Jump to ratings and reviews
Rate this book

Minimosca

Rate this book
Como unas Mil y una noches contadas por infinitas Sherezades, Minimosca es una máquina proliferante que se alimenta del cuento de horror, el delirio de lo fantástico, el humor de lo maravilloso, la ?losofía de la derrota y la sonrisa oscura del realismo. Sus personajes –mujeres sobre-vivientes, boxeadores enloquecidos, padres devoradores, prófugos, exiliados, migrantes clandestinos y psicópatas desdoblados, además de avatares tragicómicos de Stephen King, Marcel Duchamp, Allen Ginsberg, Georgette Phillipart o César Vallejo– están marcados ominosamente por la insania, el absurdo y el pánico de perderlo todo, pero también, y fundamentalmente, por la fe, la esperanza, el amor y la amistad hasta las últimas consecuencias.

Escrita bajo la sombra de la Torre de Babel y el in?ujo de Borges, Burton y Cervantes, Minimosca es, más que una novela o muchas novelas entretejidas, una experiencia vital que lectoras y lectores recordarán para siempre como parte de sus propias vidas.

694 pages

First published October 29, 2024

27 people are currently reading
741 people want to read

About the author

Gustavo Faverón Patriau

9 books116 followers
En la obra de Gustavo Faverón Patriau, escritor y crítico literario peruano, se emprende una exploración de los recovecos más oscuros de la mente humana y de la sociedad. Mediante un estilo que entrelaza lo filosófico y lo literario, Faverón aborda temas como la violencia, la memoria y las fracturas culturales.

Faverón Patriau no solo es novelista, su formación como docente universitario, con estudios en literatura y crítica en Estados Unidos, le ha permitido desarrollar un enfoque analítico que trasciende lo meramente creativo. Como investigador académico ha profundizado en la crítica literaria y cultural, ofreciendo un diálogo constante entre el análisis teórico y la expresión literaria.

Entre sus libros más reconocidos se encuentran El Anticuario (2010), una novela psicológica que combina misterio y reflexión filosófica, y Vivir abajo (2018), una obra que explora la violencia y la descomposición social desde una perspectiva profundamente humana. Estas novelas han sido elogiadas por su complejidad estructural y temática, y han llevado a Faverón a ser considerado una de las plumas más importantes de su generación. Ambos títulos destacan por su capacidad para entrelazar relatos aparentemente fragmentados, creando una narrativa que invita a la relectura y al análisis detallado. Con una prosa envolvente y reflexiva, logra trasladar al lector a escenarios tan inquietantes como fascinantes, invitándolo a cuestionar sus propias percepciones.

Con Minimosca, publicada en 2024, prosigue su proyecto creativo con otro ejemplo de narrativa de intrincada estructura y elementos que entremezclan lo imaginativo con los hechos reales, constatando así la gran ambición de su propuesta literaria.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
91 (63%)
4 stars
33 (22%)
3 stars
13 (9%)
2 stars
6 (4%)
1 star
1 (<1%)
Displaying 1 - 30 of 42 reviews
Profile Image for Javier Ventura.
199 reviews124 followers
October 4, 2025
Faverón lo ha vuelto a hacer. Otra proeza literaria. Otro triple salto mortal que expande más si cabe la grandeza del universo narrativo que proponía en “vivir abajo”, abrazando ahora los límites de lo fantástico, lo metafísico y el surrealismo.
Volvemos a disfrutar de un despliegue portentoso de imaginación repleto de recovecos e historias dentro de las historias dentro de las historias para luego salir las historias fuera de las historias y expandirse así más allá de lo imaginable como unas matrioskas cuatridimensionales que cambian constantemente de tamaño y en todas direcciones.
Faverón juega con sus personajes y con el lector, planteando paradojas constantes, juegos con el lenguaje, la historia, el arte y la literatura para una vez más caer rendido ante una novela total que no hace más que confirmar que si no estamos ante el escritor más original y en forma del panorama actual, poco le faltará para conseguirlo.
Tanto aporta, tanto tiene y tanto se escapa, que terminada la lectura, es tentadora la relectura
Una vez más, faltan estrellas.
Profile Image for Enrique.
613 reviews399 followers
March 21, 2025
Imbuido de nuevo en el “Submundo Faverón”. Buen libro que logra cautivarte de forma adictiva, a través del miedo y de lo que hay de animal en las personas, de lo irracional. Juega con ese elemento que se usa hoy tan a menudo, que es la parte siniestra de la persona: el regodeo en lo macabro. Todo ello conjugado con lo que tienen de surrealista los sueños, o la demencia; parece que estuvieras dentro de la cabeza de un loco, o de una pesadilla, o yo al menos así lo imaginaba, sin esa abstracción no puedes avanzar en el libro. No puedes seguir si no se le quita la racionalidad a la historia.
 
Como siempre con este autor le veo influencias innegables de Bolaño, un cierto aire también de Don de Lillo y esos climas inquietantes que transmiten sus historias. Y hasta diría que Faverón ha leído a Antonio Orejudo y esas entradas y salidas en historias, intrahistorias y subhistorias, que nos llevan y nos traen por esas fantasías, continentes, relatos siniestros y buceo en cuestiones mentales inquietantes, que tan bien trabaja siempre.
 
Hacia mitad de sus libros te sueles preguntar si toda ese buen hacer e historias como bombas de racimo te llevan a alguna parte. Si detrás de todos esos fuegos artificiales y buena escritura  están soportados por una gran historia de fondo: tras haber leído anteriormente “Vivir abajo” estaba convencido de que sí, de que todas las partes están agrupadas en torno a una historia buena de fondo.
 
Aquí sale de forma tangencial también algún personaje su novela anterior y ciertas referencias a lo que se narraba entonces.
 
Si soy sincero debo decir también que me gustó más “Vivir abajo”, tal vez me sorprendió más. Lo cual me lleva a pensar que si las he puntuado igual, tal vez le debiera subir la puntuación a V.A., ya veremos.
Profile Image for Kansas.
823 reviews490 followers
January 19, 2025

https://kansasbooks.blogspot.com/2025...

"Y dijo que esa era la tragedia, la verdadera tragedia, cuando la gente desaparecía de la tierra y también desaparecía su memoria."


Fin del viaje que emprendí en noviembre cuando me ayudaron a descubrir a Gustavo Faverón Patriau y la verdad es que me he quedado algo huérfana al igual que me he quedado huérfana con la muerte de Lynch (qué tristeza), todo en los mismos días, lo que los portugueses tan bien definen con su palabra saudade, esa añoranza por algo que ya no está podría encajar muy bien aquí, porque aunque he disfrutado de esta obra mayúscula, sus personajes han dejado de acompañarme después de semanas. Es una sensación rara sobre todo en novelas de este tipo, de muchas páginas, de muchos personajes, que no puedes leer de seguido porque te exigen situarte, penetrar en el rompecabezas e ir poco a poco para paladear y dosificar el placer de la anticipación que ha supuesto el encuentro con las páginas de este libro día a día. A la reseña de Vivir abajo me remito dónde prácticamente plasmé todo lo que su lectura me aportó y no me gustaría enrollarme demasiado con esta Minimosca, entre otras cosas porque resulta prácticamente imposible comentar su argumento, que es lo de menos, sino las sensaciones, el placer que supone sumergirte en una novela que prácticamente es perfecta, al igual que lo fue Vivir abajo, aunque yo diría que aquí, Faverón da un paso más y riza el rizo de la alta literatura. "Y como suele ocurrir, la voz de la locura me hace entrar en razón."


