoia y desconfianza. La tensión y extrañeza es palpable en cada escena. ¿Qué le está ocurriendo a Lisa? ¿Qué sucedió esa noche? Las preguntas se tornan más y más inquietantes durante el desarrollo de la historia. Las escenas juegan con el filo de la realidad como constante para hacernos cuestionarnos la fiabilidad de Lisa como narradora. Laura fabrica sus escenas con mucho mimo: personajes que generan duda e interés, ambientes siniestros, y descripciones que llegan a hacerte temblar durante algún pasaje. Bestias durmientes es un libro de sensaciones. Una novela corta desagradable por momentos, tensa en toda su extensión e inquietante en cada giro de hoja.
Bestias durmientes está concebida para leerse del tirón. Y si no lo está, te obliga a ello. La andaluza nos plantea un tablero de sensaciones y su terror deriva en una vertiente más psicológica. Una excusa perfecta para explorar los miedos y realidades personales. Un miedo que viene de lo más profundo de la mente y de las emociones de cada uno. Lo que no me esperaba, era el giro fantástico (o si lo esperaba, pero no con ese propósito). Una historia autocontenida, que no necesita ni un ápice más y que hará las delicias de cualquier lector de género.
No me gustan las historias de terror y no me gustan los bichos. La mezcla de ambas cosas debería ser mi peor pesadilla... pero Laura ha sabido crear una historia con estos dos elementos que me ha encantado, porque lo ha hecho de una forma muy elegante (es decir, que no me de asco ni nada, que es lo que suele sucederme). Y a pesar de ser un relato corto no le sobra ni le falta ninguna palabra.
En ocasiones, no sé por qué, me recordaba a Stranger Things, la historia no tiene nada que ver y la base es completamente diferente. Pero tiene esa extraña tensión en el ambiente, esa misma nieblina amenazante alrededor de los personajes (aunque no se hace referencia alguna en todo el relato, yo la notaba)
Crear atmósfera inquietante es un don para esta autora. Es la tercera vez que leo a Laura Tejada y siempre me meto de lleno en los mundos que crea. Mundos de color gris, mundos de incertidumbre y desconfianza. Me ha pasado que no he conectado de primera con la protagonista, pero a pesar de ello, no he podido dejar la historia... Tenía que saber más, descubrir por qué todo estaba así de extraño.
Me encanta el terror, es uno de mis géneros favoritos y no podía dejar pasar la oportunidad de leer este libro; aunque me ha sorprendido su brevedad (no llega a las 100 páginas). Sin duda yo hubiese leído mucho, mucho más de Laura Tejada y el siniestro ambiente que envuelve la historia de estos personajes de pesadilla.
Yo pensaba tomármelo con calma, lo prometo. Quería disfrutarlo (y vaya si lo he hecho) pero es que, además, no he podido racionármelo. Fue empezar a leer y tener que acabármelo ya. Ya ya ya. La atmósfera que consigue Laura con la narración es increíble, madre mía. Completamente envolvente, te sumerge en la angustia de la protagonista, haciéndola sentir cercana y real. La sensación de paranoia e irrealidad se te pega a la piel y te mantiene en vilo, llevándote en un viaje surrealista y onírico junto a Lisa que te deja con la boca abierta. El tramo final me descolocó un poco, pero da un cierre interesante a la historia y mantiene sus grandes bazas: personajes interesantes y carismáticos, narración asfixiante y un ritmo de vértigo. Absolutamente recomendable para pasar un mal rato estupendo.
Nota: 3’5/5 Me ha gustado (aunque es verdad que al principio me recordaba al cómic Rachel Rising, de Terry Moore). Una historia súper inquietante y que genera auténtico mal rollo y cortita que se lee en una sentada. Creo que mi problema ha sido que me ha costado conectar con la protagonista, aunque es algo que se ha solucionado bastante a medida que avanza la historia.
Llevo todo el día enferma en casa, así que básicamente he devorado el libro. Es intrigante, es adictivo y me ha gustado muchísimo el giro final. El personaje de Lisa me parece muy realista, a veces es difícil identificarse con las protagonistas de este tipo de historias. Y me ha hecho mucha gracia el momento de 'a mí no me mires, estaba así cuando llegué'. Resumiendo: necesitamos más autoras de terror!
