La primera novela de Nora Muñiz, A flor de piel, aborda la maternidad desde una perspectiva única. Las vicisitudes de la crianza dentro de un universo oscuro que oscila entre las relaciones madre e hija y un microcosmos del horror.
La primera novela de Nora va de lastimar queriendo cuidar, de herir queriendo curar, de un tejido enfermizo entre madres e hijas, tan tenso en algunos lados y tan lleno de hoyos en otros.
El aire está estancado y huele a humo, alcohol y putrefacción. Se siente que el horror es inminente, porque es un libro donde muchas personas tienen la capacidad de convertirse en monstruos, hasta una niña que en un momento está viendo Disney Channel y al siguiente es capaz de cosas verdaderamente siniestras...
Qué descripciones, qué monstruosidad y qué final.
La historia de esta niña y su mamá definitivamente se nos mete por debajo de la piel a las lectoras.
Regreso a la novela para escribir mi mini reseña y vuelve la comezón. A flor de piel es la historia de una niña con un problema de piel muy severo y una madre que no sabe cómo lidiar con ese problema y todo lo que conlleva una maternidad más estricta. Conforme escuchamos las voces de estas dos personajas la historia va subiendo de tono entre el problema con el alcohol de la madre y la necesidad de atención de la niña, quien pareciera que su salud va empeorando. Sólo nos queda la comezón en incremento y esas descripciones de la sangre, las llagas y las heridas para que esta primera novela de Nora sea una de esas historias tenebrosas sobre el cuerpo y sus cuidados. De verdad me dio mucha comezón todo el rato que leí esta novela, ¿no es increíble lo que puede hacer la palabra?
Me encantan las historias de mujeres monstruas, de niñas monstruas porque qué más monstruoso por naturaleza que la infancia/pubertad.
La ansiedad y comezón nos nace desde el primer capitulo, así como la perturbación.
¡Y el final! Horroroso, extraño. Me encantóóó. Construye una escena asombrosa, cinematográfica, una imagen tan potente que no permito que mi imaginación la genere.
¿Cuáles son los límites de la maternidad? ¿Hasta donde llegarías para sanar a alguien del dolor que no parece abandonar a tu hija? Nora Muñiz nos plantea diferentes cuestiones que buscan demostrar la maternidad desde lugares poco recorridos como lo son la enfermedad y ser mamá soltera. La niña me pareció sumamente interesante, como con malicia comienza a abordar su enfermedad, siendo el dolor un vehículo para conectarse con el mundo.
Por otra parte, fue muy difícil leer los puntos de vista de una mamá que también es una mujer con deseos y dificultades. Me hizo sentir mucha empatía por las mujeres que estan o han estado en su situación. De nuevo, canijos padres con complejo de Pedro Páramo.
Dios mío santísimo. Qué novela tan escalofriante. Las últimas 30 páginas las leí retorciéndome, me quería tapar los ojos como si estuviera viendo una película de terror. El manejo de tensión de Nora se siente desde el primer momento y casi toda la novela tienes aquella sensación de que algo horrible, espantoso, está por suceder.
Con este libro tuve la misma sensación que cuando leí El cielo de la selva, ansiedad, repulsión, intriga y una indecisión entre abrir o cerrar el libro. Seguí la misma regla que me puse con ese libro, no leer por las noches, porque las imágenes creadas con esa prosa tan cuidada me podían perturbar el sueño. Me gustó la manera de retratar a las mujeres, como seres monstruosos, tristes, desamparados. En especial me gustó el personaje de la madre, tan real, tan crudo. Esa madre cansada de serlo.
Devoré el libro, no podía dejar de leer. Nora tiene el increíble talento de capturarte con la historia y narrar cada detalle que hueles cada olor e imaginas cada escena de una forma tan real que te sientes dentro de la historia. Bravo, bravo, bravo. Felicidades por su primer libro como escritora, ¡que vengan muchos más!
¿Qué puede ser más terrorífico que el hecho de que tu propio cuerpo sea, en apariencia, tu enemigo? Quizás solo las maneras más impensables de hacerlo tu cómplice y tu lienzo. Me lo eché casi sin parar, la tensión va subiendo, los personajes se van complejizando y el final es una escena que se va a quedar largo largo tiempo en mi mente (involuntariamente).