"Descubrió tugurios chimeneas, una lluvia de cenizas que caía sobre la nieve en invierno. Esmée recordaba sensaciones, pero no recordaba detalles y tenía en la memoria una mancha y una serie de agujeros que tapaba con ambas manos en los sueños."


No es imprescindible haber leído Vivir abajo para sumergirte en Minimosca pero yo sí lo recomendaría porque hay situaciones y personajes que se entenderán mejor si venimos de Vivir abajo, aunque no es una serie de novelas ni forman parte de una saga, pero los personajes entrecruzados, los diferentes niveles de lectura, se habían iniciado ya en Vivir abajo. Quizás aquí en Minimosca se amplía un tema que en Vivir abajo se esbozaba casi de pasada y es el del Doppelgänger, porque aquí todos y cada uno de los personajes funcionan con su doble, o con el desdobamiento físico o incluso con la personalidad escindida "Y a veces trato de imaginar que soy yo él, para sentir ese dolor y esa locura, y de vez en cuando funciona. Imagino que soy Angus, somos la misma persona, pero solo lo imagino, no lo creo, porque no estoy loco…" Un desdoblamiento este del doppelgänger que funciona desde la esencia de lo que es la pérdida de identidad, un tema fascinante que aquí Faverón Patriau convierte en una experiencia turbadora y hechizante casi al mismo nivel. Todos y cada uno de los personajes de esta novela están en continuo movimiento para encontrar su propia identidad, a veces, o casi siempre desde un pasado traumático. Imposible explicar cómo lo aborda aquí este autor mayúsculo y tan emocionante pero este estilo suyo es muy poético en muchos momentos "O el sueño que una mujer sueña una noche, más complejo que una tragedia de Shakespeare, pero que ella olvida al despertar", en el que va colando reflexiones, disgresiones, historias mínimas que pueden parecer disconexas pero en el mundo de Faverón todo está conectado.



"Kim dijo que recordaba imágenes de películas y series de tv que vio de niña y que ella las había transformado en recuerdos de infancia, como si las cosas que pasaba en las series de tv fueran su vida, y que hasta hoy esa era la única forma en que ella podía entrar en su mente, disfrazada de alguien más, para no caer en la tortura de sus recuerdos reales..."


Cuando abordé Minimosca pensé en hacer anotaciones sobre las conexiones de los personajes, no lo hice en Vivir abajo y pensé que igual me ayudaría a no perderme. Me pasó lo mismo con La Broma Infinita, que para mi tiene puntos en común con la obra de Faverón, pero al final lo dejé y decidí confiar en mi memoria cuando un personaje volviera a aparecer doscientas páginas después, porque igual me había medio olvidado de dónde venía. Es algo que suelen tener muchas novelas tocho, y ocurría con Foster Wallace, que personajes que habían aparecido, desaparecían para aparecer cientos de páginas después, pero igual estas anotaciones puedan ser más válidas en relecturas. Ahora estoy convencida de que en una primera lectura hay que dejarse llevar por lo que va deviniendo incluso si tienes mala retentiva a la hora de recordar la conexión de un personaje concreto con otro porque lo importante es el viaje, el momento de la página en la que te encuentres y lo que consiga transmitirte que al final no deja de ser otra cosa que un espejo o reflejo del mismo lector. La lectura de Minimosca ha sido una experiencia brutal y emocionante, conmovedora por todas las historias que van apareciendo y por cómo nos las va presentando Faverón, tan nítidamente, tan bien escritas y narradas: "Piensa tú, dijo, Jinete que Llora, en cuántas obras de arte hay en la mente humana que nunca salen de ahí, nunca se convierten en cosas concretas. Nadie las ve, excepto con el ojo de la mente, el ojo de la mente que siempre mira para adentro...y por eso es como si no existieran." Realmente lo que hace aquí Faverón al igual que hacía en Vivir abajo es extrapolar la vida y sumergirla en ficción porque el que haya decenas de personajes tiene el mismo sentido que tienen nuestras vidas. Imposible narrar una vida, un protagonista, porque a su vez este personaje está intrínsecamente enlazado con otras personas, así es la vida y así es como ha decidido narrarlo Faverón. Cuando aparece un personaje aparentemente secundario, casi automáticamente se convierte en otro protagonista, y así hasta el infinito: Hugo Lino ("Hugo Lino se limpia la sangre de la boca, se pone de pie y sale de la casa y se interna en la selva y se interna en la mente de Arturo para siempre") George Bennett, Raimunda Walsh, Mónica Buchenwald, Esmée Maisse/Barbara Knef, Henriette Maisse, Washington Gombrowicz, Arturo Valladares, el policia serbio ("Un policía serbio que duerme para no ver la realidad, aunque la realidad está a un paso, detrás de la puerta que va de la comisaría a la catacumba, que es la casa de atrás."), la prisionera maya, Richard Diekenborn, Virgilio Luces, Angus White… son personajes que se quedan ya en la memoria, todos se desdoblan, todos sufren, todos y cada uno de ellos aparecen y desaparecen… "Le dice eso a Angus: siento que mi vida es un túnel por el cual no cesaré de caer hasta que se desteja la última hebra de la tela del tiempo. Angus dice que eso mismo es lo que él siente, cada vez con más frecuencia , y que por eso lleva un paracaídas."


"Minimosca, dice el ciego.

Desnudo sobre la balanza, Arturo siente que esa palabra describe con exactitud el estado de apocamiento y aflicción que lo embarga con frecuencia en tardes como esa. Recibe la palabra con los brazos abiertos, después los cierra para abrazarla.

Se pregunta qué relación tiene la poesía con el boxeo, con las peleas, y qué cosa es un poeta-boxeador, y se pregunta contra quién está peleando cuando lee y en qué habrá en su mente que lo hace conectar esos dos mundos -cuál es el vínculo- y se pregunta en contra de quién lee cuando lee, qué cosa combate, a quién busca en los poemas, a qué rival, qué cosa ha perdido y por qué trata de encontrarla en un ring de boxeo o en una biblioteca, si de e estar en su cabeza. ¿Qué es esa cosa?"



Ya comenté que aquí resultaría irrelevante hablar del argumento porque no acabaríamos y hay muchas historias pero la esencia, el nudo de una de las ocho partes en las que está dividida y que lleva el título de la novela, Minimosca, es un momentazo en la novela. La historia de un boxeador muy jovencito que ha emigrado a Lima después de una infancia traumática y que se convierte en un boxeador que no sabía pegar ni boxear pero ganaba a sus rivales susurrándoles al oído los poemas de Cesar Vallejo, cuenta Faverón que fue la idea original de la novela, y que a partir de aquí se ramificó en otras historias. Lo que se cuenta aquí en esta tercera parte, la del boxeador, es algo que se repite una y otra vez en toda la novela y también y sobre todo en Vivir abajo, y es el de las relaciones de padres e hijos, y por eso como también comentaba en mi reseña de Vivir abajo, esta novela me vuelve a remitir a La Broma Infinita, aunque a priori no tengan nada que ver. Pero al final para mi es la esencia temática en estas dos novelas de Faverón: los padres perversos que salen una y otra vez a relucir, la violencia y el poso que dejan en los hijos.


