What do you think?
Rate this book


Andrés Caicedo's novel Liveforever is a wild celebration of youth, hedonism and the transforming power of music.
María del Carmen Huerta lives a respectable middle-class life in Colombia. One day she misses class, and discovers she cannot return to her ordinary existence but must pursue her passion for dancing across the city. We follow her from rumbas in car parks to concerts in shantytowns as she gives in to every desire - however dark.
Published in 1977, Liveforever was its young author's masterpiece - and final work. Andrés Caicedo took his life the day it was published, but it has been recognized as a landmark in Colombian literature ever since.
Andrés Caicedo was born in Cali, Colombia on September 29, 1951. In his short life, he wrote dozens of articles on film, several plays, screenplays, novellas, and countless short stories, with a prominent focus on social discord. He committed suicide at the age of 25.
208 pages, Kindle Edition
First published January 1, 1977
Y no hay entre ellos uno con la fuerza, el aguante, la prudencia y la ilustración que yo tengo para saber bandear esta vida de amanecida.
Bueno, la probé y qué. Dura 10 minutos el efecto, que es fantástico. Después da achante y ganas de no moverse, espeluznante sabor en la boca, ardor en los pliegues del cerebro, fiebre, uno se pellizca y no se siente, ver cine no se puede porque da angustia de movimiento, sentimiento de incapacidad, miedo y rechinar de dientes, ¡Pero qué lucidez para la conversación, para los primeros minutos de una conferencia! ¡Y si se tiene bastante, no hay cansancio: uno se la puede pasar 3 días seguidos de pura rumba! Luego viene el insomnio, el mal color, las ojeras amarillas y los poros lisos, descascarados. Ganas de no comer sino de darse un pase.
Pero ninguna Salsa le llega a usted entera, al final azota el llanto quiebra el miedo, afloran las tristezas inexplicables.
Luego se puso a recorrer una Avenida Roosevelt más amarilla y profunda que nunca, una avenida que parecía no terminar nunca...
Solo tú comprendes que enredaste los años para malgastar y los años de la reflexión en una sola torcida actividad intensa. Viviste al mismo tiempo el avance y la reversa.
Y encuéntrame allí donde todo es gris y no se sufre.