Solo los más fuertes se atreven a entrar en el Páramo. Solo los afortunados consiguen salir.
En un mundo sin color ni justicia, dominado por la miseria de muchos y la codicia de unos pocos, existe una región que nadie quiere transitar. Una zona tenebrosa en la que impera la traición y acecha el peligro.
Ese lugar es el Páramo.
Nyx lo sabe bien. Ella es una caminante, una criatura poseedora de un don excepcional que no solo la convierte en la más letal de las asesinas, sino que también la ata a un amo despiadado del que sueña con escapar.
A pesar de su juventud, Lem tampoco es ajeno a la crueldad. La vive de cerca en la Academia, donde trata sin éxito de dominar el arte de predecir el futuro. Consciente de que un gran fracaso implica un castigo ejemplar, la huida se convierte en su única opción.
Se abre ante ambos un futuro incierto y un camino sembrado de riesgos. El Páramo es un territorio para incautos, criminales… o desesperados, aquellos a quienes no les importa escoger entre libertad o muerte.
«Un mundo oscuro y en ruinas con el sabor de la pura aventura fantástica en su corazón». El caballero del árbol sonriente
«Una novela que tutea a la fantasía áspera y realista de Martin o Abercrombie, la prueba de que el género ha alcanzado una magnífica madurez en nuestro país». David B. Gil, autor de El guerrero a la sombra del cerezo
«Creía de verdad que aquella época en la que devoraba novelas fantásticas en un fin de semana había pasado. Hasta que me encontré con este libro». Jesús Cañadas, autor de Fundido a negro
Escritor. Ciencia-ficción, Fantasía, Terror y lo que surja. Asesor literario, profesor de narrativa y técnicas de narración, crítico literario, fundador de la web literaria Libros Prohibidos. Fundador de la asesoría literaria Autorquía. Mis novelas son Gris era el Páramo (2025, Grijalbo), Ojalá tú nunca (2020, Insólita), La Armadura de la Luz (2017, Minotauro) y Rebelión 20.06.19 (2014, Triskel/Cazador).
Nota real 3,5 estrellas cerca de las 4. ¿Por qué? porque considero viendo cómo termina, espero... que no sea conclusiva.
La novela te traslada a un mundo extraño. Un mundo donde la atmósfera es opresiva, los escenarios dejan a las claras sus claroscuros, donde sus habitantes tienen una vida gris y donde empiezas a ver «incongruencias» con respecto al aspecto inicial.
Es un mundo que te lo imaginas devastado por algún evento y es así porque es presentado muy bien. El mapa que hay al principio del libro da una serie de ubicaciones y sus nombres son evocadores. La organización de determinados asentamientos da alas a la imaginación y cuando vas aprendiendo un poco más sobre éstos, pues te da ganas de conocer el cómo y por qué de estos lugares. En la novela se nombran algunos, pero muy pocos en comparación con todo lo que aparece.
Las incongruencias que te encuentras, son ya casi en la primera página porque, por lo menos yo, estaba viendo un medieval postapocalíptico pero en esa época, las tuberías de metal no eran armas, ni siquiera existían. Y eso descoloca. ¿Para mal? No. Te hace pensar que es interesante avanzar a ver cómo puede ser que en este mundo puedan existir esos elementos.
Y según te vas introduciendo en la historia, ves cosas que serían de un mundo con más tecnología que la existente en la época medieval. Eso hace que abandones esa idea para posicionarte en una postapocalíptica donde la sociedad ha retrocedido en cuanto a estádares de cultura y gobernación.
Pero casi al instante de empezar, o al instante para ser exactos, aparece el elemento de la fantasía por excelencia, la magia. Así que bien, mi cabeza vuelve a descolocarse, vuelve esa idea de fantasía pseudomedieval post apocalíptica. Y ahí me hubiera quedado tan pancho si no se diesen una serie de eventos, situaciones, que me descolocan y me dejan muuy intrigado y un tanto mosqueado.
Nyx y Lem, me parecen personajes bien construidos, bien definidos y consistentes a lo largo de la historia. El resto que aparecen no se quedan a la zaga de éstos. De hecho, tengo la sensación que Nyx es la idealiazción de Vim en la mente del autor. El papel de ambos en la historia es relevante y creo que tardan un poco en conectarse. Bueno, de esto comentaré un poco después.