"Explica que la diferencia entre el dolor y la aflicción es que el dolor tiene una causa que identificamos y lo ocasionan otras personas o lo ocasionamos nosotros, mientras que la aflicción es una penuria sin paralelo provocada por el universo o por Dios, ante la cual solo vale la pena bajar la cabeza o someterse."


En Minimosca, Faverón vuelve a recorrer América Latina, el Holocausto, los Balcanes, Europa, cubriendo parte del siglo XX y no solo sazona sus páginas con personajes inventados sino con personajes reales como Nathaniel Hawthorne, Herman Melville ("Melville le pregunta a Hawthorne si escribir es morir siempre, morir a plazos. Hawthorne le pregunta a Melville si escribir es matarse de a pocos, suicidarse todo el tiempo, o suicidar la vida exterior de uno para preservar la vida interior de uno”), Stephen King, Georgette Philllipart, Cesar Vallejo, Allen Ginsberg, Marcel Duchamp, al mismo tiempo que cubre no solo la violencia o la tortura sino que Faverón analiza las consecuencias del amor o la amistad. Yo diría que Minimosca al igual que lo fue Vivir Abajo resulta casi una experiencia interactiva sobre todo por la fuerte conexión con el arte y con el cine sobre todo. Una novela en la que los manuscritos encontrados son como un leitmotiv al igual que lo pueden ser los sótanos que revelarán nuestros instintos más oscuros, o las máscaras “Pero nunca hay que esconderse detrás de una mascara, con la cara basta. La cara misma oculta lo suficiente."

Estoy segura de que tanto esta novela, que acaba de ser publicada, como lo es Vivir Abajo, se convertirán en clásicos con el tiempo. Ficción pura y dura de la mano de un maestro al que cito: “En la literatura, nada es más necesario que el azar.”


"Hay algo en este libro que es como un reflejo de tu alma, se dice Angus. Se acostumbra a llevar el libro de Sir Thomas Browne a todas partes. Hasta cuando no lo lee, lo saca del bolsillo y lo mira un rato, y cada vez que lo mira se mira a sí mismo en el libro, como si el libro fuera un espejo de mano."

♫♫♫ Volver a volver - Gabo Ferro ♫♫♫
Profile Image for Sergio Ferenczy.
97 reviews79 followers
December 19, 2025
4⭐
Como no podía ser de otra manera, una locura esta novela de Gustavo Faverón, un dislate, ¿qué cosa es esta cosa?. Era lo que esperaba y me ha encantado.

Mentiría si dijera que he encajado todas las piezas, todos los personajes, las historias, las franjas temporales porque creo que no ha sido así. He tomado notas, he vuelto atrás para volver a releer páginas, pero seguro que hay cosas que se me han escapado.
Pero mas allá del cuadro final, he disfrutado muchísimo con la gran cantidad de historias que hay, historias dentro de historias que te acaban contado otra historia, como una matrioshka. Me fascina.

Para mí es necesario haber leído antes Vivir Abajo de hecho Minimosca se podría haber titulado perfectamente Vivir Abajo II por personajes, continuidad de la historia y cierre de algunas de esas historias.
Me compadezco de ese lector ocasional que entra a una librería y le llama la atención la portada y el título de Minimosca y se lo lleva a casa, le explota la cabeza.

Vivir Abajo me gustó más, el hecho de descubrir a Faverón y su estilo me tuvo abducido y en Minimosca han habido partes que se me han hecho un poquito mas largas.

Sobre el argumento ni me planteo decir nada porque todo lo que pueda decir es muy posible que no lo entienda nadie. Pero sí comentar que la novela es mucho más dura de lo que parece, los personajes principales han perdido la cordura por diversos traumas, ya sea en la niñez o de edad adulta y debido a esa locura sus acciones y diálogos son surrealistas e incluso tienen un toque de humor, pero la historias que tienen detrás son duras de coj****.

Ahora a esperar a que el gran Faverón nos deleite con una nueva novela.
Profile Image for Antonio Luis .
294 reviews130 followers
September 15, 2025
I El Amnésico ⭐⭐⭐✨
II Minimosca ⭐⭐⭐⭐
III Angus ⭐⭐⭐
IV Momias ⭐⭐⭐⭐⭐
V Utah ⭐⭐⭐
VI El museo de la Rue de Babylone ⭐⭐⭐
VII El Sur ⭐⭐⭐⭐✨

Muy amena, repleta de juegos y curiosidades, con tramas hilvanadas nuevamente de forma magnífica, aunque algunas demasiado fragmentarias y alguna muy efectista y nada creíble (¿Bárbara con Lucy en brazos?).
Las subtramas de "Vivir abajo" me parecieron más sólidas y coherentes en el puzzle que se va tejiendo.
Creo que al final usa la última parte para pulir algunas incoherencias que gracias a ello dejan de serlo, pero me ha resultado más ambiguo, por ejemplo el desajuste en años y edades en la parte narrada por Mónica se salva (en mi opinión) cuando casi en la última página se pregunta si de verdad confundió diez años con tres o cuatro meses.
El propio "lugar" donde se encuentran en la última parte puede servir para justificar que estos personajes tampoco son narradores del todo fiables. Y con ello consigue que la narración quede redonda.

Para mí, ha estado un escaloncito por debajo de Vivir abajo, aunque igualmente ha sido muy disfrutable, he tenido que ir haciendo mil anotaciones mientras leía y ésto ha hecho que la disfrute mucho más.

En "Vivir abajo" las historias forman un remolino de datos cruzados que se interrelacionan con gran fuerza narrativa y como lector me sentí atraído hacia ellas. Ahora sin embargo en "Minimosca" más que historias me han parecido personajes, muchos y similares, cada loquito con su tema, y me he sentido más bien repelido ante tanto dato repetido, aunque vayan cambiando las perspectivas y cada vez conozcamos más y mejor cada historia.

El trabajo de Faveron como autor es impresionante para condensar, enlazar e ir mostrando cachitos de historias que van creciendo. Pero la narrativa no es tan profunda como en "Vivir abajo", me ha parecido más plana (que no lo es en absoluto, sino en comparación), no he notado por ejemplo diferencias cuando cambia la voz narradora. Me habría gustado que personajes tan trastocados y sufridos presenten peculiaridades específicas que los hagan únicos e irrepetibles. Con el mismo tono se expresan Angus, Mónica o incluso Cameron, da igual que sean hombres o mujeres, de edad avanzada o adolescentes.
Tal vez este tono similar ha hecho que me parezca algo más monótona, o tal vez es que tengo muy reciente la anterior y por eso Minimosca no me ha sorprendido.

