La nueva novela de Rayden aborda el tema de la salud mental y de los niños interiores.
¿Qué sucede cuando nuestro mundo se desmorona?
Tirso es un escritor de éxito de novela negra que quiere terminar un libro de cuentos infantiles antes de quitarse la vida. Mérida es una guía turística de la casa Sorolla a la que su compañera de piso le ha trastocado los planes por completo. Guzmán es un consultor señalado en mitad de una huelga a la que no quería acudir y empujado por su jefe a una propuesta que no puede rechazar. Coral es una periodista frustrada que quiere cambiar de vida antes de que su mejor amiga dé a luz. Y Ovidio necesita salvar su productora audiovisual mientras mantiene una relación con su gestor heterocurioso. Todos acudirán al taller de la terapeuta Guada para encontrar allí algo de luz.
David Martínez Álvarez, Rayden, regresa al panorama de la novela para articular de forma magistral e inteligente una historia de personajes heridos que buscan abrazar a los niños que fueron para seguir avanzando. La salud mental, la pérdida, el desamor, la soledad, los hallazgos inesperados planean en El taller de los niños interiores, una obra luminosa que nos devuelve la confianza en la vida.
Ésta novela es una caricia al alma llena de honestidad, emoción y de ternura. La historia nos lleva al corazón de nuestras heridas de la infancia recordándonos que sanar es volver a abrazar al niño que fuimos aunque duela y no sea fácil. Cada protagonista tiene una historia que no solo se lee, se siente, se llora y se queda contigo. Me he emocionado profundamente sanando las heridas de mi niña interior al verme reflejada en algunos de los protagonistas; leerlo ha sido darme el abrazo que me faltó. El aprendizaje que me llevo de "El taller de los niños interiores" es que para avanzar a veces primero hay que volver.
Otro libro más de David que llega a mi vida para romperme en pedazos y a su vez convertirse en tirita.
Guzmán, Ovidio, Tirso, Mérida, Seila y Coral no se conocen de nada, pero tienen en común a su psicóloga, quien organiza un taller para conectar con su niño interior y todos ellos están invitados a participar en él para sanar sus heridas pasadas. ¡Y qué viaje! Según vas avanzando y conociendo a los personajes te vas descubriendo a ti mismo, reconociendo rasgos de tu personalidad en cada uno de ellos, y encontrando esas heridas de tu niño interior que te gritan día a día y nunca has sabido escuchar.
Sin duda es un libro para sentirlo y disfrutarlo, pues tu mente va a gritar muchas cosas entre líneas y más de una vez vas a tener que hacer una pausa para recuperarte del estacazo.
Gracias, David, por poner en palabras lo que nunca supe que se podía expresar. ❤️✨
¿Alguna vez os han hablado de las heridas de la infancia? Se cuentan con los dedos de una sola mano y si unx no se para a mirarlas y a atenderlas, el poso que dejan puede perdurar toda una vida.
Abandono, traición, rechazo, humillación e injusticia. Todas ellas son representadas en esta novela por cada unx de lxs protagonistas que la conforman, quienes coinciden en el mismo grupo de terapia y en donde se desnudan emocionalmente.
David, en estas páginas, consigue llegar a lo más hondo, tirando de la verdad, de lo incómodo, de lo que escuece, pero sin olvidarse -a pesar de todo- de apuntalar algunos sucesos con humor.
Me guardo muchísimas reflexiones de este libro, pero me gustaría compartir una que me atacó de lleno:
"De pequeños nos buscamos en los espejos para sorprendernos. De adolescentes, para envalentonarnos. De mayores, para señalarnos las cobardías".