El argumento, la historia me parece atrayente, que te agarra porque genera suficientes ganchos a lo largo del libro como para querer seguir avanzando para ver si al final consigues desenredar varias «marañas» que se forman y el final, bueno, al final de la reseña comento algo.
La demiurgia desplegada para crear este mundo, su sociedad, su sistema de magia, su geografía es muy buena. Me gusta cómo está hecho y también cómo se presenta al lector. Hay un momento de la historia donde se utiliza el tropo de mentor-pupila para explicar el fundamento de la magia que me parece que está bien presentado y más adelante, mientras lees lo que le ocurre a otro personaje, entiendes perfectamente lo que está pasando en realidad.
También hay que decir que hay un pedazo guiño al Archivo de las Tormentas, a Brandom Sanderson y lo que piensa Javier sobre su obra El Camino de los Reyes. Jeje.
Y ahora llego al final y a explicar mi valoración. El final para mi no es concluso. En La Armadura de la Luz Javier deja el final un tanto abierto «por si acaso» pero es que en este caso, no me parece un por si acaso, sino que como poco debería ser bilogía. Y el hecho de que Nyx y Lem tarden tanto en encontrarse me hace sospechar que esto podría ser una primera parte.
Luego hay otro detalle que no quiero poner en esta reseña por riesgo a detripadas (spoilers ) que me deja muy mosqueado, es un tanto onírico y que me gustaría saber más para poder despejar algunas dudas que me quedan.
Para terminar, pienso que es un libro que entretiene y que es oscuro pero que es muy interesante y lo recomiendo.
El mundo es una devastación grisácea donde la gente se arrastra en busca de supervivencia. Quienes tienen poderes dominan a quienes no, pero nadie es libre: quien tenga el cristal donde se encuentra tu alma puede destruirlo y matarte. En este yermo, Nyx es una asesina que puede pasar a la Umbra, una dimensión paralela en la que todo está deformado. Lem es un aprendiz de augur completamente incapaz de ver el futuro. Y Wylar es un guerrero cobarde enviado a una misión complicada.
He de decir que la fantasía oscura no es mucho mi kink. La desesperación, la traición como norma y la ausencia de esperanza me dan pereza. Pero en este libro, aunque están presentes, no son el foco de la historia, y eso da un poco de descanso.
Lo más potente es la ambientación. Un mundo desolado, en blanco y negro (literalmente: el color es desconocido), donde el metal brilla y donde una sociedad rígida y jerárquica espera fortificándose la Oleada de monstruos que intentarán acabar con todo. La libertad de cada uno reside en el cristal donde está su alma, pero nadie puede estar cerca de su propio cristal sin ponerse enfermo, lo que da como resultado que nadie es libre. El autor ha trabajado esta ambientación, que es muy coherente y funciona bien. Además, está muy bien presentada, dejando misterio y duda y permitiendo que se despliegue de manera natural. De hecho, aunque no lo explica todo, creo que sé lo que está pasando.
Quiero hacer una mención especial a la arquitectura. La Academia, definida como un lugar enorme y labertíntico hecho anexando edificios; la Roca del Patriarca, un castillo flotante sobre una ciudad foso; el Mausoleo, un fractal de fortificaciones en ampliación perpetua... El autor se ha currado especialmente esta parte, y el resultado es muy único.
En esta ambientación tan trabajada, tanto los personajes como sus aventuras cumplen bastante bien. El final es abiertísimo a una segunda (¿e incluso tercera?) parte. Quizás lo que menos me ha gustado es el ritmo de la historia y el hecho de que el texto a veces sobreexplique las acciones y pensamientos de los personajes, casi como un contrapunto de una ambientación expuesta con tanta gracia.
Ya sabéis que a mi, todo lo que tenga una academia, si además se le une una distopía, me pirra, y aquí estamos ante un grimdark maravilloso
El libro te lleva a un mundo sin color ni justicia, dominado por la miseria y la codicia. La historia sigue a Nyx, una caminante con un don excepcional que la convierte en una asesina letal, y a Lem, un joven que trata de dominar el arte de predecir el futuro en una academia cruel (muy cruel).
