3 Estrellitas. Me ha costado mucho ponerle nota a éste libro, es verdad que me ha gustado, pero a la vez me ha costado leerlo. Le tenía bastantes ganas y empezó bien, pero hacia la mitad me empezó a cansar y exasperar. Intentaré ir por partes.
"Buscando al amor perfecto" es el segundo libro de la serie "Searching for". Leí el primero y aunque me gustó no fue para tirar cohetes, éste libro tenía más potencial, pero la autora lo destrozó. Cierto es que más o menos sabía lo que me iba a encontrar, pero debía conocerlo por mí misma.
Esta es la historia de Kennedy y volvemos a Kinnections. Kennedy es junto con Kate y Arilyn una de las fundadoras de la exitosa empresa Kinnections, dedicada al asesoramiento y encontrar parejas duraderas. Kennedy es la asesora personal de imagen y conexiones, y ahora se le presenta un gran reto para su éxito profesional.
El fruto de éste experimento es Nate Dunkle, un ingeniero aeroespacial, y el típico friki torpe y empollón, lo tiene todo hasta el punto de ser un chiste: bata de laboratorio siempre con lamparones, pelo largo, sucio y grasiento y unas gafas enormes que le sientan fatal.
Este libro, como dice Kennedy es el proceso a la inversa de "My fair lady", Kennedy es el profesor Higgins y Nate es Eliza. El reto de Kennedy será convertir al desastroso Nate en un bombón irresistible para encontrarle a la mujer de sus sueños.
Nate ha crecido en un hogar disfuncional y prácticamente lo ha criado su hermano mayor Connor, un hombre que es lo contrario a él, un ligón con miedo al compromiso. Pero Nate quiere algo más, su némesis, una mujer y esposa a la que pueda querer y respetar, una compañera de su vida, pero Nate es un desastre con patas y no se le da bien ligar con mujeres, siempre dice o critica lo que no debería y su apariencia es de todo menos atractiva.
Pues Kennedy efectivamente convertirá a Nate en un bombón, pero a su vez, ella tiene sus propios demonios contra los que luchar. Ken es una persona muy insegura e infravalorada por sí misma. Durante su niñez y adolescencia fue una chica gorda a la que hicieron bullying, nunca creyó en su propio poder ni en que podría ser guapa o atractiva, y siempre la dijeron que nadie la querría si no adelgazaba. Así que Kennedy siguió una dieta muy estricta para adelgazar y agradar, y para que alguien la quisiera, pero en su mundo frívolo y de apariencias es desdichada, pues no ha encontrado a un hombre al que realmente quiera, está aburrida y a todos encuentra defectos. Al menos es feliz con su trabajo y conocer a Nate se convierte en su mundo.
Poco a poco, Nate empieza a encariñarse con su cicerone, cuanto mas conoce a Kennedy, más le gusta, pero a la vez cree saber que no es merecedor de ella, y ella necesita algo o a alguien más. Por parte de Kennedy, me ha costado más aceptar todo, pues se va pillando un poco más por su cliente cada vez que le mejora algo de su físico, primero la sesión de peluquería, luego cambiar sus feas gafas por lentillas y descubrir unos preciosos ojos verdes, después cambiar su vestuario por ropa cara y bonita, tonificar su cuerpo en gimnasios (a pesar de que bajo su fea ropa, escondía un cuerpazo ¿de verdad voy a creerme que Nate practicando golf puede tener un cuerpazo de mojar pan?). Cierto es que me ha costado creer que Kennedy se haya enamorado de Nate, el dulce empollón, o del prototipo de hombre que ha creado, pues es lo que me ha parecido, que se enamoraba de éste prototipo y no existía un hombre guapo bajo sus feas gafas.
Pues eso más o menos es lo que me ha pasado. No es el primer libro que leo de éste tipo y siempre me dejan con una sensación agridulce. Empiezan bien, son divertidos, te echas unas risas. De verdad que me he divertido con los gambazos que metía Nate cuando le presentaban chicas para ligar. Aunque ya digo que a la mitad se me ha desinflado, cuando Nate consigue ser algo más, está pilladísimo por Kennedy, pero ella me ha exasperado mucho. Sí, entiendo de primera mano los traumas de Kennedy, yo misma los he sentido, y no he dejado que eso domine mi vida ni me frene, pero ella es tan insegura y tiene tantos miedos, a querer a alguien, a intentar algo que dure para siempre que me ha entorpecido la lectura y me ponía de mala leche, por eso me ha costado más terminar éste libro.
En el fondo está bien y me ha gustado, pero el amor de éste libro es Nate, un chico realmente bueno y dulce a pesar de su torpeza, pero agradable y sincero, dispuesto a encontrar a la mujer de sus sueños a toda costa, cambiar su vida, su imagen, lo que haga falta; eso es valiente y no la cobardía que muestra Kennedy hasta practicamente el final.
Como digo, en el fondo está bien, pese a la mala leche que me causaba Kennedy. No sé si leeré más de esta autora, pues creo que esta serie no se ha publicado entera en España. Al menos ha servido para entretenerme.