“BLANCO DE NIEVE” es la primera novela que leo de @alejandroserrano_escritor. Publicada por Estrella del norte. La he compartido en LC con @clubeljardindeloslibros
La trama de la novela, se contextualiza en el Pirineo Catalán. La desaparición de una adolescente, María, a finales de 2010, evoca los hechos acontecidos en 1990, cuando se encuentra el cuerpo sin vida de una chica con signos evidentes de haber sufrido una agresión brutal. Este es el primero de una serie de episodios impregnados de oscuridad y suspense que parecen formar parte de la historia del Valle de Arán, donde discurre la historia. Marc Paredes y su hijo Guillermo deciden pasar unos días en Vielha, arriesgándose a remover fantasmas del pasado, a recordar y descubrir momentos duros y tristes relacionados con su familia y a afrontar posibles reencuentros, en esta población que los vio nacer. Casualmente, su llegada coincide con la desaparición de Maria, y parece inevitable relacionar el pasado con el presente. Hasta aquí puedo leer de trama, pero os aseguro que el ritmo de suspense y misterio es adecuado y armonioso, con un final que da sentido y responde a todos los interrogantes que te puedes plantear mientras lees la obra.
La prosa de Alejandro es bella y poética, con el punto justo de descripción que permite que, como lector, consigas una inmersión en los escenarios, los paisajes y en la propia historia, de manera que te sientas arropado por la calidez de algunos personajes y, al mismo tiempo, sientas el frío y el silencio de los bosques, que son para mí, coprotagonistas de la narración. Os comparto una sensación que me ha acompañado durante toda la lectura de la novela: cuando leía, sentía que las palabras flotaban, algo así como si el texto se hubiera escrito en otro soporte y, cuidadosamente, el autor lo hubiera depositado, planeando suavemente sobre el blanco de las hojas del libro. Un libro que susurra, que te pide que leas saboreando las palabras y, sin necesidad de cerrar los ojos, te emplaces a esas montañas cubiertas de nieve y te dejes envolver por las leyendas y la mitología de la zona.
Además de Marc y Guillermo, aparecen en la novela personajes muy bien perfilados, algunos comparten historia tanto en el pasado como en el presente, y otros, los que ya no están, siguen impregnando con su esencia este último. Adoro a Marina y a Eloy.
Lo sorprendente es cómo el autor consigue detallar y describir algunos momentos intensos , macabros y cruentos de la historia con la misma armonía y belleza que el resto de la trama.
A medida que avanzas en la lectura, una vez que la historia está asentada, percibes de forma sutil una alerta que te pone en preaviso, de que se acerca un momento clave. Es algo así como: “va a pasar algo, lo noto, lo intuyo, va a pasar, va a pasar y, de golpe, pasa”. Esos momentos son realmente espectaculares.
Podría decir muchas más cosas, porque esta es una de esas historias que se viven. Se tocan temas profundos sobre las relaciones humanas y familiares, sobre la ambición, el clasismo, la cobardía, el miedo, la sumisión, pero también incluye un mensaje de lucha, de resiliencia, de amor verdadero y de bondad. Por cierto, nos ofrece un dilema ético, muy, muy interesante.
Sin intención de hacer spoiler, os diré que cuando descubres el sentido y el significado del título, es inevitable que toda la emoción que vas acumulando a medida que avanzas en la lectura aflore. Para mí, ha sido uno de los momentos más intensos de mi experiencia lectora y se ha quedado grabado en mi corazón.
Acabo agradeciendo a @alejandro el tiempo compartido, sus comentarios, su presentación del libro, sus respuestas a mis comentarios y, sobre todo, agradezco que cuando habla de su novela, se desprende que siente realmente un amor profundo por ella, la quiere y la mima. Se refiere a ella con cariño y con una ilusión y humildad exquisitas.
Y tú, ¿ te animas a formar parte de “Blanco de nieve”?