La novela tiene un ritmo bueno, aunque es cierto que al principio me costó conectar un poco, hasta habituarme a cómo está narrado Los capítulos tienen una extensión correcta y está narrado a 3 POVs, lo que permite conocer mejor a los personajes.
Además tiene todo lo que me gusta: asesinos, una academia, jerarquía propia, magia, escenas gore y brutales, traiciones, demonios, bullying, misiones y secretos…
El panorama distópico está maravillosamente descrito, con un worldbuilding impresionante que te hará sentir como si estuvieras en el Páramo, un lugar desolador y super peligroso y a la vez fascinante… Tiene magia propia y te vas a ver envuelta en él y sintiéndote a la vez horrorizada y maravillada. Es un mundo gris, sin colores, complejo y fascinante, lleno de secretos y detalles. La jerarquía está maravillosamente desarrollada y explicada, sin llegar a ser densa.
El libro es brutal, cruel y oscuro, no es amable, no te da tregua, y te atrapa.
Los personajes son grises, como el Páramo, y están muy bien desarrollados; me gustó especialmente Lem, no sé por qué, pero empatice en muchas ocasiones con él. Me pareció un gran personaje.
Javier Miró ha conseguido lo impensable con 'Gris era el páramo': insuflar nueva vida a la fantasía oscura. Su obra no es un refrito de otras, sino un universo con voz propia que brilla por su originalidad y su impresionante construcción. El arranque trepidante del libro te sumerge de lleno en un mundo áspero y fascinante, donde cada detalle está cuidadosamente tejido para crear una atmósfera única. La trama es apasionante y el ritmo no decae, pero lo que verdaderamente te captura son sus personajes complejos y tridimensionales, cuyas motivaciones y luchas se sienten auténticas y palpables. Hacía tiempo que un libro del género no lograba despertarme tanto interés y no se sentía como una simple imitación. Esta novela es la prueba de que, cuando se hace con maestría, la fantasía oscura puede ser tan innovadora como cautivadora. Una lectura absolutamente recomendable que me ha conquistado de principio a fin.
Lo que me gusta de su estilo es la naturalidad con la que encaja todo. Me explico. Estoy cansado como en novelas de fantasía heroica se mezcla la prosa épica con lenguaje coloquial actual, que te saca de la trama, que a su vez es interrumpida por lo que B.Sanderson llama el "volcado de informacion", es decir, el explicar el mundo, sus reglas, su historia, etc. Javier consigue, por un lado, que ese volcado de información sea orgánico, y se vaya facilitando poco a poco sin contarlo, sino mostrándolo durante el contexto de las situaciones, dejándote que vayas atando cabos, por un lado, dejándote ir digiriendo los distintos puntos del mundo que te describe, que es diametralmente distinto de lo que estos acostumbrados, parte que va salpicando pistas sobre ciertos aspectos del mundo que más adelante descubres que no es un detalle más sino un personaje activo de la trama, que no mencionaré que es para que vayais descubriendo. Sólo os digo que estéis atentos a los detalles. Por otro lado, a pesar del lenguaje coloquial actual de los personajes, lo salpica con modismos del mundo creado y con las personalidades de los personajes, que forman una máquina bien engrasada, que te fuerza a prestar atención a todos los personajes, porque no sabes cual será el protagonista porque todos son descritos y movidos por el texto con precisión.
«Gris era el Páramo. Grises eran las figuras que lo surcaban».
Ya saben lo mucho que me gusta la fantasía grimdark. Esas historias en las que el mundo y los personajes no son ni negros ni blancos. En las que las líneas entre el bien y el mal o lo correcto y lo incorrecto, no están muy definidas. Por eso hoy quiero recomendarles Gris era el páramo, de Javier Miró. Una novela en la que acompañaremos por una tierra hostil a un grupo de personajes tan grises como el título que da nombre al libro. Un viaje por un lugar desolado, frío y azotado por diferentes vientos, en donde únicamente los más valientes o desesperados se atreven a adentrarse. Pero del que solo unos pocos consiguen salir.
