Una serie de cuentos encriptados dirigidos a tu niño interior, cuya intención es recorrer el asombro y la inocencia que habitan en tu corazón. Cada cuento esta impregnado de enseñanzas, magia y emociones que te llevaran al rincón de los recuerdos para darle una mirada directa a ese niño y niña que habitan en ti. Recuerda quien eres, sin olvidar quien fuiste, porque es de ahí donde proviene toda tu esencia, y la versión mas valiente y soñadora de ti mismo.
Voy a empezar confesando algo: esto no es lo que suelo leer. Yo soy más de thriller que te deja con taquicardia o rom-com que me hace reír en el metro. Pero esta vez he hecho una excursión literaria fuera de mi zona de confort… y oye, no ha estado nada mal. Este libro no se devora. No es para sentarte y decir “me lo termino hoy”. Es de esos que se leen despacio, casi como quien se toma un café caliente en invierno. Son cuentos cortitos, sí, pero con esa segunda capa que te hace levantar la vista del libro y pensar: “Vale… esto iba por aquí”. Cada historia tiene su ilustración y, lo que más me ha llamado la atención, un espacio para escribir lo que te ha removido. Incluso para dibujar. Es como si el libro te dijera: “No solo leas, participa”. Y eso me ha parecido un detalle muy bonito, sobre todo si eres de las que subraya, apunta y dialoga con lo que lee. Yo lo he ido leyendo poco a poco, 2 o 3 cuentos al día, porque necesitaba digerirlo. No es mi género habitual y precisamente por eso me ha gustado esa sensación de pausa, de parar el piloto automático y reflexionar un poquito. No es una lectura de giros locos ni drama intenso. Es más bien un susurro que te recuerda cosas que a veces olvidamos cuando nos hacemos “adultos responsables”. 🧠✨ Ideal si te apetece algo diferente, más introspectivo y que te invite a mirar hacia dentro.