Un grupo de jóvenes se vuelve a encontrar después de un tiempo sin trabajar juntos. ¿Qué sucede cuando alguien muere antes de tiempo? ¿Cómo continua la vida? ¿Y la noche? ¿Cómo continúa la conversación? Ahora, los que se han quedado, tienen tres días para retomar un disco que dejaron por terminar. ¿Pero qué sentido tiene todo esto ya? ¿Cómo asumir que la vida cambia en un instante? Así hablaban, así hablábamos. En una larga conversación a través del tiempo que no acaba nunca. Y que no acabe.
miriam te quiero muchísimo necesito dar marcha atrás en el tiempo e ir a ver esto al teatro contigo o dar marcha atrás en el tiempo y volver a leerlo sin saber nada de nuevo. no son lágrimas es agua pero sí lo son.
Lo primero que hice cuando salí de ver esta obra de teatro fue preguntar a La Tristura que a quién tenía que pasarle dinero en un sobre para que publicaran esto.
Me encantaría volver a ver una representación de esta obra, pero mientras tanto la tengo aquí en mi estantería y puedo releerla cuando quiera (al final no tuve que darle dinero en un sobre a nadie).
Leer teatro es complejo, no siempre se disfruta de la misma manera. Esta obra, por ejemplo, necesita representación, al menos para mí, que no soy capaz de imaginar melodías más allá de una recurrente y simplona que mi cabeza se empeña en repetir desde que recuerdo; eso estropea un poco el efecto, que se supone que esta gente sí sabe hacer música. Por lo demás, muy interesante acercamiento a la muerte, a los deudos, a la vida que se queda con un hueco y lo complicado que se hace, en la juventud sobre todo, vivir alrededor de ese hueco.