Una vez más, las expectativas previas ante un libro que está siendo uno de los grandes referentes del año, me han vuelto a jugar una mala pasada. Pero esto se trata de ser sincero, de ser honestos con nosotros mismos y con aquello que leemos y sentimos y así quiero transmitirlo. Siempre desde el respeto y la admiración hacia el que lo crea y lo escribe. Vamos a ver entonces de qué manera defiendo yo mi valoración final sobre esta novela. Una historia muy original y peculiar, pero, a su vez, una novela difícil de leer y algo confusa.
Primero de todo, nos encontramos con una historia trágica y húmeda, una trama que huele a drama y soledad. Mariuca, la niña mejillón, ha desaparecido y su hermano la busca de forma impetuosa entre los vecinos de un pueblo rural en Santander. Un pueblo lleno de secretos, tradiciones e historias. De mar bravío, niebla y lluvia. De gorriones, vacas y mejillones. Un pueblo donde dos hombres que se aman deben esconderse entre las rocas por miedo a ser descubiertos. Poético, mágico y emocional.
Hasta aquí, “Calabobos” me ha resultado un libro original, diferente y con un sello de identidad propio. Pero también es cierto que ahí me he quedado, en ese talante del autor que es muy valiente y valioso y que le augura un enorme futuro en el mundo de la escritura.
La novela nos va ofreciendo distintas subtramas dentro de una trama principal: la desaparición de Mariuca. Es una historia que te agarra con las dos manos y te oprime, que te va llevando entre rocas y agua y te acaba dejando sin aliento, como si nosotros fuéramos el propio protagonista de la narración. Su búsqueda constante, el sigilo que lo rodea, ese magnetismo hacia lo enigmático y retrospectivo, hacia lo que fue, lo que es y lo que vendrá después. Sin duda, aspectos que destacan dentro de un libro trágico y único, y con personajes auténticos y creíbles.
Por otro lado, han sido el carácter y la forma de contarlo lo que me ha chirriado un poco de todo ello. El uso de ese lenguaje de la Cantabria más profunda, algo que yo podría asemejar al lenguaje más coloquial que utilizamos en Cataluña y que en un libro también podría resultar complicado para según en qué zonas se lea. Verbos mal conjugados, frases mal hilvanadas, la falta de puntos y comas que proporcionen un respiro al lector o palabras acortadas, entre otros, aspectos que me obligaban a retroceder una y otra vez, a releer frases de nuevo, incluso párrafos o capítulos enteros porque me daba la sensación de no estar enterándome de nada, de estar muy perdido dentro de la historia. No la he entendido del todo y siento que no ha sido una novela para mí.
Para finalizar, quiero darle el merecimiento al autor por atreverse a escribir una novela así. No es fácil, estoy seguro de ello, y eso le proporciona mucho más valor. Para mí, ha habido momentos de conexión y otros en los que no. Momentos en los que he sacado un ratito para pensar y reflexionar y otros en los que he tenido la sensación de estar empleando mí tiempo en algo que no me terminaba de convencer del todo. ¿Qué os ha parecido a vosotros?
Ahora a por el siguiente.
VALORACIÓN FINAL: 2'5/5