Mikel Guerendiain Azpiroz nació en Ciaurriz, Navarra, en 1983.
Licenciado en Historia por la Universidad de Navarra, ha trabajado, por este orden, de ordeñador de vacas, de friegaplatos en Lulworth (Inglaterra) y de librero (en el Corte Inglés y en la extinta Librería Gómez). En la actualidad, es profesor de Geografía e Historia en diversos institutos públicos de Navarra.
Guerendiain ha escrito cuatro piezas teatrales, dos de las cuales han sido estrenadas por grupos aficionados.
¿Cómo es eso que suele decirse? ¿"Breve, pero intenso"?
Pues eso.
Aquí tenemos una novela corta, sí, pero tremendamente bien escrita, directa y dura, con multitud de personajes sencilla y magníficamente descritos, situaciones tan viscerales como capaces de atrapar al lector, y un desarrollo sin tregua, que culmina en un excelente final.
Una obra estupenda como resumen de un hecho histórica puntual, pero también como radiografía de la realidad sociológica que se daba en aquellos pueblos perdidos en las montañas del norte peninsular, en plena Guerra Civil Española. Y, sobre todo, una demostración cruda de lo mejor, y lo peor, de lo que es capaz el ser humano.
Primera novela del navarro Mikel Guerendiain, trazada con la precisión que requiere la aparente fragmentación de la historia, que se construye en la mente del lector gracias a múltiples voces de los diferentes personajes/actores que pueblan la novela. Como si de una tragedia se tratara, las cinco partes de su estructura recuerdan a un drama en cinco actos. No hay narrador como tal y no lo necesita. Los monólogos (y algunos diálogos) retratan la idiosincrasia de cada personaje y hacen que el ovillo de lo que está sucediendo se vaya desmadejando hasta llegar a un final catártico. Un debut narrativo de gran altura.
Sensacional el debut de Mikel Guerendiain en este «Mauro» (@pepitaseditora) que, con una estructura en cinco actos redonda y la excelente composición de sus 16 personajes, logra un gran ritmo. Muy recomendable y digna de adaptación en un gran guion. Nota: 4.5
Empecé a leer Mauro porque el autor vino a presentarlo a la librería donde trabajo y me apeteció muchísimo darle una oportunidad. Fue un acierto total. Llevaba bastante tiempo sin leer una novela que me atrapara así, de esas que se quedan contigo cuando las terminas. Sinceramente, creo que debería tener mucho más bombo del que tiene, porque es una novela bastante desconocida y lo merece.
Lo primero que destaco es cómo está escrita. Tiene una prosa muy pulcra y bonita, nada enrevesada, pero con palabras súper bien escogidas. Todo fluye de forma natural y se nota un cuidado enorme en el lenguaje, sin resultar pesada en ningún momento.
La historia se basa en un hecho real: la fuga del penal de San Cristóbal, en Pamplona, el 22 de mayo de 1938, durante la Guerra Civil. Está contada desde múltiples puntos de vista, y eso es uno de sus grandes aciertos. Conocemos tanto a los fugados como a los distintos tipos de guardias (unos más crueles, otros más humanos) y también a la gente del pueblo. Esto hace que la novela sea muy completa y que no se limite a una sola mirada.
La estructura también ayuda mucho a que la lectura sea ágil. No hay capítulos como tal, sino cinco grandes partes, y dentro de cada una se van alternando las voces de los personajes en fragmentos muy breves y fáciles de leer. Yo me la leí en dos días sin darme cuenta (y se me ha quedado corta).
Es una novela que te mete de lleno en la historia, te hace empatizar con algunos personajes, odiar a otros y reflexionar constantemente sobre la crudeza de la Guerra Civil. Aunque los personajes no son reales al 100%, sí representan a personas que perfectamente pudieron ser así.
El final es increíble; está muy bien cerrado, sin adornos innecesarios ni finales edulcorados. Te deja tocada y pensando mucho después de terminarlo. Además, haber conocido al autor y escucharle hablar con tanto respeto y cariño sobre esta historia hace que se note todavía más el cuidado con el que está escrita, y el deseo claro de que no se olvide lo que ocurrió y sobre todo de que no se repita.
En conjunto, Mauro me ha parecido una novela espléndida, intensa y profundamente humana, de las que merecen ser leídas y recomendadas.
Este libro llegó a nuestra casa solo porque la casa de Etxeberri aparece en la portada, pero lo cierto es que ha sido una lectura bastante entretenida. Pensaba que iba a entrar más en la parte histórica del fuerte de San Cristóbal, pero es tan solo el telón de fondo. Siento que lo que quiere hacer Guerendiain aquí es, en parte, hacer un retrato de diferentes perfiles en Navarra durante la Guerra Civil —cómo pensaban del golpe, de lo que estaba ocurriendo y de la evasión. Y aunque más o menos lo consigue, me faltan mujeres y me falta euskera (hay literalmente más frases en francés que en euskera en todo el libro) para sentir que la narración coral del libro es plural de verdad. Aún así, los mini capítulos y la acción en sí lo convierten en un debut literario bastante bueno.
"Mauro" cuenta la historia de una evasión carcelaria en masa (unos 800 presos) que tuvo lugar en el penal franquista de San Cristóbal (Pamplona) en mayo de 1938.