Un viaje intenso por un mundo gris y hostil, con personajes complejos y una ambientación poderosa. Al inicio puede resultar denso, pero si te gusta la fantasía oscura , con moralidad ambigua y finales abiertos, este libro es para ti.
"El mundo, ya de por sí fantasmagórico, al cruzar el Velo se convertía en una pesadilla".
Al principio podía parecer la típica novela de Academia, pero no lo es. Gris era el páramo es una historia con tramas interconectadas que terminan formando un mosaico con mucho potencial.
La novela está narrada desde tres puntos de vista principales:
Nyx, una joven asesina que además es caminante. Aquí llega una de las ideas más originales del libro: los caminantes son de los pocos seres capaces de transitar la Umbra, un plano paralelo lleno de magia que algunos pueden visitar con la mente (el Velo), pero muy pocos recorrer físicamente. Sus pensamientos y vivencias me han gustado, aunque reconozco que en los momentos iniciales su trama me resultó algo pesada.
Lem, un aprendiz de augur que estudia en la Academia para aprender a ver el futuro. Sin embargo, él se siente incapaz y lo único que desea es huir de allí. Su parte arranca con ese aire de “novela académica”, pero rápidamente va más allá.
Maia y Wylar, una guerrera y un arquero a sueldo de la princesa, enviados a investigar qué ha ocurrido con una de las atalayas de vigilancia.
El inicio se me hizo algo lento y había perspectivas que no me terminaban de aportar. Sin embargo, conforme avanza la historia va cogiendo mucho ritmo, hasta desembocar en un final trepidante que, para mi gusto, resulta incluso demasiado precipitado. Es una avalancha donde todo encaja y cobra sentido, pero que deja la sensación de que podía haberse desarrollado más.
Otra buena novela de la mano de un autor nacional que nada tiene que envidiar a los internacionales. Espero la segunda entrega, pues se queda todo demasiado abierto. 3,5⭐ para mí.
Gris era el Páramo es la novela con mejor construcción de mundo que he leído hasta la fecha. En realidad varios conceptos no son algo que nunca se haya visto en una obra del género, pero el conjunto de todas ellas crea una fantasía que te atrapa desde la primera página, en el que todo encaja.
Los personajes suman también muchísimo a qué "La Desolación" se sienta tan viva, a pesar de la ambientación gris, decadente y hostil. Ninguno de ellos se acerca ni un poco a la perfección, la mayoría ni siquiera son buenas personas, pero aún así, siempre sientes que tú harías lo mismo en su situación.
La historia deja con ganas de seguir leyendo, de querer más, y cuando acabé la novela sentí la necesidad de saber más sobre el mundo.
Las únicas pegas que puedo poner es que al principio me sentí un poco abrumado por tanta información y las primeras 100 páginas se me hicieron un poco lentas. Aunque, pasado eso, me leí la novela en pocos días.
Gris era el Páramo es una novela imprescindible para todo amante de la fantasía y una buena forma de introducirte en ella si eres lector recurrente de otros géneros.
Hola! Esta es mi primera reseña! Este libro me llamó la atención por su preciosa portada y su sinopsis. Me encantó, el mundo esta muy bien construido y la mayoría de personajes tienen mucha profundidad y dilemas. El final siento que ha sido un poco abrupto pero supongo que es porque habrá una segunda parte (eso espero) Lo único que no me ha gustado y es por gusto personal es saber los pensamientos de los personajes, creo que con narrar lo que piensen sin decir explícitamente sus dudas hace que haya un aura mas misteriosas sobre los personajes. Me ha encantado la trama de Lem, me han encantado sus dudas y su trayectoria a lo largo de todo el libro.
Le pongo un 4/5 y espero con ansias la siguiente parte
Grimdark con personajes femeninos potentes, que no necesitan un refuerzo masculino para brillar. Donde es posible amar a un personaje más por lo que calla que por lo que dice. Donde el taimado te cae bien. Donde una sonrisa permanente en la cara de una señora (muy señora) te pone en alerta. ¿Se puede sentir el azote del viento narrado en un libro? Si, se puede. Y te llega a hastiar igual que a sus protagonistas. Todos somos contingentes pero la continuación a esta novela es necesaria
Gris era el páramo es una lectura adecuada para quienes quieran descubrir una historia de fantasía oscura de Km 0. Los lectores que se adentren por primera vez en el género, gozarán con el abanico de elementos que Javier Miró pone a su disposición. Y quienes ya estén avezados en él, encontrarán en sus páginas un bello homenaje a las novelas que la han precedido y un lavado de cara de sus elementos característicos. Reseña completa: https://windumanoth.com/gris-era-el-p...
