Kristian es un niño noruego, odia su nombre y prefiere que le llamen Conde Grishnackh, señor de Mordor. Vive en una Noruega en la que ya no hay vikingos que den miedo, y eso al nene no le gusta. Se ha hecho amigo, muy amigo, de Øystein —conocido como Euronymous— líder de Mayhem, la reconocidísima banda infantil de Black Metal, a través de la cual atrae a otros niños más pequeños hacia la secta satánica Inner Circle.
Pronto vivirán párvulas aventuras: inducción al suicidio, profanación de cementerios, quema de iglesias… y algunas cosillas más que jamás confesarán a su simpático psicopedagogo. Eso sí, sus mamás y papás no van a enterarse de nada… o quizá sí, pero se harán los suecos.
Como niños que son, aún no se manejan en los códigos éticos adultos en los que se toma en cuenta al otro como persona. No nos malinterpreten, no queremos decir que Kristian, Øystein y el resto de sus amiguitos sean malos, sino, más bien, inocentones. Y es tal vez esa inocencia, ese precario discernimiento, el que deviene en los rasgos principales de su conducta: egoísmo extremo y despiadada crueldad.
Basado en hechos reales, poco edificantes, evidentemente.
Alucinante. Es uno de los comics del año. Solo el puñetero Magius podría coger una historia tan oscurísimo y turbia como la del grupo Mayhem, el asesinato de Euronymous a manos de Varg Vikernes y la oleada de quema de iglesias en Noruega durante los 90 para hacer una comedia negrísima y muy murciana. Cogiendo inspiración de las obras de Theodor Kittelsen y con cientos de homenajes al mundo del arte y del cine (desde el Bosco gastan películas como Haxän), Magius vuelve a hacer una obra inclasificable, de un estilo mucho más pulido y radicalmente distinto a sus dos obras más conocidas, con diseños de backgrounds de un detallismo impresionante.
La historia de siempre: los niños Euronymous, Varg y cia haciendo sus gamberradas en Noruega. Mil veces contada y mil veces impactante.
Ya tenía el tomo anterior editado con FOG Comix, pero aquí Magius se ha superado. Los dibujos a página completa de iglesias, paisajes, escenarios o réplicas de pórtadas de burzum son alucinantes.
Ah! Y la edición es preciosa, más negra que el mismísimo infierno.
Me encontré esto echando un vistazo en la tienda de cómics e inmediatamente atrajo mi vista. ¿Una sátira sobre un tema por el que siento un importante interés/fascinación algo morbosa como el desarrollo turbio de la escena del black metal escandinavo? Que cogiesen mi dinero. Y he de decir que no me decepcionó en absoluto.
Lo cierto es que a la historia y sus protagonistas, la sátira y la comedia negra que hay aquí les va como anillo al dedo. Vemos como lo que empezó como una corriente creativa atrevida por parte del grupo Mayhem va degenerando a lo largo del tiempo. Cómo las ansias de control y notoriedad de su líder, Euronymous, van convirtiendo su escena local en algo cercano a una secta y siendo un imán para el que fue (y es) un monstruo totalmente desquiciado como Varg Vikernes. Finalmente, todo se sale de control en una ola de satanismo, nazismo, quema de iglesias y asesinatos. Lo grotesco de la historia real y la habilidad del autor hace que la sátira sea totalmente fluida. Para contarla, se presenta a sus protagonistas como un grupo de niños rebeldes e intensillos a los que sus padres ignoran.
Aparte del tremendo acierto que supone la narración y la premisa del cómic, mención especial merece la estética y la presentación. Usando un estilo muy de dibujos animados para los personajes que contrasta con la violencia de las sucesivas situaciones, fortaleciendo así el efecto satírico de la narración. Además, se le nota un mimo especial en el dibujo de paisajes y detalles que potencian la atmósfera.
En definitiva, un completo acierto y totalmente recomendable. A mi juzgar, vuestro cómic tanto si os gusta una buena comedia negra como si sois fans de la música de la que trata este volumen y su historia.
