Lucrecia Arellano es una estratega política fría y despiadada. Emilia Olvera, la candidata favorita a la presidencia, es todo lo carismática, audaz e intachable. Cuando sus caminos se cruzan, lo que comienza como un enfrentamiento estratégico se convierte en un juego oscuro y delicioso, donde el poder es la excusa y la atracción, la trampa.
Lucrecia busca someterla; Emilia, desafiarla. Pero el deseo amenaza con derrumbar la rivalidad que ambas han construido.
Una historia que me dejó más conflictuada que cautivada. Enroque perfecto no es solo una novela política con tintes románticos: es una partida de ajedrez emocional donde el poder, el deseo y la manipulación se entrelazan sin redención.
(La narrativa es intensa, con giros inesperados y diálogos afilados. Lucrecia no es una villana tradicional: es brillante, calculadora y profundamente humana en su ambición. Emilia, por otro lado, representa la caída de los ideales ante la maquinaria del poder. Su viaje a Oaxaca, su secuestro, y su dependencia emocional y financiera de Lucrecia la transforman en una figura trágica.)
Lucrecia Arellano, la estratega que lo mueve todo, es una figura magnética y profundamente cuestionable. No solo oculta la muerte de su esposo para mantener el control, sino que seduce, traiciona y corrompe a quienes la rodean—incluyendo a Emilia Olvera, la candidata presidencial que inicia con ideales firmes y termina cediendo más de lo que esperaba.
La relación entre ambas es incómoda, intensa y, en última instancia, destructiva. Emilia, a pesar de su inteligencia y con posición, se deja arrastrar por Lucrecia en lo político, lo emocional y lo ético. ¿Fue amor, dependencia o simple manipulación? Difícil saberlo, pero lo que sí queda claro es que los principios quedaron en segundo plano.
Esperaba que el viaje a Oaxaca marcara un punto de inflexión, pero lo que encontré fue una rendición disfrazada de pragmatismo. Carol Búho sabe construir personajes complejos, pero en esta historia, la oscuridad se impone sin matices.
No es una novela para quienes buscan redención o justicia. Es para quienes se atreven a mirar el poder de frente, aunque duela.
(La relación entre ambas es compleja, incómoda y magnética. No hay redención, solo una rendición disfrazada de estrategia. El final deja al lector preguntándose si el amor puede justificar la corrupción, o si simplemente fue otra jugada más en el tablero de Lucrecia)
Increíble. Carol búho es un fenómeno. Cada libro que escribe es una obra maestra. Tu nunca sabes lo que te espera y es imposible adivinar lo que pasa. Hay muchos giros en la historia y tu te quedas abrumada. Donde saca las ideas y como los transmite. Carol tu nos hace adicta. Siempre queremos más historias de ti. Chapó
Una historia un tanto diferente. No esperé amar a una villana y aún así, lo hice. Muy difícil de soltar, sin duda es una historia diferente, no es tan color de rosas, pero al final, se cosecha un ramo muy bueno. En general, me ha gustado mucho.
Ufff me encantan las villanas y la forma de escribir y narrar de Carol Búho. Pero este en México y mostrando además el cómo se ve desde afuera a los políticos y desde dentro me pareció muy entretenido y bien hecho también, gracias 🙌🏼