Me he divertido muchísimo con esta lectura. La voz sencilla y de "andar por casa" del autor junto a su humor, también popular, hacen que sea una lectura fácil y simpática a pesar de la oscuridad del trasfondo. Los personajes son divertidos, con sus diálogos chorras, chascarrillos y interjecciones hacen que una historia oscura contenga mucha luz. Una fantástica creación de mundo (worldbuilding), muy original (espero que pueda mantenerse su originalidad a lo largo de la serie). La magia está muy bien construida también. Y la trama está repleta de acción y no te deja soltar el libro. Noto una fuerte influencia de Brandon Sanderson. La narrativa no es perfecta (tengo la sensación de que el final está precipitado, menos cuidado, y adolece de algún deus ex machina) y tiene mucho margen de mejora, lo cual no es impedimento para disfrutar profundamente de la historia y su trama. Sin duda seguiré leyendo la serie y a Javier Miró (al cual ya sigo, y admiro, por su canal de YouTube). Recomendado para todos aquellos que disfruten de la ficción especulativa.
No puedo describir hasta qué punto me ha sorprendido este libro. No entiendo cómo ha pasado desapercibido en redes. Estoy convencido de que será una de las mejores lecturas de mi 2026. Oscuro, misterioso y con una ambientación espectacular: magia y mitología propias integradas en la trama y los personajes de una manera espectacular. El que no sepa si leerlo que me hable, que yo lo convenzo.
Ha sido mi primer libro de fantasía. Me ha sorprendido muy positivamente. El entorno y los personajes tienen un gran trabajo que te hace meterte dentro de la historia y empatizar con ellos. Lo recomiendo🧡📚.
Gris era el páramo. Así es como comienza esta historia de ciencia ficción de Javier Miró, al más puro estilo Grimdark. Un libro de fantasía oscura que tiene lugar en un mundo asolado, donde no existe el color y su gama se reduce al blanco, negro y gris. Los días no se suceden a las noches, los vientos son infernales. Un lugar inhóspito, lleno de cenizas y donde solo habitan insectos y unos personajes oscuros, sin buenas intenciones, como el mismo espacio que los rodea. Viven oprimidos por el poder religioso del Patriarca y su temido ejército, la Inquisición. Un mundo de pobreza generalizada, sin tecnología. Casi post apocalíptico. Dentro de este universo creado por el autor, existe la magia. Hay once signos con diferentes poderes o dones y algunos habitantes, cuando nacen bajo alguno de estos signos, desarrollan ciertos poderes: sanadores, augures para ver el futuro, caminantes que pueden viajar a la Umbra, guerreros...
oscuro y asombroso es el mundo que presenta Javier Miró para desarrollar esta trama, más fascinante es lo que no se ve. Porque la Umbra es una realidad paralela e invisible. Un inframundo que se encuentra al otro lado del Velo. Es como el reverso del propio mundo, donde se va a buscar gemas, metales muy preciados y donde pueden aparecer los seres más aterradores. Un lugar también donde los personajes, a pesar de las adversidades, se sienten libres. Unos personajes nada estereotipados. Viven en un mundo de fantasía, pero con unos sentimientos muy realistas.Con unas motivaciones y unas decisiones que los llevan por un camino que no sabremos si es el acertado o no. Nix es una de las protagonistas y como caminante tiene la capacidad de habitar la Umbra. Vive esclava y controlada para funcionar como una hábil asesina. Tiene un carácter muy rudo y apenas habla. Todo lo que sabemos de ella es a través de sus pensamientos, donde revela sus verdadero objetivo, escapar y conseguir la libertad. Lem tiene el poder de leer el futuro. Vive en La Academia pero allí nadie le trata bien y lo que quiere es huir de una institución que representa la falsedad y la corrupción. Maia y Wylar son dos soldados al servicio de la Princesa que han sido enviados para un reconocimiento en el páramo en busca de respuestas. Allí descubrirán que la amenaza ha despertado. Unos aventureros que nos dejaran escenas de máxima acción y tensión.