Iglesias ardiendo, asesinatos y black metal en los 90. Magius tiene la habilidad de contar historias reales como esta llevándolas al terreno de la sátira: las retrata en toda su absurdidad sin restarles relevancia. Lo demostró con Primavera para Madrid (Premio Nacional de Cómic en 2021) y vuelve a hacerlo ahora con Black Metal, ambientado en la escena del metal en la Noruega de los 90. Todo daba para un true crime bien sórdido, pero Magius optó por convertirlo en una historia protagonizada por niños malcriados, caprichosos e ignorantes y rellenar con humor (esa sonrisa incómoda) una historia que ya es conocido para muchos.
El negro lo impregna todo (el olor a tinta es intenso), apenas interrumpido por el blanco de los personajes. Como punto débil, diría que estos (tantos y tan parecidos entre sí) resultan difíciles de distinguir: todos melenudos, maquillados y con nombres noruegos o metaleros que se confunden entre ellos. Aunque no puedo descartar que sea un problema más mío que de la obra.
Aun así, la lectura atrapa. Y mucho. No solo por lo que cuenta, sino por cómo lo hace. El estilo de Magius es inconfundible, único y ya se ha hecho un hueco en el mundo de la novela gráfica española.
Ya estoy a la espera de ver qué historia elegirá Magius para desnudarla y llevarla al absurdo en su próximo trabajo.
Siempre me ha interesado esta historia, la había leído y visto en otros formatos. El cómic no aporta contenido, quien conozca el nacimiento del black metal noruego no le sorprenderá ningún dato. La faceta infantil de la obra cobra sentido como crítica al comportamiento y actitud de la mayoría de los integrantes de esta escena, pero aún así se antoja complicado aunar las dos dimensiones y encajar la edad de los protagonistas en el cómic con la edad de los protagonistas de la historia real. Este desequilibro provoca que en más de una ocasión se cree una distancia entre aquello que se lee y aquello que sucede insalvable. Destaco, por encima de todo, las ilustraciones a página completa de paisajes noruegos, iglesias y mitos.
Euronymous y Varg Vikermes son unos críos que se conocen porque les gusta cierto tipo de música y... ¡Genialidad! La historia del Black metal y todo lo que sucedió contada con un punto de vista fresco y gamberro.
Si no conoces algunas de las historias del Black Metal noruego es un muy buen repaso, en mi caso ya hizo la Jot Down esa labor hace tiempo. La edición y el material utilizado para su portada es una maravilla.
Una vez más, todo lo que edita Autsaider es oro. Como ya vimos en la estupenda Lords of Chaos, la historia del black metal y sus pomposas leyendas y gestas está protagonizada por una serie de niñatos pijos, ridículos y profundamente cretinos. Pese a la seriedad de muchos de los acontecimientos de este relato, no resulta nada descabellado verle la comedia al asunto, porque la tiene. Si no, esperemos a ver cómo la historia juzgará a muchos de las celebridades mongers de hoy, pero esto ya es divagar...
La cosa es que sí, es la historia que más o menos conocemos (harto posible si te movías por el mundillo) pero con niños protagonistas y mucho acento murciano. La caricatura es certera porque los referentes reales son ridículos y las carcajadas se van a oír incluso en Helvete. Bravo, Magius!
Divertidísimo y brutal. Un resumen muy necesario, por cierto, para desmitificar la historia que ya conocemos. Eso sí, atrapa. Nunca más volverás a escuchar Burzum sin pensar en esas pequeñas manitas de niño malvado, muy malvado.
kristian y su amigo øystein son dos adorables niños noruegos a quienes les encanta el black metal, el maquillaje y el ocultismo. mientras planean grabar un álbum que los encumbre, sus ansias de poder van a llevarles a quemar iglesias y a profanar algún que otro cementerio.