De hecho todas las subtramas que complementan las de Vivir abajo ha sido lo que más me ha gustado. He alucinado maravillado con la cuarta parte de "Momias".
Y ese final con la chica y el Amnésico que se vuelve a conectar con el principio en el una trama redonda y sin fin. Gustavo Faverón es un genio.

Ha conseguido un equilibrio tensionado como una goma elástica entre lo siniestro y lo imaginado, a veces con un toque lírico que contrapone la belleza del lenguaje con la violencia o la destrucción: “Nunca dejes que se junten las tijeras y la poesía”. En Minimosca parece que indaga más aún en la mente y su capacidad para sugerir que la memoria puede ser más perturbadora que la realidad, sobre todo se nos en la última parte, y desde luego es un maestro para usar el lenguaje como espacio de ocultamiento: lo no dicho pesa tanto como lo dicho. Y las moscas que en la edición lo sobrevuelan todo (y hacia al final lo dice expresamente respecto a Mónica), podrían ser un símbolo de la descomposición física y mental, sería bastante sensato con la historia, aunque cada cual debe sacar sus conclusiones porque con Faverón la realidad y la imaginación se contaminan mutuamente.
Profile Image for Julián Floria Cantero.
391 reviews163 followers
December 19, 2024
La última vez que un libro me obsesionó tanto fue El obsceno pájaro de la noche. De hecho, los libros de Gustavo me recuerdan a los universos de Donoso. No tanto por la manera en que se construyen, sino más bien por semblanza estética. Es como si ambos decidieran rodar sus películas en un sótano.
Por momentos es denso pero también muy adictivo. Es una especie de muñeca rusa gigante o una familia de muñecas rusas gigantes gigante. Lo aglutina todo porque en realidad es un libro de cuentos, pero en realidad es una novela monumental, una novela que fagocita el resto de sus libros y los hace parte suyo también, como si con este libro adquiriese consistencia toda su obra pasada y futura, pero también hay poesía cuando decide escribir pasajes enteros en endecasílabo (aunque esto no lo he descubierto yo porque no soy tan inteligente, sino que lo dijo el mismo Gustavo en la presentación del libro).
De verdad creo que las últimas 200 páginas son bastante desafiantes porque todas las historias se entrelazan mucho más de lo que podía pensar pero han merecido la pena solo por llegar a leer el mejor libro que he leído en mucho tiempo.
Profile Image for Pedro.
Author 3 books141 followers
March 30, 2025
LA NOVELA CANÍBAL
Qué difícil es atacar un libro de 715 páginas y no morir en el intento. Si ya lo es como autor (puedo dar fe desde la modestia de las 585 de mi #turileda), como lector linda el masoquismo. El día que decidí batirme en duelo con “Minimosca”, lo confieso, tenía más dudas que esperanzas, pues en mis anteriores ochomiles literarios no en todos hice cumbre. Por ejemplo, si con Bolaño llegué a coronar, fascinado, sus 2666 metros (1.125 páginas), y con Barquinero los 804 de sus Escorpiones, confieso mi retirada por inclemencias meteorológicas con Auster a los 403 (altura total de 957) en su 4321, y con el Submundo de Delillo a los 483 (total: 902), por mencionar solo algunos. Antes de un reto así me gusta cartografiar el terreno, saber a lo que me enfrento. Y, en este caso, todos los críticos auscultados coinciden, catalogándola de novela total, de género en sí mismo, de locura ficcional, hasta llegar a calificarla de “gran fresco-puzzle cósmico-polifónico-caleidoscópico y amnésico-memorioso y anatómico-melancólico y maníaco-referencial”, oponiéndolo a “la miniatura testimonial y autoficticia” (Fresán).
Estoy totalmente de acuerdo con mi admirado Tocornal en que, afortunadamente, hay “lectores que leen con otros ojos y escritores que miran con otros ojos”, pues si no nadie nos salvaría de las garras de la literatura puramente comercial, entendiendo por tal la que se limita a cosechar los predios lectores mayoritarios, los que (con todo su derecho, por supuesto) solo buscan entretenerse, reconocerse en los lugares comunes, saludarse sonrientes, encantados de existir. Sin embargo, y a pesar del inmenso talento narrativo (para mí es tan importante lo que se cuenta como cómo se cuenta) de Gustavo Faverón, de su extraordinaria apuesta por indagar sobre la maldad, sobre los padres caníbales, sobre la locura asesina, sobre los instintos más miserables y oscuros de la humanidad, me ha costado Dios y ayuda no abandonar. Qué difícil es encontrar ese equilibrio entre la necesaria exigencia, esa otra mirada desde un pacto lector imprescindible, que no deja de ser un voto de confianza al escritor por distintas razones (el previo marchamo crítico, el currículo del autor, incluso la personal disposición favorable por cualquier otro motivo), y el que esa pretendida voluntad de originalidad no convierta la aventura al lector en un constante juego de tetris, y a cada página en una pared a la que hay que derribar a cabezazos.
Solo al llegar a lo más alto (715 metros de páginas) encontré su pleno sentido a esa pretensión de ininteligibilidad, a esa forma de enmadejarnos hasta casi volvernos locos, como si solo desde esa maraña kafkiana de personajes, tramas y situaciones pudiera contemplarse al final, cuando todo cuadra, “el mismo cielo opaco que se abre encima de todos los sitios de la tierra cuando arden en llamas y dejan de existir y es como si los sitios fueran la pira funeraria de los sitios”.
¿Quién ha dicho que en esta vida todo, hasta la lectura, tenga que darse por sentado?
¿Quién está dispuesto a jugarse la vida en esta colosal antitragedia, sabiendo que, como en la suya, junto a momentos de unánime gozo lector (las películas mentales de George y la narradora son impagables, como “la del soldado que vuelve a casa de una guerra, pero no sabe de qué guerra y además en casa nadie lo conoce y el soldado vuelve a la guerra y se siente como en casa”, entre otros muchos) se alternan otros de agonía, de sinsentido, de esos en que te apetece asesinar al escritor, no sin antes pedir que te devuelvan el dinero?
“Me he dado cuenta de que cuando escribo no quiero matar a nadie, por eso quiero escribir todo el tiempo”.
Ojalá. Desde luego, aquí tienes un devoto lector, a pesar de pasarte por el forro cualquier pacto humano y divino admisible.
Profile Image for Luis Sánchez.
Author 3 books22 followers
December 15, 2024
Voy a necesitar un par de días para asimilar lo que acabo de leer. Tampoco quiero ahondar en la novela mucho. Solo decir que Vivir abajo ya me pareció un libro sobresaliente pero que con Minilosca Faverón se ha superado, no me cabe duda de que con el tiempo se va a convertir en un clásico.
La estructura es complejísima: Gustavo pone un montón de historias aparentemente inconexas en movimiento que, superada la mitad, se van entretejiendo y fundiendo en una sola. Todo cobra sentido cuando uno termina de saber quién es quién. El mal, la locura, la figura del padre como estigma y la del doppelganger, la presencia del arte como medio para fines terroríficos y el viaje como símbolo de búsqueda interior e intento de resarcimiento. Dura y monstruosa, esta novela lo abarca todo.
Aunque no es necesario, recomiendo leer Vivir abajo previamente, ya que Minimosca comparte alguna que otra línea argumental con ella.
Lo dicho, ¡todo el mundo a leer a Faverón!
Profile Image for Helena.
115 reviews4 followers
January 6, 2025
Hacía tiempo que un libro no me obsesionaba de esta forma. Siento que cualquier cosa que escriba se quedará corta. Qué maravilla 💛
Profile Image for Oriol - Feel The Brain.
293 reviews
October 19, 2025
Bueno, ya han pasado 10 dias desde que acabé el libro de Faverón. Y queda reafirmado lo que pensé mientrad lo leía y cuando lo acabé: ‘Para mí este libro está el 1o de los libros que más he disfrutado y que más me ha atrapado’.