En suma, una novela con una gran ambientación y que nos transporta a un mundo casi post apocalíptico tan complejo y fascinante. Un océano de tierra, fango y polvo, lleno de oscuridad, secretos, asesinos, misiones y sueños por cumplir. Un final no cerrado del todo porque los peligros acaban de empezar. Así que ojalá pueda regresar algún día al Páramo para ver lo que les espera a nuestros personajes y a la población de La Desolación.
Sin duda «Gris era el Páramo» es el libro más complicado —o no— de valorar de los que he leído este año.
Por un lado, la parte técnica es un derroche de conocimiento: la construcción del mundo (Worldbuilding) es compleja en profundidad, pero sencilla de entender; los diálogos son una maravilla y los verbos de atribución están bien elegidos, nada forzados.
Los dos (aunque se pueden considerar cinco) personajes principales, Nyx y Lem, experimentan una evolución interesante y correcta —más el último que la primera—. La construcción del resto de los personajes no profundiza tanto y es más superficial, pero nunca cayendo en personalidades planas sin evolución (los casos de Kasidra y Maia se podrían matizar bastante).
Por otro lado, la trama y los paralelismos con grandes obras del género fantástico me han dejado frío. No existe un gran arco narrativo que englobe a las distintas historias más allá de desarrollarse en el mismo mundo y la entrada y salida de algún personaje en los caminos del resto. Parece una suerte de fix-up: un libro de relatos en el que todos están conectados y te cuentan una historia individual con pinceladas generales.
Además, como comentaba en el párrafo anterior, las comparaciones son odiosas pero constantemente pensaba en otras obras mientras leía esta. En especial me transportaba a «Nacidos de la bruma» por su sistema de magia, la importancia del metal y el personaje de Vin y su parecido con Nyx; y a «Canción de hielo y fuego» con su gran enemigo el Invierno (en este caso la Oleada) y la existencia de esa barrera física que divide la «civilización» del desastre, el Muro, encarnada en este caso con la cordillera y el gran vacío de más allá.
No me malinterpretes, el libro me ha gustado, pero veo demasiados «lugares seguros» en la creación de la trama y la historia.
Lo que más me ha gustado: la parte técnica con especial mención a la creación del mundo.
Lo que menos me ha gustado: la sensación de leer una historia que ya me han contado.
Gris era el páramo ha sido mi primer encuentro con la pluma del autor, y debo decir que ha sido una experiencia fascinante. Su estilo narrativo es envolvente, la construcción de personajes es profunda y el worldbuilding es simplemente extraordinario. Desde las primeras páginas, te sumerge en un mundo gris, cruel y despiadado, donde cada rincón parece ocultar un secreto o un peligro. La historia se nos presenta a través de diferentes protagonistas, cada uno con su propia voz y conflicto. Nyx es una asesina con un don oscuro: puede acceder a la Umbra, lo que la convierte en una amenaza aún mayor. Sin embargo, decide seguir el consejo del capellán y someterse a un entrenamiento brutal para volverse aún más letal, con el único objetivo de alcanzar su anhelada libertad. Por otro lado, tenemos a Lem, un joven aspirante a augur en la academia. Su vida está marcada por el rechazo tanto de profesores como de alumnos, y su deseo de escapar de esa realidad lo lleva a cruzar algunos caminos oscuros. Mientras tanto, Maia y Wylar, soldados al servicio de la princesa, reciben la orden de localizar los restos de la Atalaya y la puerta que protegían. Su misión los lleva a enfrentarse a criaturas grotescas y poderosas, en un entorno que no da tregua. La novela destaca por su ritmo trepidante, sus múltiples puntos de vista y una narrativa adictiva que hace casi imposible soltar el libro. El final es apoteósico, de esos que te dejan con el corazón acelerado y una urgente necesidad de más. Una lectura imprescindible para quienes disfrutan de la fantasía oscura, los mundos bien construidos y los personajes llenos de matices. Sin duda, seguiré leyendo todo lo que publique este autor.