Acabo de terminar por fin la novela de David Martínez Álvarez o "Rayden ". Y en efecto, ha sido todo un viaje. Que si no se hubiese cruzado mi cumpleaños el día 9 (tampoco me quejo, fui muy feliz con mis amigos) y el trabajo, lo habría terminado desde el mismo día que empecé a leer. He tenido muchas emociones. Me he sentido identificada con varios de los personajes principales. Me he emocionado con ese reencuentro sorpresa con personajes anteriores. Ahora tengo ganas de apuntarme a un taller sobre los niños interiores, porque la mía necesitar aún sanar muchas cosas. Algunas de ellas las he recordado porque se asemejaban con las de 3 personajes en concreto: Tirso, Guzmán y Coral. Aunque mejor dejaremos el "por qué" para otro día. Por un momento me he sentido parte de todo el grupo. He empatizado con cada uno y he adorado y odiado a los mismos que adoraban y odiaban ellos. Uf, es que tengo demasiados sentimientos encontrados. Y mira que yo hablo hasta por los codos, pero en esta ocasión me faltan (o sobran) palabras para describir mi experiencia leyendo esta 3er novela. Pero me ha encantado. También el manuscrito de "a mi yo de ayer" con arreglos y firmado. Tengo tatuajes de "Haz de luz", de "La mujer cactus y el hombre globo" haciendo también referencia a su correspondiente novela. Aún no me he hecho ninguno de "Votos en contra" pero ya estoy ideando uno sobre "El talles de los niños interiores". Se me acumulan los tatuajes, pero tengo aún espacio y tiempo. David, por favor. Ven a Valladolid a firmar. Pienso que en persona aunque fuese por 2 minutos, te podría expresar mejor mi sentir con las 2 últimas novelas. De nuevo gracias, por todo. Gracias también por devolvernos (o devolverme) esa esperanza sobre la música. Ya sea en colaboración, obra propia o lo que sea y cuando sea, estaré ahí para escucharte. Gracias por seguir escribiendo. Siempre encuentras las palabras adecuadas. Voy a seguir buscando e identificando mis sentires sobre esta novela. Gracias, en serio. 💝❤️🩹
De nuevo David (Rayden) no decepciona, hasta el momento me han encantado sus tres novelas, en mi top preferida estaría "votos en contra" y luego esta última. Aquí nos emociona con las historias de estos personajes que a priori solo están unidos por su psicologa y a los que vemos abrirse y evolucionar juntos. Una joyita que trata un tema a la orden del día, la salud mental. Leer a Rayden y por supuesto escucharle, está novela surge de alguna manera de la preciosa canción "a mí yo de ayer" 😍
David lo ha vuelto a hacer. Y yo vuelvo a no salir indemne de un libro suyo ❤️🩹
Con una sensibilidad y una delicadeza exquisita consigue con sus seis personajes y esa guía tan mágica del maravilloso taller, que te pares a mirar dentro de tí. Que busques esos dos niños que viven en tu interior. Que te emociones, que se te encoja el estómago, que te veas en sus páginas. Y eso es, precisamente, lo que más gusto y más miedo me da cuando lo leo. Que me veo en sus historias. Debe ser, como él dice en sus agradecimientos, que "si nuestras heridas se parecen es porque estamos hechos del mismo amor".
Me pregunto cuánto de cada personaje hay dentro de David, al que solo me sale abrazar por el lado del corazón después de leerlo 🫂
Una novela arrebatadoramente bien escrita, divertida y profunda, inspiradora y positiva.
Hacía mucho tiempo que no conectaba de tal manera con unos personajes. Acabé la novela hace cinco dias y sigo pensando en ellos, viviendo en mi cabeza con ellos. Sus historias me han removido y emocionado, me han hecho reir y llorar. Son ya parte de mi vida.
No dejes de leerla... es posible que te cambie la percepción de ti mismo en el mundo.
Han sido meses duros y he necesitado pasar una semana en la casa de campo de mis padres para desconectar y tener tiempo mental para por fin terminar esta historia. Simplemente maravilloso. Me ha hecho conocer esos niños interiores que ni sabía que tenía y a comprender alguna herida suelta que cicatrizó pero no llegó a curar. Simplemente gracias por haber escrito este libro y estos personajes.
Hay libros que llegan como un susurro y terminan siendo un grito en el pecho. El taller de los niños interiores es uno de esos. David, con una sensibilidad casi quirúrgica, escarba en la maraña emocional de personajes rotos, frágiles, pero profundamente humanos. No hay héroes aquí, ni redenciones forzadas. Lo que hay es dolor, vértigo, y una necesidad desesperada de reconciliarse con ese niño interior que tantas veces dejamos abandonado en el rincón más oscuro de nuestra historia.