Gracias a mi librera Raquel Fontecha por recomendarme un libro que no yo tiene nada que ver con lo que acostumbro a leer y que, a partir de ahora, es ya un tipo de lectura que no puedo olvidar y del que quiero más.

Aunque sale en todas las reseñas esta novela es un Laberinto; un formidable laberinto en que que el autor me ha encerrado con él y los personajes metiéndose literalmente en mi cabeza; siendo un libro que me ha hecho adicto.

Es denso? Si. Es un lío? Sí. Es aburrido? No. Se hacer largo? En absoluto.

Nada, que es el libro mád formidable que he leído en mis 44 años de existencia, seguido por ‘Ferrocarrils de Mèxic’ que me recomendó tb Raque y Joan.

Moraleja: haz caso de tu librer@, te conoce mejor de lo que crees.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
🪰🪰🪰🪰🪰
Profile Image for Sam Valuem.
Author 2 books10 followers
January 7, 2025
Una obra maestra. Excelsa en el fondo y en la forma. Una maravilla que apetece leer una y otra vez.
Profile Image for Jesús.
6 reviews2 followers
August 25, 2025
Me acabo de dar cuenta de que se me olvidó añadir el mejor libro de este siglo.
Profile Image for Pedro Peñuela Florido.
Author 3 books24 followers
April 26, 2025
Una obra más ambiciosa que Vivir abajo, pero menos novela. Relatos dentro de otros relatos donde cada personaje está menos cuerdo que el anterior. En ella no está tan latente la influencia de Bolaño. Faverón se aleja de él para acercarse sobre todo a Borges y en parte a Cervantes.
Profile Image for Dani California.
109 reviews8 followers
February 8, 2025
y pensó en la manera en que crece el dolor en todo el mundo, a treinta segundos por segundo.
Profile Image for Luis Le drac.
289 reviews61 followers
January 2, 2025
Me ha salido una reseña un poco extensa para “Minimosca” lo cual la convierte en macrorreseña. También es cierto que no es una reseña, porque cuento mi experiencia más bien, por lo que la podríamos identificar como una NO MACRORRESEÑA.

Siempre me planteo cómo comenzar mis reseñas porque me parece la parte más complicada de todas. Con “Minimosca” no es una excepción. Lo más curioso de esta lectura es que no lo ha sido como tal. Me he sentido en conversación con Faverón y he pasado por los diferentes estadios de una estrecha relación. “Minimosca” se ha convertido en mi red social durante estos días finales de año porque me ha permitido sorprenderme, asustarme, enojarme con Faverón -sí, sí- y, por encima de todo, asombrarme. Y la conexión wifi con Estados Unidos me la han ofrecido 715 páginas Candaya. Chollazo.

¡Que no he leído el libro al estilo tradicional, leches! Que este libro no se lee leyéndolo. Que yo lo he leído escuchando a Faverón. Que sus palabras escritas eran audios que retumbaban en mí. Laberínticos. Carcelarios. Lo que Faverón no sabía es que no estábamos los dos solos en mi sillón. Estaba también mi ignorancia. Los tres muy juntitos. Yo es que tengo una ignorancia muy atrevida, pero de ella luego hablaré.

El inicio de la novela es muy loco. Las primeras cien páginas son muy oscuras y me sentí ciertamente desorientado. ¿Pero qué tiene este hombre en la cabeza? ¡Que llamen a la policía y lo detengan! Ya dio Civera en el clavo con su “que lo detengan, me ha robado la calma, se ha llevado mi alma y no me ha dejado na”. Qué, ¿lo había predicho el cantante sí o no? En mi imaginario, este inicio era una mezcla entre una peli o libro de Stephen King, pero en versión especial de Halloween de Los Simpson. Oye, no fui yo, era Faverón que me hablaba desde su cultura pop. Y que simpsonizar la vida no tiene nada de malo. A mí no me hagáis culpable. A partir de aquí, la cosa empezó a volverse una absoluta insania donde manicomios, violencia vicaria y cierto surrealismo se hicieron patentes. Se viaja por cementerios, grietas, silencios y por lo más recóndito y obtuso de nuestras mentes. A Faverón, línea directa y telepática, le sugerí que “oye, que creo que necesito ver ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ porque creo que puede ayudarme para comprenderte mejor. Me dio el ok. De hecho, hay un momento de la película en la que Nicholson se da cuenta de que otros pacientes, unos cuantos, están ingresados voluntariamente al igual que uno de los protagonistas de “Minimosca” y que pueden marcharse cuando quieran. Que el límite entre la vesania y la cordura puede estar a veces muy difuminado. ¡Coñe, qué sincretismo más guapo! Le pedí permiso también para ver ‘Mindhunter’ porque me costaba muchísimo comprender las mentes enfermas de los personajes que iban apareciendo por sus páginas y el porqué de sus actos luctuosos. Acompañé a los investigadores del FBI en sus entrevistas a asesinos en series y, con mi lectura, acompañé a los criminales faveronianos por sus recovecos mentales. No me digáis que la buena literatura no marida bien con otras artes.

Cuando uno creía que todo esto no podía volverse más caótico y teratológico, Faverón lo conseguía y yo, mentalmente, se lo hacía saber. Claro que Faverón, a pesar de estar muy ocupado con sus cosas, tenía su momento para viajar a mi córtex frontal en vuelo charter y asentir. “¿Pues no habías leído ya ‘Vivir abajo’? ¡Qué otra cosa podía suceder, leches!” Me puse el cinturón de seguridad a pesar de -y debido a- haber despegado ya y esperé a que todo esto pudiera bramar aún más. Mercedes, en nuestra casa, me veía que estaba cada vez más horrorizado con la lectura. Lo que ella no sabía es que estaba en llamada internacional con Faverón. ¡Tranquilos, roaming activado! Lo que yo no intuí es que en nuestra conversación no estábamos los dos solos. Hete aquí que cuando uno cree que está en la intimidad de una conversación sucede lo inesperado. Que Faverón te está contando personalmente su horror vacui y tú empiezas a asustarte porque una persona normal no puede tener en la mente tanta oscuridad. Que le quiero colgar la llamada. Que yo intento empatizar con él, que de verdad que mi predisposición al libro es máxima, que trato de entender que esto es arte y yo veo nítidamente cómo Faverón descifra el terror que existe en nuestra sociedad, el terror de un siglo XX macabro y cómo ese dolor viaja desde su mente a su brazo izquierdo -yo veo a Faverón zurdo, pero tal vez no lo sea, pero es mi reseña- y nos la regala a sus lectores para oxigenarse, porque no puede permanecer en su lóbulo derecho. Sería peligrosísimo. No se puede vivir con una visión tan espeluznante, y a la vez tan lúcida, de nuestra contemporaneidad sin hacerla partícipe. O escribir un libro o ir al psiquiátrico. Elige. Guardársela para sí mismo sería, además de un acto de egoísmo, un gesto de inhumanidad. Si así fuera, tendríamos que cantarle de nuevo la canción de Civera. Bien, gracias a Dios, Faverón se da cuenta de ello y el muy cuco escribe en la página 226 que “el libro no era más que una broma, o una novela, es decir, una broma elaborada”. “Ajá, que todo ha sido un juego. Que tú no eras así. Que ya decía yo que tenías cara de buena persona. Ojo con las buenas personas. Me ha saltado esa alarma en el móvil. Abortamos entrada en frenopático.