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La historia se desarrolla en la Desolación, un mundo gris y sin color, dominado por la religión y el miedo al Páramo, un territorio hostil que se siente como un personaje más. 🌚
A través de varias tramas seguimos a distintos protagonistas: 🔪 Nyx, una asesina capaz de moverse entre realidades.
👁️ Lem, un aprendiz de augur que fracasa al intentar ver el futuro.
🛡️ Maia y Wylar, dos soldados enviados a investigar una desaparición en el Páramo.
🧭 Kasidra, siempre con un mapa en la mano y secretos en la mochila.
Cada uno arrastra sus propias luchas mientras descubre que algo mucho más oscuro y peligroso está despertando en ese mundo.
La escritura de Javier es muy visual, directa y sin adornos, pero consigue imágenes potentes y una atmósfera opresiva que transmite la dureza de la Desolación. 🔥
El sistema de magia, basado en los signos (una especie de zodiaco con once aspectos) y los halos, añade un toque original y realista, ya que todo poder tiene un coste o una consecuencia. 💫
👉 Gris era el Páramo es una fantasía oscura, adictiva y diferente con unos personajes y mundo que atrapan desde la primera página.
Una lectura imprescindible si buscas algo que te sacuda y te deje con ganas de más.
En esta novela se pueden gastar ríos de tinta escribiendo acerca la construcción del mundo, los personajes, sus búsquedas que al final afectan al colectivo, y la opresión de la que son víctimas, pero de entre todas, destaca el gran uso de la palabra que tiene Javier Miró, algo que se echa en falta en algunas obras de este género y que en su caso se ejerce con maestría. El lector tiene entonces un placer doble: el de las aventuras que suceden una tras otra y el de la escritura de Miró, que invita a adentrarse aún más en La Desolación, donde cada elemento cuenta: los nombres de las ciudades, los nombres de los vientos, la atmósfera, los detalles (que es dónde está el diablo) y el problema que plantea, que por supuesto exige una saga o al menos un segundo y tercer recorrido de la mano de Nix por las ruinas del bazar.
Me ha gustado mucho en términos generales. Los personajes son lo mejor de la novela. Sin embargo, siento que hay semillas desaprovechadas que generan una expectativa y terminan por no aparecer al final.
Pienso que el libro es autoconclusivo en las tramas de los personajes pero no en el que para mí el “point” de la obra, devolverle el color al páramo. Supongo que está pensado para que haya una segunda parte.
Por último, creo que hay personajes que reciben una muerte muy poco digna y forzada.
Pero ha sido una lectura muy amena y original. Los capítulos son cortitos y el estilo muy propio de Javier Miró.
Una gran demostración de que en nuestro país también se hace buena fantasía (Grimdark) en este caso.
Tres historias en un mundo que es un gran páramo y que es poroso con lo que parece un reflejo distorsionado (o alternativo) del mismo (yo tengo mi teoría XD), que nos van mostrando las diferentes facciones que habitan en el y las luchas (visibles y soterradas) que hay entre ellas.
Un sistema de "magia" muy consistente y que ayuda a querer saber más del Lore que hay detrás de esta historia.
Si buscáis algo de fantasía no anglosajona y con buenos personajes, no dejéis pasarlo
Fantástico! Al principio pensé que un mundo en blanco y negro se me iba a hacer bola, pero estaba muy equivocada. Es un libro muy bien escrito, ameno y con una historia que te atrapa desde el prólogo mismo. Si os gustan las novelas 100% de aventuras, y con esto me refiero sin rollos románticos o picantes a saco, con distintos protagonistas y escritas de forma desenfadada (me ha encantado la pluma de Javier) no sé qué hacéis que no tenéis un ejemplar entre las manos.
Invita a seguir leyendo desde el principio y cuando se acerca al final llega a ser trepidante. He disfrutado especialmente los toques de humor y que me deje pensando en la historia una vez acabado. ¡Muy chulo!
Llevo leyendo a Javier Miró desde hace años. Su trabajo en La armadura de la luz tiene clase y personalidad, y es una novela que releo pasajes de vez en cuando porque tiene guáramo, es entretenida y está escrita en nuestra lengua nativa. Soy creyente en la Fantasía escrita por y desde el español, desde hispanoamérica.