La novela se entreteje con las historias de Tirso, Mérida, Guzmán, Coral y Ovidio, cinco vidas que parecen no tener nada en común hasta que el taller de la terapeuta Guada las pone a girar en la misma órbita. Pero más allá del argumento, lo que golpea en este libro es la forma en que David desnuda la vulnerabilidad con palabras que duelen por lo cercanas, por lo nuestras.
Hay una honestidad brutal, una ternura que convive con la crudeza. Leer este libro es como mirarte al espejo después de años de evitarlo: incómodo, sí, pero profundamente necesario.
Quizás lo más bonito de este libro es que no promete curas milagrosas. No hay finales felices de manual. Lo que sí hay es una chispa: la posibilidad de mirar hacia adentro con compasión, de entender que sanar no es olvidar, sino integrar. David nos recuerda que aún cuando el mundo se desmorona, todavía podemos reconstruirnos desde la infancia, con manos temblorosas pero propias.
El taller de los niños interiores es una caricia que arde. Un libro que no solo se lee, sino que se siente. Y, quizás, se necesita.
Leer "El taller de los niños interiores" ha sido una experiencia transformadora. David nos invita a un viaje introspectivo donde cada página actúa como un espejo, reflejando nuestras emociones más profundas y las heridas que a menudo ignoramos.
Una de las frases que más me impactó fue: "A la vida se viene a suceder". Esta simple afirmación encapsula la esencia de vivir plenamente, de permitirnos sentir, caer y levantarnos, entendiendo que cada experiencia, buena o mala, forma parte de nuestro crecimiento.
Otra línea que resonó profundamente en mí fue: "Si nuestras heridas se parecen es porque estamos hechos del mismo amor". Esta reflexión me recordó que, a pesar de nuestras diferencias, compartimos emociones y experiencias similares, y que en esa vulnerabilidad compartida reside nuestra humanidad.
David logra, con su prosa poética y sincera, abrir puertas a la autoexploración y al entendimiento de uno mismo. Este libro no solo es una lectura, sino una herramienta de sanación y autodescubrimiento. Recomiendo encarecidamente sumergirse en sus páginas y permitir que sus palabras guíen el camino hacia nuestro niño interior.
Rayden me acompañó durante años con las letras de sus canciones, y ahora lo hace David con las de sus libros. Sus palabras siguen siendo hogar.
MERAVELLÓS. Estic contenta perquè últimament els llibres que em llegeixo són molt addictius i em fan sentir-me part de la lectura. Però el que m'ha passat amb aquest és una altra cosa. M'he emocionat, he viscut dins de les sis vides dels protagonistes, he estimat la Guada amb tot el meu amor i m'he vist dins de les seves realitats. Parla de sis persones adultes que, de manera conscient o inconscient, volen trobar-se amb el seu "nen/a" interior. Volen poder sentir que formen part de la mateixa essència i que, tot i que el pas del temps ha fet que silenciem aquesta vessant més innocent i pura, necessitem sentir-la aprop. Na Guada és la terapèuta, individual i de grup, dels sis protagonistes: na Seila, en Tirso, la Merida, la Coral, en Guzman i l'Ovidio. Cadascú lliura les seves batalles i cadascú ha trobat el seu refugi en alguna addició. Seran capços de poder posar pau al passat i donar-li l'espai necessari a les seves llums i foscors?
"La gente fotografia lo que teme perder". "No sabia que la tristeza se podian contar en prendas de ropa" "El miedo, ni delante que te pare, ni detrás que te empuje; al lado y de la mano"
He escuchado el audiolibro. La maravillosa voz y narración de David me ha acompañado durante un tiempo cada vez que me montaba en el coche. He reído, se me ha escapado la lagrimilla, he reflexionado y me ha petado el cerebro durante esta experiencia lectora. Admito que me he sentido identificada en algunos momentos con algunos de los protagonistas y, efectivamente, David, lo has conseguido: he tenido un espejo donde mirarme. Ya te dije en la feria del libro de Málaga que lo que llevaba escuchado hasta ese momento me estaba gustando mucho. Ahora que lo he terminado solo tengo una palabra: GRACIAS. Soy fan incondicional tuya desde los 13 años (tengo 28), me has acompañado en mis mejores y peores momentos aunque no lo sepas mediante tu música, tu poesía, tu narrativa, tu podcast y al parecer próximamente tu película. Gracias por tu sensibilidad y pasión en todo lo que haces. Gracias por esta maravillosa novela que me ha llegado directa a mi niña interior.