Los miles de años de sabiduría acumulada de las abejas las han llevado revoloteando hasta este libro. Por algo será. Como la miel, esta historia de terror se derrama entre tus manos y te mantiene pegada hasta el final, mezclándose con muerte, sangre, dioses y... Lisa, nuestra confusa y cambiante Lisa.
Bestias durmientes tiene un estilo tan ágil que para cuándo te das cuenta vas por la mitad del libro. Y se acaba pronto, pero algo que me ha gustado es que la historia se adapta perfectamente al formato de Novelette: está lo que tiene que estar, no sobra ni falta nada, y la historia te tiene en tensión de principio a fin. Soy amante de los bichos así que yo vi abejitas y terror y me tire ahí, a lo loco, sin leer ni la sinopsis, y lo que encontré me gustó mucho. La autora juega con una narradora poco fiable y lo hace de forma maravillosa. Me recuerda a La chica del tren, se Paula Howkins. Lo descontenta que se siente consigo misma, lo caotico de sus pensamientos y lo irracional que parecen algunas decisiones. Me encanta la ambientación y me parece una lectura muy recomendable que te deja un sabor extraño (a sangre y barro) en la boca.
Lo que más agradezco de Bestias durmientes ha sido su longitud, porque es el tipo de libro que necesito leer de una sentada. Engancha muchísimo y plantea tantos enigmas que, maldita sea, no he parado de leer hasta terminarlo (y qué bien me ha venido para desconectar).
Me lo imaginaba más desagradable, que a mí los bichos me ponen muy nerviosa, y no ha sido para tanto, más psicológico que otra cosa, así que al final incluso lo he disfrutado bastante. Recomendable si te gusta el terror de no saber qué está ocurriendo con tu vida.
El tono narrativo de este libro es simplemente increíble. Cada palabra está escogida al detalle para que te tiemblen los huesos y mantiene ese tono durante todo el libro. En todo momento estás enganchada a las páginas preguntándote básicamente dos cosas: "¿qué está pasando?" y "¿qué no está pasando?" y creo que ese sentimiento de paranoia es muy difícil de conseguir pero Laura lo ha conseguido, así que enhorabuena, maestra.
la historia ya desde el principio nos cautiva y nos crea expectación cuando la protagonista sale de bajo tierra.... la primera pregunta que se nos viene a la cabeza, es... ¿cómo es posible? y... ¿por qué?
Nuestra protagonista comenzará a buscar respuestas a cómo comenzó todo, y cómo llegó hasta allí. porque no recuerda absolutamente nada... su cabeza está llena de incertidumbre.
Me ha creado muchísima tensión la historia desde el comienzo, dudas de todo, la autora tiene ese don, de mantenerte en tensión y vivir junto con la protagonista la angustia de las lagunas que tiene en su memoria, así como la forma de describir tan tétrica las cosas que suceden en su cabeza y en su alrededor.
Me ha tenido enganchadísima la historia, se lee muy fácil y me ha encantado ese toque siniestro ochentero. No esperas el final, al menos yo seguía teniendo esa incertidumbre hasta prácticamente las últimas páginas.
Recomiendo su lectura si eres fan del terror y lo siniestro. Es una lectura que no te dejará indiferente y es, en mi opinión, ideal para leer a la vez junto con otros libros o entre libro y libro, dado que al ser corta se lee en nada.
he disfrutado muchísimo con este libro aunque insisto, la portada, no le hace justicia. 5 estrellas de 5!!!!
A ver, yo tengo una creencia: no hace falta dar susto ni meter miedo para hacer una buena historia de terror. Hay muchos de terror que contempla incluso el toque humorístico, como el slasher, y hacer un terror de miedo de darte un escalofrío en la literatura es bastante más difícil hacerlo que en una obra audiovisual, por ejemplo. Ahora bien, Bestias Durmientes me ha acojonado. Tuve que dejar de leerlo en dos ocasiones, y eso que no suelo ser aprensiva para estas cosas. Y no porque sea un terror de sustito, sino porque incomoda. Se te mete en las entrañas. Te hace visualizar imágenes muy nítidas que te gustaría no imaginarte sin tener que recurrir constantemente al terror físico (lo cual no es malo tampoco, pero se agradece que no sea siempre así). Sí, también hay momentos de body horror, por así decirlo, pero es que está narrado tan bien, tan "bonito" (a falta de una palabra mejor), tiene un estilo tan poético que te alegras de que Laura Tejada te esté metiendo ese escalofrío en el cuerpo, oye. A mí me ha encantado. Es una lectura corta, de devorarla en uno, dos días, con todo muy bien cerrado y ese sentimiento de confusión e intriga con el que acompañas a Lisa Hyde, la protagonista, todo el rato. Completamente recomendado.
