Como un manifiesto hecho de memorias Julia Mengolini escribe un ensayo estructurado a partir de la propia experiencia. Una autobiografía política, el testimonio de una época. Señalada como un personaje público polémico, blanco de hostigamiento en las redes desde hace años, Julia juega aquí con la caracterización de ese monstruo que hacen de ella para hablar de esos verdaderos monstruos a los que se enfrenta: las corporaciones, la pandemia, los libertarios, el patriarcado, los mandatos de belleza, el prohibicionismo, la hipocresía, los medios hegemónicos de comunicación y las redes sociales. En Las caras del monstruo Julia construye un texto militante e intimista, incómodo y necesario para pensar el presente y proyectar el futuro. Con una prosa precisa y urgente, Julia Mengolini nos narra el comienzo del amor, la militancia que en este caso es lo mismo, las luchas sociales y la larga ordalía de ser un personaje público en las redes sociales. Un libro para leer y pasar a la acción, escrito en el epicentro mismo del eterno retorno del fascismo. A la angustia, a las noches sin dormir, se las combate con servicio por los demás: este libro hermoso da cuenta de esta verdad tan simple y reveladora. Fabián Casas Este libro es tanto historia de los años intensos como la evidencia de nuestro presente dramático. En el medio, como un hilo, la vida personal y política de una protagonista, militante y creadora. Cruzando los géneros, Julia nos pone un manifiesto de almohadón para pensar en temas incómodos y sensibles, personales-colectivos, de una y de todxs. La memoria es un ejercicio necesario, un espacio para reunirnos, detenernos, demorarnos. Cuando toma forma de libro, además, es pura alegría. Encontrarán aquí la voz de Julia, la que no se desvanece en el aire de la radio, la que insiste en pensar en comunidad el presente y amucharnos alrededor de estas historias.
Estoy entre un 3.5 y un 4 así que iré por el puntaje más alto porque banco mucho Futurock, creo que es un libro que trae disparadores para que abramos nuevos debates y conversaciones.
Aguante la literatura que te invita a discutir mano a mano en cada página. Me gusta este libro porque me incomoda, porque me hace pensar, porque me calienta. Su riqueza es esa escritura auto referencial, enriquecida con autores e inserta en el debate mediático. Es un híbrido interesante que refleja los vericuetos conversacionales a los que nos llevan los temas, la vida es un poco de todo eso. Después si sos socia de futurock como yo, te va a pasar que lo vas a leer con la voz de Julia en tu cabeza, me parece un flash porque nunca leo a alguien con su voz (sonora) pero esta vez en cada página la radio se prende.
una linda forma de solidificar sus editoriales. lo que más me interesó fue la discusión sobre qué pasó con la identidad de los varones jóvenes durante la última oleada feminista.
me gustó mucho cómo Mengo repasa los últimos años de la política argentina a través de su propia historia. es terrible comprobar que ciertas experiencias (concretamente, la de ser mujer con altavoz en internet) son una mierda de forma universal. mi único pero a este ensayo es que le falta una última pasada de edición.
a Julia la banco desde hace años. La admiro, me encanta su forma de pensar y de proponer discusiones, suelo coincidir en gran parte de las discusiones públicas, pero debo admitir que el libro me desilusionó. Siento que se quedó atrapada en lo anecdótico y no logra salir de lo autoreferencial, o mejor dicho no logra darle a lo autoreferencial una dimensión un poco más analítica. Quizás el último capítulo es en el que mejor logra esto. Siento que es un libro que necesito para escribirse para ella como escudo a tanto odio y trolleo. La banco y banco el libro por eso. Y si bien tiene algunas frases y pasajes muy lindos, me quede con sabor a poco.
Algunos ensayos me gustaron mucho y otros me parecieron intentos muy anecdóticos de explicarse y salvarse el pellejo después de mandarse alguna. tkm Julia sos lo más pero tu libro me pareció simplemente ok
Admiro profundamente a Julia, su trayectoria y todo lo que ha construido tanto en el ámbito del periodismo como en quienes formamos parte de la sociedad, como yo. Este libro tiene una escritura atrapante, y la claridad de Julia es verdaderamente admirable.
Su autobiografía me permitió, en algunos momentos, coincidir plenamente con ella y, en otros, debatirle y explorar alternativas. Aunque resulta tan envolvente que podrías leerlo de una sola vez, recomiendo hacerlo de manera pausada para evitar que lo autorreferencial (algo propio de una autobiografía, por supuesto) resulte un poco cansador.
Para quienes leen en papel, un pequeño inconveniente es el tamaño de la letra, que por momentos puede ser muy pequeña. Sin embargo, es un texto poderoso, militante y profundamente reflexivo, ideal para quienes estén dispuestos a involucrarse, pensar y hasta "discutirle" a la autora en cada página.
En este libro Julia aborda distintas temáticas muy actuales en Argentina, los trolls, la violencia, la militancia, el feminismo, con su pluma le da una vuelta de rosca única a cada tema, profundizando en cada uno de ellos. Disfruté leyendo de sus páginas. Pienso que es una lectura que inevitablemente te lleva a la acción.
Me gustó mucho como está escrito. Creo que tiene un dejo de oscuridad que claramente acompaña a la época pero por momentos se volvió pesado.
Lloré con el arranque, quise abrazarme a todxs con el último capítulo. Mi capítulo favorito es el de amor y militancia, porque es como una islita de paz (para Julia y para quien lo lee).
Soy oyente del programa de Julia hace varios años y socia de la Futu. Mí opinión está sesgada porque la radio me acompaña continuamente. Puedo estar más o menos de acuerdo con algunas ideas pero no puedo negar que disfruté el libro de principio a fin.
Mengolini escribe como habla, y por eso es tan entretenida de leer. Me gustó especialmente el análisis de la pospandemia y el creciente individualismo.