tras deslumbrar con el retrato de la derecha española en "primavera para madrid" y los tejemanejes del hampa en el "método gemini", magius sigue mostrando su capacidad para retratar hechos reales que, de tan oscuros, cruzan la línea del esperpento. es en esa intersección entre realidad e incredulidad donde magius inyecta magistralmente unas necesarias dosis de humor para recordarnos lo absurda que es la existencia a veces. basándose en hechos reales sucedidos alrededor de la escena del black metal noruega de principios de los 90, magius usa aquí el recurso de convertir a los jóvenes adultos de la historia original en una panda de niños salvajes faltos de supervisión parental que se refugian en una tóxica mezcla de música metal, folklore vikingo, satanismo e ideologías más que cuestionables. el volumen, encuadernado en tapa rugosa y con los bordes de las páginas tintados en negro, se asemeja a cualquier libro arcaico con el que practicar alguna herejía. las ilustraciones, oscilando entre el detallismo preciosista de los paisajes y las iglesias y un estilo más naïf para los personajes, está plagado de referencias a pintores noruegos, desde "el grito" de munch a las ilustraciones de kittelsen. y todo esto, salpicado con referencias a abba, fidel castro, adolf hitler y un buen chorro de acento murciano para crear una de las propuestas de cómic patrio más particulares que he leído en tiempo.
Black Metal relata, mediante la parodia, los macabros inicios del estilo musical black metal: un grupo de jóvenes que, como acto de rebeldía o simple llamada de atención, no solo crean un estilo de música extremo, sino también una especie de código o modo de vida, basado en el culto a la muerte, lo épico, lo oscuro y lo satánico.
El autor lo hace convirtiendo a los jóvenes originales (que en la realidad tendrían entre 16 y 21 años) en niños pequeños de unos 9 años, con muchas de las consecuencias que eso conlleva: necesitan adultos para desplazarse, les niegan la entrada a ciertos lugares, no entienden el sexo, etc. Este recurso, aunque original, termina siendo también una muleta narrativa: se pone mucho foco en conservar los hechos reales, pero sin profundizar en la motivación de los personajes, ya que gran parte de sus actos se justifican simplemente porque “son niños”.
A nivel visual, el cómic es realmente potente y está muy bien trabajado, sobre todo en los paisajes y los escenarios, que crean muy bien un ambiente sucio y desagradable. En cuanto al diseño de personajes, resulta curioso que los protagonistas tengan una cara propia, mientras que muchos secundarios parecen muñecos de Playmobil. Esto refuerza el tono grotesco y de parodia del cómic, aunque también hace que todo sea un poco más plano.
En mi caso, al no saber prácticamente nada del tema, el argumento se me hizo un poco aburrido y, en algunos momentos, demasiado largo, como si se estirara en exceso una misma broma. Además, el hecho de saber que había acontecimientos reales de por medio me obligaba a estar consultando en internet qué era histórico y qué era ficción para poder entender bien la obra o diferenciar un simple gag de un hecho real.
Si deseamos sacarle todo el jugo a este tebeo, primero hemos de entender que casi todo lo que se cuenta ocurrió realmente (o se inspira en ello), por lo que al leerlo sin contexto no parecerá otra cosa que el delirio de una secta de niños siniestros con especial talento para el drama.
Sin embargo estos niños no eran niños sino hombres. Veinteañeros flipadísimos con Satán y el black metal, hasta el punto de verse involucrados en una serie de atrocidades que aún hoy día han de permanecer en la memoria colectiva del pueblo noruego.
Aunque el relato está trufado de tarambanas de toda suerte y calaña, nuestros indiscutibles protagonistas son dos, la pareja de enfants terribles de la escena blackmetalera que se gestaba por aquellas latitudes a principios de los 90, formada por Øystein Aarseth, más conocido por Euronymus, comunista, estalinista, guitarrista y líder de la banda «Mayhem», dueño de la discográfica Deathlike Silence (xd) y dueño de la tienda de discos Helvete (“infierno” en noruego; xdxd); y Kristian Vikernes, bajista y fundador de «Burzum», quien se cambió su cristianísimo nombre por Varg (“lobo” en noruego; xdxdxd); el también autodenominado “Conde Grishnak”, Señor de Mordor (xdxdxdxd). Un dúo de intensitos cuyo extremismo y fervor ideológico alimentaron con trágicos despropósitos las hogueras satánicas que de forma tan sorpresiva empezaron a prender en las mansas tierras de los fiordos.
