RESEÑA de «Estos Trece», cuentos de Faulkner
Traducción: José María Valverde
Esta primera colección de relatos de William Faulkner se publicó en 1931, el mismo año que su novela «Santuario». Pero al menos dos de las trece historias que la forman, concretamente la famosa «A Rose for Emily» y «Read Leaves», ya se habían publicado un año antes en revistas.
De los trece relatos de esta colección, voy a referirme a cuatro, que son los que se ajustan a mi PLAN de lectura:
“A Rose for Emily” (1930);
“That Evening Sun” (1931);
“Ad Astra” (1931);
“All the Dead Pilots” (1931).
En mi PLAN, agrupo los relatos de Faulkner en el orden en que fueron publicados —fuera en revista o en libro— y conforme a un asunto unificador, que en este grupo es su pertenencia al ciclo de los Compson (El ruido y la furia, Absalón) o de los Sartoris (Banderas en el polvo).
Hay un quinto relato perteneciente a este grupo de mi PLAN de lecturas, que leí hace ya cerca de un año. Se titula «Había una reina», pero no se publicó en «Estos Trece», sino en la segunda colección de relatos de Faulkner, titulada «Dr Martino y otras historias». Fue publicada en 1934.
De los cinco del PLAN, hay un solo relato que me ha parecido sobresaliente: «Una rosa para Emily». En la antología «Grandes Cuentos de Terror y de lo Sobrenatural», de la Modern Library lo consideran, y con razón, una pieza notable del género.
La digna y misteriosa figura de Miss Emily Grierson, que tras un oscuro affair con un forastero muere 30 años después en su vieja y decadente casona asistida solo por un silencioso sirviente negro, es una historia gótica en la tradición de un Robert Louis Stevenson, pero situada en el sur de los EEUU. Al climax se llega en la línea final.
«Había una reina» (recuérdese que no forma parte de «Estos Trece») no tiene la misma entidad. Podría ser el epílogo de la novela «Banderas en el polvo», cuando la anciana Miss Jenny, la joven Narcisa, su hijo Benbow y la negra Elnora es todo lo que queda del linaje de los Sartoris.
También un mero episodio, esta vez de la saga de los Compson, es el relato «That Evening Sun» (Aquel sol del atardecer). Narrado en retrospectiva por un Quentin Compson de 24 años, cuenta un intrascendente episodio que tiene por protagonista a Nancy, una lavandera negra. Podría ser un episodio de «El ruido y la furia».
Los otros dos relatos de «Estos Trece» leídos en esta ocasión, es decir «Ad Astra» y «All the Dead Pilots», me han parecido francamente malos. Escritos en un estilo abigarrado y difícil de entender, recrean de manera confusa una serie de intrascendentes episodios de la guerra que tiene por protagonista a los gemelos Sartoris, ambos aviadores como Faulkner.
Post Scriptmun
En la misma línea de relatos francamente malos de Faulkner, con mal estilo, mala estructura narrativa, confusos y odiosos de leer está «Red Leaves» (Hojas Rojas), sobre la relación entre indios y negros en los primeros años de Jefferson.
Es un relato en seis partes que se publicó originalmente en el Saturday Evening Post (octubre de 1930) y luego en «Estos trece» (1931), pero luego Faulkner lo integró en el grupo de historias que denominó "El campo, el pueblo, el yermo" en su colección «Collected Stories» (Cuentos reunidos) de 1950. Lo he dejado fuera de la reseña principal por no formar parte de mi PLAN de lecturas en torno a las sagas Compson-Sartoris. Su inglés me resultó tan pesado, que acabé leyéndolo en la traducción de José María Valverde (Seix Barral, Aguilar).