Divertido y disparatado. Muy a lo "Bendita calamidad" como pone en la sinopsis. Como aragonesa y conocedora de la zona en la que se localiza la historia he disfrutado el doble, además de reconocer, salvando la posible exageración, a algunos de los estereotipos rurales que aparecen en la historia. Esos hermanos Malasombra que seguro nos recuerda a algún habitante de cualquiera de nuestros pueblos, esa alcaldesa mártir "culpable" de todo lo malo que sucede en el pueblo, esos "jipis" que se fueron a vivir al pueblo dejando la ciudad... Todos los personajes podrían protagonizar su propia historia aparte. Y todos inmersos en esa historia que algunos recordamos del secuestro del padre de Julio Iglesias, Papuchi, en un pueblo, entonces perdido, de la sierra del Moncayo. La verdad es que me lo regalaron para navidad y me lo he devorado en pocos días. Muy fácil de leer y muy entretenido con una prosa (y verso, ya entenderéis si lo leéis) sencilla que permite su lectura fluida. Y esa narración que discurre como un plano secuencia, enlazando una acción con la siguiente a través de sus personajes. Agradecida a mi familia por este regalo de papá Noel.
Un libro entretenido que se lee en dos ratos y en los que se identifican fácilmente los personajes en los que está basado (para alguien que ha pasado los veranos de su infancia en el lugar dónde ocurre la historia).
Un popurrí de personajes y hechos reales unidos de manera anacrónica en torno a un hito por el que empezó a conocerse un localidad tan pequeña.
La trama en sí no está muy desarrollada pero no está mal.
Destaco la habilidad de Mena para manejar personajes, diálogos y tramas con destreza, así como su capacidad de observación del absurdo y un humor lúdico pero nunca cruel ni frívolo. Moncayo estrés.
En resumen, Moncayo estrés es una novela que combina humor, historia y cultura popular, ofreciendo una lectura ágil y entretenida de un hecho real, el secuertro del padre de Julio Iglesias.