La novela adopta una forma de relato coral en el que múltiples voces (franquistas y republicanas) permiten ver el impacto de la fuga en esa zona. Este es el punto fuerte del relato, en tanto que, de esta manera, se ve cómo las microhistorias se entrelazan para construir este episodio más o menos conocido.
También es interesante la visión que se ofrece desde los dos bandos. Por supuesto, no se trata de empatizar con el bando franquista, pero sí que pone de manifiesto una realidad muy importante para reconstruir una memoria histórica sana: muchos no pudieron elegir el bando al que pertenecer.
Por el contrario, la novela tiene otros puntos a desarrollar o directamente mejorables. Para mí, el principal problema de la novela, es la documentación. Estoy seguro de que el autor (oriundo de la zona) sabe perfectamente en qué consistió la fuga. Sin embargo, echo en falta más referencias históricas, más allá de una fecha y dos o tres topónimos. Me he quedado con las ganas de saber más profundamente la planificación y ejecución de la huida. Probablemente, el régimen franquista ya se ocupó de que los detalles de la evasión no trascendieran. Aun así, me hubiera gustado que el autor se aventurara a narrar una posible hipótesis. Pese a todo, puedo imaginarme la dificultad que tiene armar una historia con sentido acotada entre rígidos márgenes del contexto histórico.
Ante la falta de referencias históricas, he indagado por mi cuenta. Resulta que, de 800 presos, 207 fueron asesinados durante la persecución, 586 fueron devueltos a prisión donde continuaron siendo torturados, y solo 3 escaparon. Estos últimos son: José Marina Vega, Valentín Lorenzo Ortuondo y Sebastián San Vicente. "Mauro" solo hace referencia a uno de ellos.
En conclusión, esta es una novela corta, simple y sin adornos. Quizá demasiado casual o modesta. Probablemente debido a las limitaciones del autor (es su primera novela) para usar una prosa más elaborada. Es muy difícil acercarse a Almudena Grandes, pero la realidad es que este libro no deja huellas en aquel lector interesado por la novela histórica ambientada en la época franquista.
Corto pero intenso. Llegué a esta novela por casualidad. Paseando por la Feria del Libro de Madrid, Raquel se paró a preguntar por otro libro que Mikel le referenció la mar de bien, sin saber nosotras que él se encontraba firmando su propia novela, “Mauro”. La pasión con la que Mikel nos habló de libros y, concretamente, de su libro, me llevó a traérmelo a mi biblioteca y no me arrepiento de nada. “Mauro” guarda una historia fascinante sobre una de las mayores fugas de presos en la historia de Europa. Gracias a todos los personajes, podemos simpatizar con los presos y los guardas de la prisión, así como con las gentes de los pueblos que durante semanas vieron sus vidas patas arriba. Gracias, Mikel, por contarnos esta historia. Y gracias por hacerlo así de bien.
Me lo recomendaron en la librería y me llamó la atención que fuera un libro de personajes, pero no me esperaba para nada empezarlo y de repente terminarlo. Me lo leí en dos tiradas, literalmente desde la página número 40 hasta el final no paré.
Si no me lo hubieran recomendado no hubiese sido un libro que yo me hubiese leído, pero ha sido súper entretenido y muy real. No conocía el suceso en el que está basado, pero me ha hecho querer buscar más información al respecto.
Gran estreno de Mikel Guerendiain. Mauro es una novela breve pero intensa , cargada de personajes que hacen referencia a un acontecimiento poco conocido para muchos. Recomiendo su lectura para estos días de verano.
Me encantó la novela de Mikel. Yo, que no soy de leer mucho, me la leí súper rápido, algo que no me pasa con frecuencia. Desde las primeras páginas me atrapó y no pude soltarla.
Me gustó mucho la temática que aborda y, especialmente, la manera en la que está escrito el libro: todo en primera persona. Esta elección narrativa no es casual, ya que te permite vivir la historia desde la piel de cada personaje, sintiendo sus emociones, dudas y conflictos de forma directa e íntima. Es como si te metieras en sus cabezas y experimentaras todo junto a ellos.
Mikel ha conseguido crear una novela que engancha, que se lee con facilidad pero que a la vez te hace reflexionar. Sin duda, una lectura que recomiendo tanto para quienes disfrutan de la literatura como para quienes, como yo, no suelen tener el hábito de leer habitualmente.
Mauro tiene como trasfondo la fuga de ochocientos presos de la cárcel de San Cristóbal, en Pamplona, durante la Guerra Civil.
La novela se construye a través de todos y cada uno de sus protagonistas, ofreciendo múltiples perspectivas personales que hacen el relato especialmente original y sorprendentemente absorbente.
Es un libro sencillo de leer, pero muy eficaz: mantiene el interés constante y empuja a seguir adelante. De hecho, lo he leído en un solo día.
La historia tenía mucho potencial, pero para mi gusto ha sido muy corta. Me hubiera gustado que se hubiera adentrado más en cada personaje, no me ha dado tiempo a conectar con ninguno como para alegrarme o entristecerme por lo que le pasaran. Me ha hecho gracia haber conocido al escritor y que me hablara del libro entre otras cosas, fue divertido.
Lo vi firmando ejemplares en la Feria del libro de Madrid. No había oído hablar del libro. Me ha emocionado mucho. Y el autor es majísimo. Espero que siga escribiendo.