Me ha encatado, sabe mantener la tensión hasta el final y es escalofriante. Lo que menos me ha gustado? La portada, no le hace justicia para nada, es mucho mejor la lamina con Stanley.
No he podido evitar acabar leyéndolo en un día. Quería saber más de Lisa. Laura ha conseguido mantenerme pegada a las páginas del libro. Ha conseguido despertar en mí sensaciones que, sin duda, se había propuesto: asco, miedo, confusión... pero entre todas esas sensaciones, también hay una que me ha parecido de lo más importante: Lisa y su historia también son parte de mi historia. Entre todos esos sentimientos por los que tenía que dejar de leer un rato, aparecían frases y momentos que me permitían sentir que había algo en la vida de Lisa que también tenía que ver con nosotros. Contigo y conmigo.
Es un libro muy ágil. Si lo empiezas no lo vas a soltar hasta que lo acabes y es otra de las razones por las que me ha gustado tanto. Yo no suelo leer ni terror ni thriller ni nada, no lo disfruto, pero con Bestias durmientes ha sido diferente. Quizás tampoco lo metería tanto dentro del terror, es más bien intriga que perdura desde todo el libro. Es un libro entretenido y que mantiene la tensión. Y, que si os apetece echarle un ojo, la editorial tiene un cupón de descuento en eBooks durante todo el confinamiento.
WOW, qué pasada. Qué manera de meterte en la historia. Desde el momento en el que empiezas no puedes parar de leer, no baja el ritmo en ningún momento. Es como si estuviera sonando música inquietante todo el rato. Una maravilla para quienes gusten de terror psicológico y de las cosas bien hechas en general.
La primera historia que leí de Laura Tejada fue Neven.
La segunda es esta. Bestias durmientes. Ahora entiendo el título después de acabar esta novela corta diría yo. Laura tiene una forma de escribir muy chula para mi gusto. En esta ocasión me ha tenido atrapadísima desde el primer momento. Sus palabras son adictivas. No puedes parar de leer.
La historia empieza de forma potente y de ahí va creciendo y creciendo. A veces, bastantes, es super desagradable en plan bien (si es que esto tiene sentido). Quiero decir que esta historia es terror, pero del bueno. No es terror del tipo "susto por aquí susto por acá". No no. Laura hace terror del bueno, o de lo que yo entiendo por bueno. No se para ustedes cuál es el bueno. Pero para mí es ESTE el de Bestias durmientes.
El ambiente que crea en tan pocas líneas es brutal. Y conforme avanza es inquietante, desagradable, no entiendes que pasa, se te pasa mil cosas por la cabeza. Es desesperante porque no entiendes a donde te quiere llevar y eso me encanto. Me pone muy nerviosa las alucinaciones de Lisa. Pero que muy nerviosa. Sobre todo recuerdo la escena en la que encuentra una pata de un bicho en su ojo. Sabes que lo hace bien porque piensas que asco por dios.
Y qué decir del mejor personaje: Stanley Robbs. Tiene un raya hacia un lado como peinado (¿?) Desde el minuto uno que aparece te desagrada un montón todo de él cada linea de descripción suya es desagradable. El físico que nos describe es tremendamente inquietante. Es desagradable, perturbador, te pone nerviosa y te saca de quicio. Un buen personaje.
Por ultimó diré que en la lectura se me vino a la cabeza Hereditary (la película del 2018) no sé muy bien porqué. Seguiré dandole vueltas.