De mi niña interior aprendí que, si dejas de lado el miedo, la vida puede ser de muchos colores.
De mi hija, una niña que salió de mi interior y que ahora es menos mía y más del mundo, aprendo todos los días también. En menos de dos años esta pequeña maestra me ha enseñado, o recordado, el valor de parar y ver pasar el tiempo, de mirar de cerca, de reír de verdad y de besar de corazón.
Este libro es para pensar, analizar, recordar (etimológicamente: volver a pasar por el corazón) y, probablemente, sanar. Me apuesto algo a que a cada lector le va a ayudar a sanar. O al menos a sacar alguna pequeña piedra del calcetín.
Y me cae muy bien mi tocaya.
Gracias, David, por otro libro bonito. Por tu cuidado con las palabras. Y me repito con las gracias que hace unos años te di:
Por cómo cantas, por cómo escribes cuando cantas, por cómo escribes cuando escribes. Porque lanzas tus palabras y nunca sabes a qué corazones van a llegar.
Sigo a Rayden desde hace mucho tiempo, y a David desde que comenzó a escribir, este libro es sin duda un tesoro que leer y volver a leerlo en un tiempo, porque cada una de sus historias te llega a tí como una flecha directa al corazón, te pellizca en tu interior y te hace conectar contigo misma, lo mismo te ríes que te encuentras perdida en tu interior con lágrimas en los ojos. Si estás en terapia, crees que debes ir, o cómo en mi caso has estado (me han dado el alta hace poco) vas a pasar por un montón de sensaciones como en una montaña rusa, y vas a ver qué cada una de ellas es necesaria vivirla.
¡Menudo libro David! Gracias por cada uno de los personajes creados, gracias por escribir con tanta honestidad y por hacer que volvamos a abrazar a nuestros niños interiores.
En su tercera novela, David Martínez Álvarez (Rayden) ahonda más en los personajes protagonistas, invitándonos a reconocernos irremediablemente en la herida de alguno de ellos. Con una pluma más ligera y cercana, menos poética quizá, pero más vulnerable, logra crear un caleidoscopio emocional y vibrante que te coge de la mano y no te suelta hasta que esos niños interiores no finalizan la etapa básica de todo viaje interior y emocional. Aun echando de menos la dosis de humor y la forma más épica de sus anteriores libros, mi niña interior ha salido a flote para recordarme que aún sigue ahí.
"A la vida se viene a suceder" creo q no he leído frase más bonita en la vida. Me terminé el libro haciendo cola en St Jordi. no hay mejor manera. Me adentré en el taller de los niños interiores sin saber muy bien donde entraba pero completamente segura que me haría vibrar. Debo admintir que durante la lectura me sentí identificada un poco por cada uno de ellos. Miré a mi niña de ayer a los ojos. He reído, y tambien he llorado. He llorado y he sanado. Tirso me ha desgarrado, igual por ser madre y empatizar. Gracias Rayden, David, por hacer que miremos cara a cara a nuestro niño interior. Tenía un par de preguntas que en la firma me aclaró David. Que importante es tener una Guada a tu lado que te guíe. Tod@s deveríamos tenerla, yo la tengo. Y tu que le dirías a tu yo de ayer???
Tres días han sido los que me ha durado el libro. No lo he leído rápido, si no que he tratado de detenerme en las enseñanzas que nos transmite, que no es otra que el auto conocimiento. Es un libro muy valiente, en todos los sentidos. He querido leerlo despacito pero no he podido dejarlo. Son historias entrelazadas pero con sentido, y al final eso es lo que me deja: como cobra sentido de todo lo que ocurre, lo que se predice y lo que no te esperas.