No quiero decírselo -aunque se va a enterar-, pero a partir de la página cuatrocientas empiezo a sufrir un bajón. Tengo mis dudas sobre si la novela no da para más. Que estamos en un laberinto del que no sabemos salir. Se lo hice saber a mis colegas Salva y Manuel de lectura para que me insuflaran un poco de vitalidad. Me ayudan, cómo no. Me dan ánimos. La salta una alerta al móvil de Faverón. Oye, que hay un lector que empieza a decaer. Que, en su ignorancia -ahora ha entrado mi ignorancia también en la conversación- se está replanteando si abandonar la lectura o pausarla. El pillo de Faverón tiene un as en la manga. Más bien un as en la página 459 y me suelta con un “que me registren. Yo no soy el autor de este libro”. Es aquí cuando me regala uno de los pasajes más brillantes del libro cuando me hace saber que escribir esta novela no tiene ningún mérito y me saca a relucir que en nuestra conversación no estamos él y yo solos -él no sabe que también anda por aquí mi ignorancia-, sino que también participa “el autor implicado”. Chúpate esa, me expele Faverón. Así que, de manera inesperada, nos encontramos los cuatro en una jaula de grillos. Que yo quería leer en soledad y, de repente, en mi casa tengo a tres personas más. Que yo invito a Faverón cuando quiera, pero que se vengan también a compartir pensamientos y digresiones un autor implicado y una ignorancia pues como que no. Los personajes de “Minimosca” se identifican con la soledad y la alienación y nosotros parecemos el camarote de los Hermanos Marx. Y sin embargo, qué magníficas páginas metaliterarias. Como dije antes, Faverón teme al horror vacui y en su “Minimosca” cabe todo. Hasta realismo mágico, aunque bueno, él lo pasa por la tourmix y lo convierte en HORROR MÁGICO. Os juro que Faverón me tiene calado porque mi ignorancia, que paradójicamente es poco ignorante, me estaba comiendo la oreja intentando convencerme de que el autor no tenía más mérito que tener una vasta cultura. Como si eso fuera poco, añado yo. Que luego el libro va solo, me interpela. Y yo le replicaba a ella. Que no. Que este libro tiene una singularidad que no está al alcance de cualquiera. Y ella erre que erre. Hasta que Faverón me suelta un punch en todos los cataplines -ha visto mucho boxeo peso minimosca-, me coge de la solapa que no tengo y me grita con desprecio para que abandone a mi ignorancia. ¡Pero si ha convivido conmigo toda la vida! ¡Lee y calla, capullo! Me escupe malhumoradamente y, además, me avanza que van a aparecer en el libro, como complicidad a mi lectura dos de mis artistas más admirados. Que Schiele está aquí (no dejéis de observar sus manos) y que también está Reinhardt (sus negros son paralizantes). Pues me quedo; pues me convenció.

Lo que al autor no le dije es que tras este impás, tuve otra recaída que se subsanó magníficamente en las últimas cien páginas. Hemos llegado al final del libro. Exhausto, no nos vamos a engañar. Manuel, cómo lo sabías tú. Faverón actúa de serpa, me coge el petate y me facilita la subida a este ocho mil literario. Qué claridad. Desde la cumbre de “Minimosca” se aprecia magistralmente toda la brutalidad de nuestra contemporaneidad. Ni una nube en el horizonte. Cierre perfecto. Las piezas encajan. He mandado al carajo a mi ignorancia, al menos hasta el próximo libro, y reconozco que ha sido un viaje difícil. Con muchas penalidades, por supuesto las vividas por los personajes, pero también las experimentadas por mí. Que os recuerdo, si habéis llegado aquí que también tiene mérito, que flaqueé, que quise volver al campo base, pero un Faverón obstinado revoloteaba por mi psique apelando al espíritu de superación. Y ahí estoy. Reseña clavada en la cima. A merced del viento. A merced de vosotros.
11 reviews
August 3, 2025
Un intrincado mapa con múltiples sendas por transitar. Una oscuridad que te atrae con la fuerza de un macabro agujero negro. Pasas a vivir en estás páginas, como un viejo profesor de literatura hace con su clásico preferido, y asumes con naturalidad pasmosa la aterradora condición estética de sus personajes. Volver a caminar, siempre a pie, medio loco, medio cuerdo, como ya lo hiciste en «Vivir abajo», por la selva boliviana, por el desierto de Utah o por un manicomio en lima.

Quizás, ahora, sólo quiero volver al sofá y olvidarme de qué alguna vez leí Minimosca.
Profile Image for Alejandro Moreno.
45 reviews19 followers
August 8, 2025
Es una barbaridad esta novela.
Un universo lleno de dobles y de dolor y de padres que devoran a hijos y familias que desaparecen y horrores y heridas dentro de heridas y ficciones dentro de ficciones y este poema de César Vallejo:

Y, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora, voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
Profile Image for Pedro Martín.
72 reviews7 followers
December 29, 2024
La locura produce laberintos y los laberintos producen historias. Grande Faverón, el mejor narrador latinoamericano vivo, para mi gusto. He leído Minimosca como una continuación de Vivir abajo, como una muñeca rusa todavía más grande y compleja que engulle a la anterior (ya de por sí ingente y maravillosa). Yo personalmente me quedo con Vivir abajo, hay una cierta unidad temática más clara que en Minimosca, pero también agradezco las innumerables voces esquizoides que narran aquí y que te hipnotizan como si no pudieras dejar el libro porque tu vida se te va en ello.
Este libro no se puede reseñar. Es un jardín de senderos que se bifurcan y se bifurcan y se bifurcan hasta que la narración se inserta en tu mente y tu mente es esa máquina de Macedonio que produce historias al infinito, las Mil y una noches latinoamericanas, el sueño húmedo de Borges, la herencia ultramarina de Cervantes.
Profile Image for Jesús.
Author 6 books25 followers
January 10, 2026
Aunque seguramente "Vivir abajo" me pareció una novela más redonda, con "Minimosca" Gustavo Faverón Patriau vuelve a escribir un librazo, otra obra diría que legendaria que, torrencial y abrumadora, sigue resultando un festival para el lector. Seguiremos leyendo al autor, aunque sólo teniendo en cuenta estos dos libros ya marca un hito en la literatura latinoamericana (y aun universal) del siglo XXI. Diría, sin desmerecer a todos los grandes autores del panorama actual, que así como en el ciclismo actual está Tadej Pogaçar y luego todos los demás (algunos de ellos buenísimos), a veces uno piensa que en la literatura latinoamericana del presente está este señor y después el resto.

