Lo que más me ha entusiasmado de esta crónica gráfica de Ilu (¿Iluminada, una iluminadora?; tiene su cosa) Ros es la personalidad de su dibujo: suelto y ligero, ingenuo y reflexivo hasta el descuido de lo inacabado y el garabato. Es de agradecer la sinceridad, la impronta fresca y directa de estas viñetas, tan auténticas y artesanas, cuando lo que se lleva desde hace tiempo en el cómic actual es la fullería fotográfica, las filigranas digitales y el uso hasta el abuso descarado de la IA. Este trabajo, en cambio, de principio a fin trasluce la expresión y la sensibilidad personales de una artista. Los otros, esos de las tecnológicas, confunden el arte con el artificio; allá ellos.
La historia se podría dividir en dos bloques bien diferenciados. Todo lo anterior al "DÍA 5" es reiterativo, se hace largo, en mi opinión le falta poda: son historias, no vulgares, por supuesto, pero sí demasiado trilladas y muy reconocibles, bien en carne propia, bien en las carnes de amigos, familiares o conocidos que emprendieron un día la aventura londinense y otros aledaños británicos. Sin embargo, toda la parte final es grandiosa y muy emotiva, magníficamente resuelta. Los MOVIMIENTOS 1 y 2, el Zorro, el encuentro existencial de la mano de Mrs. Dalloway, el despegue... Son momentos sublimes en los que la protagonista descubre que "de_lo_mío" consiste en creer en uno mismo.
Un trabajo extraordinario.