Enhorabuena David, lo pienso regalar mucho.
Ha sido un placer acompañar a los personajes en ese VIAJE.
5⭐ Porque todo lo que escribes me rompe y me cura al mismo tiempo.
Este libro ha sido duro para mí, dadas las circunstancias en las que me encuentro; pero gracias por hacerlo todo un poco más fácil, por dar respuesta a preguntas que no sabía que tenía, y por hacer más nítido el cuadro que creía cubierto de niebla.
Es un libro para leer con mimo, con pausa, con tiempo para entenderlo; para ver cómo se corren las cortinas de esas salas olvidadas.
David tiene una sensibilidad especial para perfilar las personalidades de sus personajes. En esta novela todos son la consecuencia de lo que han vivido y es muy bonito acompañarles en un camino que les da la oportunidad de dejar atrás lo que no les pertenece. Ojalá, no te pase, pero creo que es inevitable sentirte identificada con alguna o con varias de las historias. Sin duda es un libro que te remueve, te acompaña y te hace sentir esperanza.
Gracias David, por escribir esta novela. Es un abrazo cálido para nuestros niños interiores. Creo que voy a empezar a hablar y mimar un poco más a la mía. Todos y cada uno de los personajes tienen algo que les hace brillar, pero Tirso... Tirso me enganchó desde el primer momento ❤️🩹 los lloros más grandes han sido con él 🥺 Ojalá nunca dejes de escribir tan bonito. "A mi yo de ayer, Lo siento si no fui lo que quisiste ser Te juro que lo hice lo mejor que supe hacer Intenté crecer feliz en este mundo cruel Quise cambiar el planeta y llevarlo al papel Aunque sea con mala letra, para hacer el bien."
Una novela (otra más, porque las 3 son un viaje impresionante) que te invita a mirar en tu interior. Historias cotidianas, pero profundas en su reflexión. De esas que te hacen reír, llorar, disfrutar, parar, pensar… Muchas emociones en un relato donde siempre hay un personaje con el que identificarse. David, no dejes nunca de escribir.
Un libro que te abre la puerta y te invita a mirar de nuevo, con la mirada del adulto en que te has convertido, a tu yo de ayer. Descubres con otra mirada sus luces y sus sombras; y si te atreves, a sanar esas heridas que aún están pendientes....Las transformas en cicatrices, que al mirarlas, te recordarán lo valiente que fuiste hasta llegar aquí. Gracias David por este gran regalo.
Entiendo el mensaje y el objetivo del libro, pero siento que eso mismo se pierde en un lenguaje y unas expresiones que, aunque admiré en los libros anteriores, en este me dificultaba comprender lo que se decía.
Me gustaron los personajes, pero no conecté del todo con ninguno. No sé si leeré más, la verdad. Ya veremos.
En mi caso, he disfrutado muchísimo de la lectura pero he ido leyéndolo poco a poco, saboreando cada página e, incluso, anotándome alguna reflexión. El final es lo que más me ha gustado. Qué importante en este mundo de adultos que alguien nos recuerde de vez en cuando que hay que cuidar nuestro niño interior.
Capítulo 23, página 212, última frase, quince palabras son suficientes para tener que cerrar el libro, llorar 10 minutos y recomponerte para intentar seguir leyendo. Entender todas las heridas de golpe: abandono, traición, rechazo, humillación, injusticia...tanto en tan solo quince palabras. Y aún te quedan otras 212 páginas más.
De lectura fácil infinitamente difícil de digerir, pero terminando con ese regusto cálido y sabroso que te deja con el corazón blandito, al igual que los votos en contra de cierta mujer cactus...
me da tantísima pena no haber conectado con este libro... todo lo de David (y sobre todo lo de Rayden) me encanta, pero hay algo en esta novela que me tira para atrás. puede que sea el abundante uso de anglicismos, que me sobran un pelín, o tal vez que el inicio es bastante lento, no lo sé. a partir de la mitad me ha atrapado más, pero no lo he disfrutado del todo :(