Un material explosivo que Magius manipula sin afán de glorificación o morbo, al contrario, ya que destripa la leyenda con precisión de cirujano, exponiendo la vacuidad de unos ideales que, en manos de una juventud desnortada y a medio cocer, degeneraron en una espiral de violencia sin sentido. Una radiografía de la inmadurez, la búsqueda de identidad y la influencia de un entorno que, en lugar de contener, alimentó una llama destructiva.
«Black Metal» es el triunfo de la sátira sobre una ridícula leyenda, que deja al descubierto el patetismo de las acciones performativas de una generación que confundió oscuridad con profundidad. Una de las obras más relevantes del cómic nacional de este año.
"Black Metal", de Magius, es una sátira feroz y estilizada que convierte la tragedia del black metal noruego en un cuento oscuro y grotescamente infantil, sin perder un ápice de su carga crítica.
🎸 Una historia real contada con humor negro.
En Black Metal (Autsaider Cómics, 2025), Magius —seudónimo de Diego Corbalán— se adentra en los oscuros sucesos que marcaron la escena del black metal noruego en los años 90: profanaciones, quema de iglesias, suicidios y asesinatos. Pero lo hace desde una perspectiva tan inesperada como efectiva: convierte a los protagonistas en niños de unos diez años, lo que añade una capa de ironía brutal y desactiva cualquier tentación de glorificar la violencia.
El estilo gráfico de Magius refuerza esta disonancia: los personajes son caricaturescos, casi máscaras deshumanizadas cubiertas de corpse paint, mientras que los escenarios —iglesias, bosques, mansiones— están dibujados con un realismo sombrío y amenazante. Esta dualidad recuerda al manga más expresivo, donde la forma no suaviza el fondo, sino que lo potencia.
Se ben a historia é a contada e resabida do Black Metal, Magius logra darlle unha volta divertida e ridiculista, o cal tampouco é difícil sendo, realmente, unha historia de imbéciles con ego. O que fai é reambientalo nun mundo no que Euronymous, Varg e compañía son púberes. De aí parte, mete chistes e humilla en moito as bobadas de toda a panda esta de chavales que querían casiño tan desesperadamente. Con todo, Magius tamén dá a toda a tontería unha pátina de narración seria, e entre o bobo do debuxo aparecen cadros preciosos que homenaxean as portadas, as fotos ou artistas esenciais como O Bosco -que para algo creou o mellor inferno pictórico da historia- ou Munch. E o feito de editalo en páxinas negras grosas, encadernadas a imitación de pel... logra darlle o punto final ao que é unha presentación de 10.
El autor murciano Magius nos presenta, de la mano de Autsaider Cómics, la historia del black metal contada con un humor negro y ácido estupendo, retratando a sus protagonistas como niños de primaria, con unos padres inmersos en el mundo "adulto" y completamente ajenos a la realidad de los jovenzuelos.
Repleto de guiños a títulos de canciones, situaciones y fotografías de la época, este cómic llega en una edición preciosa —como no podía ser de otra manera, totalmente negra—, con cubiertas que simulan cuero negro y los cantos de las páginas también teñidos de negro. Todo ello, junto a detalles geniales como una hoja con un recortable de una iglesia para quemar en casa, hacen de este volumen una pieza indispensable para cualquier amante del género.
Perfecto. Cuando me regalaron Black Metal no imaginé que se podía ilustrar y narrar de una forma tan jocosa y entretenida la historia de la banda Mayhem. Pero sí.
