La homosexualidad y la adolescencia no es común en las novelas, festejo mucho que se cuenten estas historias. Tanto la sexualidad como la salud mental siguen siendo temas difíciles de abordar, muy poca gente sabe qué hacer o entender a una persona que está atravesando una depresión,que sufre ataques de pánico, etc. Hoy sabemos que estas cosas existen, pero no mucho más. Santi Talledo se volvió un referente en la divulgación y que importante es que existan estos testimonios que salen de la teoría y hablan con la crudeza de las emociones reales de atravesarlo.
Esto va para largo. Hace años que sigo a Santi, en redes, en sus trabajos, en el streaming. Ese mundo a veces engaña y te hace creer que estás en la mesa con ellos y que los conoces. En el caso de Santi, un poco es así. Es muy honesto, abierto, transparente y entrañable. Y eso hace que sienta un cariño muy especial por el. Muchas de las historias que se leen en Cero ya las escuchamos de su boca, a veces desde el humor y a veces no tanto. Leerlo desde la ficción es diferente y hermoso también. Es sentir que nos termina de contar su historia, de abrirse y de sanar. Y ojalá que así sea. El libro es hermoso. Te destruye y te vuelve a armar. Una mezcla perfecta de ficción (eso espero, porque no quiero ni imaginar que haya pasado por ciertas cosas) y autobiografía. Santi, sos todo lo que esta bien.
En muchas partes del libro me emocione. Que dura y hermosa historia. Que bueno que haya divulgación de problemáticas de salud mental y la importancia de pensar contextos que puedan acompañar.
Destaco del libro la importancia de generar conversación sobre la salud mental, y en hacer que personas que estén transitando situaciones similares se sientan acompañadas e identificadas. Pero creo que hay que leerlo sabiendo que es un relato testimonial y autobiográfico, y no esperando encontrar una novela. Como novela me parece que tiene errores que impiden sumergirse en la historia. El recurso del doble punto de vista (pasado y presente) lo hace reiterativo. Asimismo, me pareció muy superior la segunda parte (la de 17).
Admito que tarde bastante en terminar de leer está historia, y fue bueno retomarlo. Yo leí primero la parte de atrás y después la de adelante, y debo decir que es una historia que trata bien sus temas con seriedad y humor. Me gustó mucho, y estoy seguro que toda persona que haya leído el libro viviendo este tipo de situaciones, debe de haberse sentido acompañado y saber que, como dice el libro, ¡No Estás Solo!
Es la primera vez que leo un libro que se siente tan argentino, tan de mi generación. El vocabulario, las expresiones y la forma de hablar hacen que la lectura sea increíblemente cercana, como si alguien te estuviera contando su vida delante de un café.
La historia, por momentos muy adolescente y con un aire que me recordó a las producciones de Cris Morena, aborda temas que nos atraviesan a todos: las inseguridades, los miedos y la salud mental. Y aunque la trama es simple, transmite cosas importantes desde un lugar muy humano.
Además, me pareció muy interesante su estructura de “lado A y lado B”, siguiendo al mismo personaje en dos etapas distintas de su vida, hasta que ambas historias terminan convergiendo. Es un recurso narrativo arriesgado y, en este caso, funciona muy bien.
Hermoso libro, hermosa historia, hermosa forma de contarlo. Un libro para que la gente entienda lo mal que hace el bullying y la importancia de acompañar y entender a la gente problemas mentales.