Gris era el páramo es muy diferente a La armadura. La prosa se siente más sobria, con mucho menos divertimento característico del registro. Los personajes resuenan mucho con la construcción propia de la caracterización contemporánea del género. La estructura es también una gran línea recta de principio a fin. Miró acá sondea a grandes rasgos los temas de la libertad, la decadencia de una sociedad fuertemente desbalanceada, supersticiosa. No encontraremos épica ni gestas, e incluso el trío de personajes que pudieran dar cuenta de esto por el componente militar que los diferencia de los demás, quedan relegados a ser algún tipo de alivio rítmico.
Es una novela larga y estática, a veces muy oscura de forma gratuita, y quizá acá cojea , porque todo lo opaco, lo oscuro y lo adulto, se siente artificial; los personajes no parecen tener razones para ser fríos nada más porque sí y es imitativa en ese aspecto del mundo anglosajón, el cual no tiene tratamiento para sus personajes más que el espectáculo morboso. Acá pienso que se perdió una oportunidad de elevar estéticamente lo que significa el propio Páramo y su mitología, que de por sí ya es interesante y sumerge en su calidad de mundo secundario.
Ante todo, es una buena novela, correcta en sus formas y en su ambición editorial. Es diferente a la Armadura de la luz y me gusta pensar que es, ciertamente, una novela de tránsito hacia la obra definitiva de Javier Miró, a quien siempre tengo en el radar porque me parece un escritor con oficio, un escritor de verdad.
Me resultó más interesante la historia de Lem y el resto de capítulos se me hicieron muy pesados. Apenas sucede nada en todo el libro y los protagonistas no interactúan hasta casi el final. Me ha costado simpatizar con ninguno de los personajes.
Es una historia al más puro estilo grimdark a la que resulta imposible quedar indiferentes.
“Gris era el Páramo” nos invita formalmente a adentrarnos en un mundo en el que, aunque a veces pueda parecer surrealista o demasiado oscuro para ser real, se tratan situaciones que, a veces, no nos son tan lejanas. Un lugar donde no existen los colores, salvo los grises. Una tierra árida e inhóspita, nada amable con sus habitantes. Unos habitantes cuya moral queda desdibujada y donde bien y mal son relativos hasta el punto de carecer de importancia. Heroes o villanos se confunden entre sí en un panorama donde nadie es lo que quiere ser ni está donde querría estar. Y sin embargo parece ser su única opción.
La novela sorprende por su crudeza, un mundo mágico sin la benevolencia a la que nos tiene acostumbrada la literatura de aventuras más juvenil. “Gris era el Páramo” es una novela que no engaña, que muestra la realidad más oscura del ser humano y que habla de temas sobre los que hemos tenido que batallar en algún momento. Identidad, autoestima, luchas internas, conformismo ante situaciones que están lejos de ser las ideales… Los finales felices de cuento no existen en la vida real y no lo hacen tampoco en el Páramo.
Nyx, una de sus protagonistas, nos lleva de la mano por un camino de toma de decisiones que parten de la absoluta certeza del que cree firmemente no merecer nada mejor. Lem, un augur que vive en una mentira constante, nos muestra una vida llena de consentimiento forzado y apariencia para poder sobrevivir luchando por no perder su identidad.
Umbra y Velo, vientos que no te dejan vivir, un mundo en el que solo hay ceniza e insectos. Un mundo en el que ni la mente es confiable. Un abismo en el que entrar sin esperanza pero donde cualquiera puede darle la vuelta a su destino…si está dispuesto a lucharlo.
Sin lugar a dudas, una aventura que te hace reflexionar sobre la naturaleza humana al tiempo que te atrapa y es que parece que el Páramo pudiera ser nuestra propia mente. Al fin y al cabo… ¿quién no se ha sentido alguna vez atrapado en ella?
Amantes del grimdark, esta es sin duda vuestra novela. Lectores ávidos de una fantástica aventura, no podéis perdéroslo. Amantes de la complejidad del ser humano, corred a la librería más cercana y no dejéis pasar esta ocasión!