https://bartleby-elcuadernorojo.blogs...
854 reviews51 followers
January 27, 2025
(7/10) Sí, es una novela notablemente creativa (en las tramas y subtramas), y Faverón rezuma virtuosismo técnico sobrado para jugar con la narrativa fragmentaria y las referencias cultas. Hay algo indudablemente atractivo en su construcción, con una estructura posmoderna lúdica que recuerda a Pynchon o Wallace, pero que, afortunadamente, incluye un compromiso político más evidente, lo que enriquece la obra. Es una propuesta ambiciosa -pretenciosa diría-, cargada de alusiones a figuras como Duchamp, Vallejo, Scarlatti, Borges, Carlos Fuentes o Schiele, que se integran de manera ficcionalizada en el universo narrativo. Merece reconocimiento sólo por eso, aunque, a diferencia de un Kraznahorkai, la profundización en los semblantes de los personajes históricos reseñados sea más cuantitativa que cualitativa...

Al mismo tiempo que se celebra esa riqueza referencial y su espíritu juguetón -excesivamente postmoderno en su juego lúdico- surge una duda razonable sobre si la obra alcanza la genialidad que muchos críticos le han adjudicado. Pienso que hay mucho fuego artificial y que le falta cuidado y manufactura en numerosos pasajes (algo que también le ocurre a Bolaños, a mi parecer). En términos estilísticos, no me parece que Faverón haya alcanzado la brillantez o la singularidad que podemos encontrar en autores como Carlos Fuentes, Cartarescu o Carpentier. Aunque su prosa es sólida y está cargada de imágenes ingeniosas, no posee esa musicalidad o profundidad estética que hace de otros autores unos referentes intemporales. Muchos apuntes sabios acaban siendo fagocitados por páginas un tanto necias, estúpidas incluso (aunque entiendo que se trata también de una loa al absurdo).

Por otro lado, está la cuestión humana. Mientras que las reflexiones sobre el sufrimiento, el tiempo y las complejidades intelectuales son interesantes, no logran el nivel de profundización humana que autores como Joyce, Kafka o Krasznahorkai han explorado en sus obras. En Minimosca, las "píldoras" de reflexión filosófica son más sugerentes que reveladoras, y aunque el argumento tiene potencial, no he sentido que los hilos se aten de manera que trasciendan un puro virtuosismo ensimismado, casi fruto de una automasturbación.

En este momento, calificaría la novela con un 6'75 o 7'25, acaso rozando las 4 estrellas que quizás merezca. Reconozco su altura intelectual, su capacidad para sorprender y su habilidad para entrelazar subtramas, pero creo que no logra la densidad emocional o la genialidad estilística que convierten una novela en un clásico perdurable, o en una obra de sabiduría universal perdurable. Creo que es una obra más de la postmodernidad excesiva y borracha de si misma, quizás la única tendencia literaria con la que me cuesta lidiar.

En conclusión, es una obra que entretiene y desafía, y con la que seguro muchos podrán interactuar, pero que, con sus fuegos artificiales (con la paradoja añadida de que genera ambientes frikkies peliculeros teñidos de alta cultura artística), no siento que alcance esa cima literaria de la que tantos hablan. De algún modo me he quedado un tanto desconcertado, pienso que le haría falta mucho arreglo, martillazos aquí y allá, elidir cientos de páginas incluso....sólo entonces, me parece, sería una obra sobresaliente ¿No había un lema que decía que "la potencia sin control no sirve de nada"? Y, ojo, quien esto redacta, adora el estilismo retórico y cíclico de un Bernhard. Pero, en el autor austriaco, la forma y el fondo se funden en una semántica unitaria que en Faverón se desangra (y, sin embargo, he de reconocer que ahí, en esa sangre polifacética está su encanto, pese a que a mi me resulta un recurso más facilón que, por ejemplo, lo que hace un Labatut, un Binet, un Kraznahorkai e, incluso, el minimalismo de Hang Kang).
Profile Image for Antonio Jiménez.
166 reviews18 followers
December 5, 2024
𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢, 𝗲𝗹 𝗳𝗮𝘀𝘁𝘂𝗼𝘀𝗼 𝘆 𝗾𝘂𝗶𝗷𝗼𝘁𝗲𝘀𝗰𝗼 𝗿𝗼𝗺𝗽𝗲𝗰𝗮𝗯𝗲𝘇𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗚𝘂𝘀𝘁𝗮𝘃𝗼 𝗙𝗮𝘃𝗲𝗿ó𝗻 𝗣𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮𝘂

En Librería Alberti (Madrid), acudí a la primera presentación de este ingenioso artefacto diseñado por Gustavo Faverón Patriau, un coloso creador o creador colosal. Gustavo estaba acompañado de Óscar Díaz y Óscar Díaz, fabuloso encuentro, cuestión radical para acercarnos a una novela (o novela de novelas) donde es clave el tema del doppelgänger (doble), la disociación/escisión, la obliteración, el desdoblamiento de los personajes (del yo). El individuo se disloca, se disocia, se deshace y se rehace.

Otra idea clave del texto, hilvanando con la anterior pero profundizando algo más, es el combate de nuestros mundos extraños (la biografía y experiencias de cada individuo, especialmente las difíciles o desagradables) generando otros mundos extraños para poder combatir los primeros (con un delirio, un sesgo, una fantasía; una huida, grosso modo). En la obra de Faverón, el arte también es un medio/mecanismo fundamental para reflejar ideas y conectarlas, además de una forma de escapismo y salvación.

Esta obra está colmada (en el buen sentido) de humor; también de dolor, de mucho dolor. Incluso considero el dolor y la angustia el eje central que propicia que diferentes seres dañados (personajes) se entretejan en la narración.

De la mano de lo anterior, 𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢
es también el laberinto de Creta. Un juego donde asistimos a la creación del arquitecto Dédalo (Faverón) y a la hazaña de Teseo, donde incluso nos convertimos en él mismo, inmersos en lidiar con el "minitauro" y perseguir la búsqueda de la salida. Faverón es un creador y destructor de mundos.

La complejidad de la relación paterno-filial (el daño infligido, el sufrimiento generado y la venganza) es otro tema recurrente en Faverón. Precisamente en 𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢 consigue plasmarlo con mucho talento y crudeza (por ejemplo, en los personajes George Bennett o en Arturo Valladares y sus figuras paternas).

Algunas otras cuestiones fundamentales abordadas son la memoria (histórica e individual), la venganza, el manuscrito encontrado, la creación artística.