Es esta una novela con alma de cuento terrorífico. Es corta y directa. Contiene solo lo que ha de contener y nada más. Imposible no devorar cada palabra hasta saciar el hambre de respuestas en esta especie de thriller cuyo final aporta tintes fantásticos a una historia de terror psicológico perfectamente cerrada. Laura Tejada como autora es capaz de construir ambientes con las más diversas y complejas atmósferas en tan solo un par de líneas, habilidad que no entorpece para nada la lectura, pues su buen uso de las enumeraciones en la descripción de las escenas permite que todo fluya mejor. Siento que su voz es algo que necesita el género, que podrá contar en el futuro más y mejores historias que terminarán siendo indispensables para los lectores ávidos del terror. Lectura más que recomendada, pues cumple con todo lo que uno busca en una buena historia y aporta buenos momentos de lectura fáciles de disfrutar. Espero poder seguir la pista de Laura por mucho tiempo.
Las imágenes de Laura tienen ecos clásicos y giros personales. El universo de Bestias Durmientes es, en sí, un giro mitológico sobre una trama de thriller y venganzas. La fantasía urbana o de barriada llena las esquinas de sus espacios. Con un estilo acogedor y mucho tacto, Laura Tejada nos sumerge en un terror inquietante, donde la violencia late bajo la piel y no por fuera.
Increíble cómo ha conseguido hacerme sentir incómodo y angustiado en más de una ocasión. Te mete en la cabeza de la protagonista y acabas sintiéndote como ella, haciéndote sus mismas preguntas y con sus mismas inquietudes. Y lo peor de todo es que te tiene en vilo contínuamente y no puedes parar de leer. Una pasada!
En esta novela corta de Laura Tejada nos encontramos una historia de terror contemporanea, basada en la mundo interno de cada lector —y presumo que de la autora— para explorar los miedos, esperanzas, contradicciónes y realidades personales, mas que en miedos que provengan de lo externo. Terror más psicologico que de sustos, con lo que llega mas a la mente y las emociones de cada uno, y muchas descripciones sensoriales (de todos los sentidos), incluidos unos elaborados dialogos internos. Hay descripciones pero no abrumadoramente descriptivas, creo que dejan lo suficiente a la imaginación del lector.
Una joven que se ve envuelta en algo que no recuerda ni entiende, una madre que siente agobiante, y un vecino muy especial son casi todos los personajes de esta novela que te lees de un tirón... si te atreves.
Por cierto, la portada de Elia Vela Laviña es una chulada y ya me llamo la atención cuando vi noticias sobre el libro; un acierto que las autoras y editoriales mimen tanto el contenido como el continente.
He tardado tanto en acabar de leer la novela porque sólo era capaz de leerla de día y en condiciones alegres jajaja Y de ella saco dos conclusiones: 1) que Laura Tejada escribe (y describe) muy bien, escalofriantemente bien, y 2) que por esa razón he comprendido que soy y siempre seré una miedica. Además ha conseguido revivir mi fobia a las abejas jajaja Me ha encantado la explicación que se le da a todo, también. Asombrosamente, al final Stanley era lo que menos miedo me daba 😂
Me ha costado leer este libro porque soy una persona muy aprensiva, sobre todo con los insectos. Pero quería leer a esta escritora y este libro me llamaba muchísimo la atención, así que le di una oportunidad. Y no me arrepiento.
La historia comienza con una chica que despierta sola en un bosque y no recuerda cómo ha llegado ahí. A partir de entonces, le da la sensación de estar volviéndose loca, pues no para de tener visiones y experimentar sucesos extraños, y, de alguna forma, cree que su nuevo vecino tiene algún tipo de relación con todo ello.
La autora juega con las paranoias de la protagonista para confundir al lector y mantenerlo enganchado, y ciertamente lo consigue. A través del terror psicológico, teje una trama que va más allá de simplemente asustar al lector, sino que pretende transmitirle un mensaje y hacerle reflexionar.
Me ha parecido muy, muy interesante la manera de la autora de encajar las piezas del puzle. Me ha encantado su estilo narrativo, muy cuidado y muy centrado en los sentidos del personaje (olores, sonidos...). Y, sobre todo, me ha maravillado que sea capaz de contar una historia y hacer evolucionar a unos personajes en tan poquitas páginas, pues realmente el libro se lee en un suspiro y llega a hacerse corto. Aunque, por otro lado, no parece que la historia necesitara alargarse más para tener un inicio, un desarrollo y un final perfectos, además de dejar al lector pensando en lo que acaba de leer una vez cierra el libro.
Sin duda ha sido una muy buena primera experiencia con esta escritora. Tengo muchas ganas de leer más de ella.