“sólo pensaba en su hija y cómo ella era la responsable de arruinar la vida que tanto tiempo llevaba cuidando”
una lectura muy incómoda pero me gustó porque nada parecida a lo que normalmente leo. de verdad que es compleja la relación madre e hija, siento que aquí la podemos percibir pero desde lo exagerado (tal vez por eso es mal fácil)
y qué fuerte la idea de que a veces el cariño no basta, o hasta nos sale al revés
Esta novela aunque cortita en extensión, me ha fascinado. Tiene ese elemento de horror muy bien desarrollado, no solo abordado desde el tema de la piel qué es donde se transmite la sensación interminable de escozor. Esta también en las intenciones de la niña; de buscar controlar sus ronchas y entorno a placer. Que todos sean súbditos de su dolor y prisioneros de esa piel en la que ella está atrapada. No puedo decir mucho sin spoilers pero el final no lo veía venir 🤯 me voló la peluca fue siniestro y tierno a su manera. Un homenaje a esa relación tirante que es la Maternidad. Muero de ganas de ver que va a escribir esta autora.
No he sido particular seguidora del horror corporal, pero yo diría que este es EL libro de horror corporal que termina de asentar mis estándares personales sobre el género. Además de la escritura amena y adictiva de Nora, la trama cuestiona mucho acerca de los costos del amor, la maternidad, el cuidado y la infancia. A pesar de que los personajes principales llevan a cabo acciones bastante cuestionables, hay una sensación de empatía presente durante toda la lectura, dónde si bien no se terminan de justificar las acciones, sí nos hace cuestionar como lectoras los juicios inmediatos que hacemos ante ese tipo de acciones en la vida real también.
Y la corporalidad y la simbología de la dermatitis y la enfermedad, es genial, brillante e incluso confrontativa. Además la sensorialidad está tan bien descrita que una empieza a sentir la comezón constante en la lectura físicamente.
Gran libro de una autora joven que quiero seguir leyendo en el futuro sin duda alguna.
Esta novela me hizo pensar mucho en el cuidado. La historia sigue a una madre que solo quiere que su hija esté sana… pero no lo está. Entonces hace todo lo posible para sostenerla, aunque el desgaste emocional y físico termina siendo tan grande que parece imposible seguir.
En ese cansancio extremo, la madre busca refugio donde puede: en el alcohol, en un amor terrible, en una familia que ofrece poco apoyo. Al final, lo único que queda es sobrevivir. El dinero no alcanza, los esfuerzos no son suficientes, la niña no mejora... La niña se vuelve un monstruo. Y entonces surge la pregunta: ¿cómo se cuida a alguien que se convierte en un monstruo?
La novela me gustó; solo sentí que hacia el final la trama corre demasiado rápido. Me habría encantado saborear más ese cierre.
A flor de piel es una novela que se cocina a fuego lento. Hay una relación tensa que se va “bordando” entre una madre soltera joven, que lidia con las violencias estructurales de ser madre con necesidades, deseos, preocupaciones y contradicciones en una sociedad capitalista que solo exige a pesar de la precariedad en la que se le somete a vivir y una hija con dermatitis que solo desea ser mirada por su madre. La forma en la que se explora la relación con el mundo de cada una, y la forma mutua de “cuidarse” es interesantísima. Me encanto, es el body horror en su máxima y preciosa expresión.
Me encantó, es un libro que se lee rapido y da comezon La dermatitis atopica es la enfermedad retratada en este libro, como afecta a la paresona que lo padece y a todos a su alredor, puedes intercambiar por cualquier enfermedad y tiene el mismo sentido Lo dificil de las relaciones madre-hija y todo el amor-odio que conlleva
Escalofriantemente maravillosa novela. Mientras la leía me causaba incomodidad y angustia mientras no podía parar de leer las descripciones tan siniestras que usa la autora. Los personajes tienen un juego narrativo que te engancha y esta hecha de múltiples capítulos Pequeños que lo hacen aún mas fácil de no poder soltar.
Una gran primera novela de Nora Muñiz en la que maneja de manera muy precisa la tensión entre la maternidad, el horror de la cotidianidad, la obsesión y la infancia. No quiero hacer spoilers pero la recomiendo muchísimo. Es de lo mejor que he leído últimamente.
Increíble como una novela tan corta puede hacerte imaginar tanto, poner todos esos detalles en las palabras para llevarte a vivirlo como si de verdad fueras parte de las escenas bizarras es una locura. Es una maravilla de lectura si te gusta el terror/body horror.
Wow! Que libro. Todavía lo estoy procesando, pero agradezco que este libro será comentando en mi club de libros, porque vaya que necesito hablarlo con gente jajaja. Más adelante haré un update con el resto de la reseña.
Perturbadora. La novela es tan perturbadora y adictiva al mismo tiempo que terminas devorandola. Así como otras lectoras hubo algunos momentos en donde sentí comezón.
La historia trata muchos temas, crianza, desconexión, soledad, autodestrucción, abuso, necesidad de amor y atención.