Los protas son niños que hacen cosas de niños como quemar iglesias, amenazar de muerte a otros niños de bandas rivales y todas esas cosas que suelen hacer los niños; esos niños desarrollan unas relaciones raras entre ellos y una serie de bandas musicales de una escena muy concreta. Y pasan cosas. Porque esos niños son muy especialitos ellos.
Así que... Diría que merece la pena por completo leer esta novela gráfica. Es creativa, entretenida, engancha y aprendes sobre una historia real que no conocerías en circunstancias normales, pero eh, aquí estamos.
Un tebeo muy divertido, de espíritu fanzinero. Magius explica tan bien toda esta historia de la escena del black metal noruego de los 90 que hasta un lego como yo, no se pierde en ningún momento.
La decisión de presentar a los protagonistas como niños de 9 a 12 años da los momentos más divertidos de la historia, pero también hace que a ratos los gags se vuelvan un poco repetitivos. El principio y el final me han parecido buenísimos, pero la parte central se me ha hecho un poco cuesta arriba.
Las páginas en que el dibujo se recrea en el paisaje y arquitectura nórdicas son impresionantes. Si juntamos esto con los dibujos de los personajes infantilizados (y a ratos playmobilizados), el resultado final tiene un aire de teatro de marionetas perverso.
Excelente cómic de humor negrísimo protagonizado por unos criajos metaleros y satánicos (y más bien gilipollas también). Las caricaturas de Magius son tan buenas como siempre, incluso mejores, y la desmitificación total de ese mundo absurdo de farsantes vestidos de payaso que dicen adorar al demonio no puede ser más demoledora. Lo mejor de todo (para mí al menos, que soy de esa tierra) es el acento murciano con el que hablan estos nórdicos tarados. Excepcional.
Una historia tan inquietante y desoladora que el autor ha sido un genio en contarla como la cuenta. Una novela gráfica sobre los inicios del black metal noruego, y los terribles sucesos que ocurrieron a su alrededor, siendo el más notorio el asesinato de Euronymous a manos de Varg Vikernes. Lo genial es que el autor cuenta los hechos como de manera muy ligera y reduce a los personajes a niños inmaduros (que lo eran) y el estilo gráfico de historietas infantiles. Recomendado,
¿Cuánta pasta se gastará la editorial Autsaider Cómics en los comix del niño Magius? El anterior era un dorado inexplicablemente dorado y este es tan negro que hasta se comban las páginas. ¿Qué será lo próximo? ¿Un tebeo impreso en un aguacate con una caducidad inmediata? ¿Unas tiras entintadas con caviar espachurrao y con una portada de crochet realizada por una abuela directamente en el salón de mi casa?
Un ensayo desenfado y humorístico del movimiento Black Metal: su evolución histórica y sus protagonistas (los músicos y las bandas relevantes). En este cómic los protagonistas reales, con sus ideas oscuras y sus acciones delictivas (quema de iglesias o asesinatos) son dibujados como niños. Esto ofrece una visión a la vez desternillante y delirante de todo. Un empacho de fantasía oscura (basado en hechos reales) y humor blackmetalero no apto para posers
Acojonantemente divertido este relato de las terribles barrabasadas de unos cuantos iluminaos noruegos del black metal, aquí convertidos en niños literales con deje murciano (!) que deja en evidencia que, por criminales que sean, no dejan de ser una gente ridícula, pueril y lamentable.
Magius aborda un tema fascinante (el truculento origen del Black Metal noruego) a través de un enfoque atrevido: mediante la modificación de todo lo relacionado con la edad, la cultura y los detalles de los protagonistas. Posiblemente esto le haya podido funcionar como motor creativo, pero creo que finalmente lastra un bonito trabajo sólo aportando confusión.
Historia del Black Metal y de Varg Vikernes usando la metafora de que son niños pequeños. Muy interesante toda la historia, pero el tema de que los dibujen como niños no me encaja. Habria preferido una narrativa más acorde a los hechos historicos.