Accedí a este libro en un formato absolutamente nuevo para mí: el audiolibro. Narrado por el propio autor, tengo que decir que fue una experiencia muy disfrutable. Contrariamente a lo que me había imaginado, escuchar los cuentos me resultó igual de atrapante y divertido como si los hubiese leído. E incluso se le agrega el plus del tono de la narración y el uso de la voz como un aliciente textual más. Además de la ganancia de poder incorporar la literatura a tiempos muertos de la rutina diaria, en los que me era imposible leer. Sin dudas seguiré explorando el formato ya que esta lectura me demostró que representa un importante plus en muchos sentidos.
Qué decir de Costuras. Me pareció una maravilla. Por supuesto, como suele suceder, algunos cuentos me gustaron más que otros, pero como sensación general creo que es una lectura que no hay que perderse, que introduce toda una experiencia muy particular (como lo es la vida cotidiana en la frontera uruguayo-brasilera), que reflexiona sobre las infancias, la educación, la pobreza y marginalidad, el hambre, la autoridad, la cultura y el imaginario popular, las costumbres. Es un libro enriquecedor en muchos sentidos, que aporta al lector mucho crecimiento. Tiene pasajes enternecedores, otros trágicamente hilarantes, otros de mayor crudeza. Pero todo desde esa óptica muy horizontal, contada "de tú a tú". Me ha encantado.
Fabián Severo es originario del departamento de Artigas, al norte de mi país, Uruguay, en la frontera con Brasil. Toda la franja fronteriza es en la realidad uruguaya una especie de "microcosmos" muy particular, a veces mirado con extrañeza desde la lejana Montevideo, capital del país. En la frontera hay lógicas propias que el libro sabe retratar (y a veces reivindicar) muy bien. Por ejemplo el uso del portuñol, la cotidianeidad y riesgo del contrabando, la extrañeza con respecto a la lejana capital, la mirada hacia otro centro (Brasil) y lamentablemente también la pobreza. El norte de Uruguay siempre fue el más despoblado y también el más empobrecido, aquel donde las desigualdades, la miseria y el hambre golpean fuerte.
También es una zona en donde la población ha sufrido fuertes represiones, muchas de ellas en lo simbólico, por parte de la autoridad estatal. Durante mucho tiempo en las escuelas públicas se reprimió abierta y violentamente el uso del portuñol. Esta mirada del Estado, completamente ajena a la realidad local, también la podemos ver en la represión al contrabando, que algunos cuentos recogen (e incluso hay uno que combina los dos elementos). La mirada que propone Severo, desde el pobre, desde la infancia con hambre o las cortas ilusiones de una vida mejor que rápidamente se desvanecen ahogadas por el peso de la realidad económica y la corrupción me pareció desgarradora, pero también muy pero muy pertinente.
Otros cuentos juegan con choques culturales o con eventos trágicos o excepcionales (un accidente aéreo o un león recorriendo las calles del pueblo) que exponen, siempre con cierto toque jocoso y tragicómico, la ignorancia y la mentalidad tradicional que a veces campean en este tipo de realidades, tan locales, tan reducidas. Pero Severo no hace juicios de valor sino que retrata con cierto cariño lo que seguramente fue parte de su recorrido vital y es tan importante en su conformación personal. Me pareció un gesto precioso. Una resignificación valiosa y edificante de sus experiencias.
Reconozco que tengo en el debe leer más autores nacionales. Los clásicos de la literatura uruguaya pero también ejemplos como este, como Costuras. Narrativa uruguaya contemporánea, que habla desde nuestra realidad, nuestra cotidianeidad a veces tan desconocida pese a que la tenemos frente a las narices todos los días. Narrativa que se hace preguntas sobre lo que nos identifica y nos propone profundas reflexiones y mucho, muchísimo crecimiento.
Una caja de bombones. Me comí uno… riquísimo, me mando otro… exquisito, sin querer me terminé la caja. Bueno así es este libro, una delicia. Hay de todos los sabores, de humor, de crítica social, de puro chisme, algunos muy tiernos, otros muy tristes. Que bueno que se esté escribiendo así. Me hubiera gustado escucharlo como audiolibro, me costo imaginarme el tono, aunque se entiende perfecto.
Otro libro redondito de Fabián Severo. Todas las historias que se narran son interesantes, aunque por momentos la temática se torna un poco redundante. Me gusta la mezcla de humor/melancolía/tristeza que hace.
«Es como siempre digo, los gurí van para Montevideo y vuelven con ideas».
"La vida del pobre va engrosando el cuero y, a veces, cuando uno llega a joven, ya tiene la espalda cuarteada para seguir recibiendo los sopapos del destino". Costuras, Fabián Severo.
La verdad que es imposible que Severo no me conmueva. Lo ha hecho de nuevo con esta preciosa obra. Un texto cargado de emociones, sensibilidad, agudeza crítica y poética. Estos relatos cosen una trama que plantea una realidad que, para quienes no somos de frontera, nos enfrenta a un mundo cargado de desigualdades e injusticias, donde el hambre, la pobreza, el trabajo duro y la cotidianidad, se topan con la búsqueda de nuevos horizontes. Estas narraciones nos hacen cuestionar privilegios y nos sopapean para tratar de que reflexionemos sobre las intersecciones que se cruzan en nuestro país. Les invito a leer a Fabián y a toparse con la poesía de su narrativa y su lengua "entreverada", la lengua de la frontera y de su identidad. Lo leen y me cuentan 💜
Qué rico y hermoso es el norte de Uruguay. Pero que difícil llegar a el, redescubrirlo, aceptarlo y volver a vivir en el. Cuánto se aleja uno y abandona su nobleza.
Un libro hermoso, con un portuñol que te lleva directo a los días calurosos de la frontera, con las calles de tierra naranja y el sudor debajo del gorro.
“versos de desayuno” me lastimó mucho el corazón. También me llevó a la escuela, a mi madre tomando mate para dejarnos la comida.