He encontrado ciertos paralelismos con temas habituales en Vila-Matas: 1) el ámbito de la identidad (el doble); 2) el aspecto metaliterario; 3) la mezcla de invención/realidad; 4) el humor jugando con el primer y tercer punto.

Faverón verbalizó el "desorden" en el que se vio envuelto a la hora de construir su novela, cuyo origen fue un relato (𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢), que acabó por desarrollar, añadiendo otras piezas (no escribió en orden los 7 capítulos que la conforman). El autor se alinea con la siguiente idea de Marguerite Duras, respecto a la desnudez de la escritura:
«Si se supiera algo de lo que se va a escribir, antes de hacerlo, antes de escribir, nunca se escribiría. No valdría la pena.
Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos ―sólo lo sabemos después― antes, es la cuestión más peligrosa que podemos plantearnos. Pero también es la más habitual.
La escritura: la escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida».

El genio limeño mencionaba que se sorprendía con lo que escribía cada día y ese es el sentido que para él tiene la escritura («Si supiera lo que va a pasar con mis personajes al día siguiente, no me interesaría escribir sobre ello»).

𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢 es una obra inmensa, una genialidad apabullante.

𝗡𝗼𝘁𝗮: Aunque no es necesario leer 𝘝𝘪𝘷𝘪𝘳 𝘢𝘣𝘢𝘫𝘰 (2018) para poder disfrutar y comprender 𝘔𝘪𝘯𝘪𝘮𝘰𝘴𝘤𝘢, es cierto que aparecen personajes del primero y son fundamentales en ambas obras. Considero interesante leer ambos, aunque no necesariamente en orden cronológico.
Profile Image for Eulate.
371 reviews20 followers
August 11, 2025
Minimosca es una obra colosal. Colosal en todos los aspectos incluso —y por empezar por lo menos bueno— en el de la ridiculez. Ridículas la magnitud, la extensión innecesaria y la propensión diarreica en un afán acumulativo y expansivo ad infinitum que no se entiende muy bien y que juguetea con la voluntad de lector como el gato con el ratón. No es extraño que muchos ratones, exhaustos, acaben escapando. Porque la de Faverón, digámoslo ya, es una literatura de muchos quilates, pero solo al alcance de ratones bulímicos de biblioteca. No es fácil, no es cómoda, a menudo es premiosa, abigarrada, puede que porfiada y reiterativa, pero siempre es una lectura satisfactoria. Es decir, del esfuerzo que requiere siempre se obtiene el premio de unas historias memorables, caracteres potentes y originales, tramas atractivas e inverosímiles, atinadas referencias filosóficas y literarias, aproximaciones atrevidas al mundo del arte y, por supuesto, el cine, con un puñado de fabulosos guiones propios como complemento narrativo muy peculiar.

· No es en puridad una novela ni una colección de cuentos, juega entrambos formatos para conformar un libro que bien podrían ser cinco o seis o aun más si tenemos en cuenta que este Minimosca tiene muchos antecedentes en el anterior Vivir abajo tanto en asuntos, ambientes y situaciones como en personajes que alargan sus historias inacabadas y que aun podrían repetir en un tercer volumen venidero; tal es es "submundo" Faverón que muchos se empeñan en acuñar.
Profile Image for Lamiel.
37 reviews3 followers
January 19, 2025
Después de Vivir abajo, esperaba la siguiente novela de G. Faverón con muchas ganas y cuando apareció Minimosca la atrapé al vuelo. Con la cantidad de historias que dan comienzo a la novela, inconexas aparentemente, me pasaba que cuando estaba inmersa en una saltaba a la siguiente, me provocaba esa sensación incómoda de sacarte de cada una de ellas cuando lo que quería era seguir dentro, no salir. Pero enseguida se transformó en una lectura en la que saboreaba cada parte y me deleitaba con su prosa sin esperar conexiones y es que es una delicia cómo escribe Gustavo Faverón.

Esta novela es muy distinta a Vivir abajo, sobre todo en los tres primeros tercios, diría, tiene mucho sentido del humor y es más surrealista. El juego de espejos entre la ficción y la realidad es apasionante, la matrioska de historias una dentro de otra. En el último tercio, las conexiones empiezan a surgir y la previa lectura de Vivir abajo se palpa como altamente recomendable, en mi opinión, aunque puede ser una novela perfectamente autónoma, y de esta forma ha sido concebida, estoy segura de que su disfrute se multiplica al tener el conocimiento profundo de la novela anterior, aunque se haya leído hace mucho tiempo, pero hay sensaciones que no se olvidan y aquí resurgen con fuerza.

Me impactó más Vivir abajo, me puede parecer más redonda narrativamente (desde un punto de vista más convencional en relación al argumento), en cambio, Minimosca alzándose como otra obra maestra, alta literatura. Con otros matices, posee más referencias, más sentido del humor, más delirio, más juegos con la estructura sobre la que en una presentación del libro dijo surgió de la unión de varias novelas cortas ya escritas. Es un gran gozo leerla, tiene una imaginación desbordante y te lleva de la mano entre artistas y poetas, reflexiona sobre la locura, la realidad y ficción, las relaciones familiares, los traumas, la violencia... Es una prosa muy inteligente, con cantidad de referencias del mundo del arte y en más de una ocasión he soltado una carcajada. Además tiene esa magia que consigue Faverón en la que absolutamente todo lo narrado tiene un sentido. Salen moscas en la novela, pero no es sino Faverón la araña que teje y teje un fantástico laberinto de historias.
Profile Image for Sam.
62 reviews2 followers
May 14, 2025
Una persona que lee un libro varias veces, llega a conocer el libro al dedillo. Pero, si lo sigue leyendo, se empieza a conocer a sí mismo al dedillo y sin embargo empieza a desconocer el libro. Pero, si continúa leyendo, conoce el libro como la palma de su mano pero ya no conoce la palma de su mano. Pero, si insiste en releerlo, comienza a entrever, no en el libro, sino en su mente, en lugar de a sí misma, a otra persona más oscura y más beligerante y casi siempre más turbia y resentida que ella misma. Pero esa otra persona es la real. Pero así es la vida. Pero los dejo para que sigan conversando.
23 reviews1 follower
July 13, 2025
Sentimientos muy encontrados, una obra brillante y luminosa, que supone un antes y después en la literatura. Destacan especialmente la intertextualidad, las referencias-tanto internas como externas- y la metanarración, casando todo de una manera asombrosa. Más allá de lo loable de estas características en lo referido al ejercicio técnico, estas confieren a la obra una identidad única que la hacen muy disfrutable.
Profile Image for Anthony.
16 reviews
September 12, 2025
Una novela que tranquilamente pudieron ser 5 o 6, pero menos mal no lo fueron. A punta de virtuosismo técnico, Faverón logró ensamblar múltiples historias que juegan con los conceptos del doppelganger y la conexión entre dimensiones y abordan temas como la locura, las relaciones padre-hijo y, sobre todo, la violencia. No recuerdo una lectura que me haya costado tanto como esta, pero el viaje valió la pena.
Displaying 1 - 30 of 42 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.