(Nota: se me haya escapado alguna cosa que, a pesar de no ser ningún spoiler muy gordo, podría chafaros un poco vuestro disfrute con respecto al libro, así que tened cuidado al leer —sobre todo las partes en las que hablo acerca de los personajes y el ritmo y final de la historia— y hacedlo bajo vuestra propia responsabilidad ♡)
Uf... No sé ni por dónde empezar, tengo muchísimos sentimientos encontrados con este libro y ni yo misma sé todavía qué siento al respecto. Ha sido una montaña rusa de emociones contradictorias. Eso así, agárrense porque vienen curvas. Tengo mucho que decir así que esto va a ser largo.
A ver, no es que me haya parecido una birria de libro, pero definitivamente no ha estado bien llevado en algunos momentos y podría haber sido mucho mejor.
Este libro dista bastante de lo que parecía que iba a ser la trilogía —y de lo que seguramente muchos esperábamos encontrarnos—, y eso lo digo tanto en el buen sentido como en el malo.
Primero de todo, hablemos de los personajes, lo que menos me ha gustado del libro, porque UF LOS PERSONAJES. O sea, ¿qué les pasa? ¿Están malitos o algo? De verdad que no entendía sus actitudes ni sus comportamientos, se han vuelto de lo más egoístas y tóxicos que hay. No tienen claro nada, y estaban constantemente liándola y haciendo cosas sin sentido y completamente incoherentes, sobre todo la protagonista. Y no es solo que no hayan tenido un buen desarrollo y evolución, sino que han ido a peor. En el primer libro por lo menos los toleraba. Vale que al final, cuando crecieron, maduraron y evolucionaron fue la cosa hacia bien, pero vaya si les ha costado.
Kamila, la protagonista, necesita acudir a un psicólogo —nada de bromas, esto lo digo completamente en serio—. Es un personaje súper inestable, un momento hace o dice algo y al siguiente hace lo opuesto, y un rato después lo justifica con tonterías que se dice a ella misma para no sentirse mal, y dice que va a cambiar y a corregir su comportamiento y lo único que consigue es ir a peor. Y dos capítulos más tarde lo vuelve a hacer, o a pensarlo, o a darle vueltas a cosas que no venían a cuento o no eran importantes en ese momento o yo qué sé, no la entendía. Pero debo reconocer que, durante esos último años que pasó en la universidad, tuvo una gran evolución. Eso sí, me da rabia que en un cuarto de libro en el que apenas se cuenta nada de esos años universitarios la chica madurase, aprendiese y sanase más y mejor que en los dos libros y medio que fueron antes, pero bueno, algo es algo.
Respecto a Taylor, me dio mucha pena cómo acabó. Aunque en ningún momento me llegó a encantar ni nada, sí que le cogí cierto cariño. Se suponía que era un chico dulce, atento, cariñoso, divertido... Y ha acabado como un posesivo, celoso y egoísta que no piensa más que en sí mismo, y todo para que la autora pudiese de alguna forma justificar la elección de Kamila y que el lector no se indignase tanto con su decisión, pero no ha funcionado. El pobre personaje no estaba ahí más que para hacer bulto —y de perrito faldero...— y así añadir más drama a la historia, pero ya está, porque admitámoslo, desde el primer libro estaba CLARÍSIMO que no iba a ser él con quién se quedase la protagonista. Pero me alegro de que en cierta manera hubiese acabado teniendo también su final feliz, porque se lo merecía.
En cuanto a Thiago... bueno, ya os podéis imaginar. Como ya he dicho, estaba clarísimo desde el principio que él era el principal interés amoroso de la protagonista por todo el protagonismo que se le daba. No hay más que ver quién ha narrado la mayoría de los capítulos y a quién hacen referencia los títulos de los libros. (Que por cierto, una forma muy obvia y absurda de meter los títulos en los propios libros. Odio cuando los autores hacen eso). De nuevo, un egoísta en muchos momentos. La autora lo intenta justificar, pero va a ser que no me sirve. Sí, tiene momentos dulces y tal, pero no tenían sentido sus cambios de humor constantes. En algunos momentos no me parecieron del todo creíbles sus sentimientos, sinceramente, pero al final me ha acabado gustando y le he cogido cariño, incluso.
En definitiva, el triángulo amoroso ha sido un verdadero CAOS. Nada tenía sentido para mí, y la forma de justificar o argumentar el por qué de todo ha sido un no para mí, en especial las infidelidades.
Aparte, si os soy sincera, me ha faltado más desarrollo con respecto al romance. Me parece que los personajes deberían haber interactuado más entre ellos y haber compartido más momentos juntos para que yo hubiese podido entender mejor sus sentimientos, y que no sucediese todo tan deprisa y de forma tan apresurada, muchas veces sin explicación. Puede que en parte se haya debido a los saltos temporales entre capítulos cuando pasaba de un narrador a otro, porque siento como que me he perdido cosas, ¿sabéis? Mira que la autora ha tenido ni más ni menos que tres libros para desarrollar bien el romance y la historia, pero aún así siento que me han faltado detalles, escenas... Y más comunicación. No ha sido creíble del todo y me parece que no estaba bien justificado en ciertos momentos.
Aunque debo decir que tampoco he aborrecido a los personajes. Sí que me han parecido un poco planos y mal construidos —aunque al final mejoraron bastante—, y la mayoría de situaciones entre ellos se me hicieron ridículas, absurdas y sin sentido, pero por lo menos tuvieron momentos que estuvieron bien.
Pasamos a la subtrama rara y surrealista que ha metido la autora para que hubiese más drama y rellenar páginas que podría perfectamente haber empleado en desarrollar mejor el romance. Sí, entiendo que la parte thriller (por llamarla de alguna forma) se ha incluido para añadir más "gracia" y más intriga a la trama (porque como ya he dado a entender, la trama romántica no ha sido nada del otro mundo ni ha estado muy allá), pero no me ha dejado satisfecha tampoco. Uf, no sé qué siento al respecto, pero me da la sensación de que era un poco... ¿innecesario? No sé, creo que es más que obvio que únicamente estaba ahí para añadir contenido y que diese paso a lo que sucedió más tarde, que no me parece mal, pero siento que no estuvo bien planteado, en ocasiones se me hizo un sin sentido e incluso exagerado de más... Y quizás un poco sacado de la manga también.
Y ahora el ritmo de la historia, que es algo que tampoco me ha gustado del todo. Cuando comenzó el libro, estaba muy frustrada. Los personajes me ponían de los nervios y, para colmo, sentía que el romance no se estaba desarrollando bien. Pero luego sucede algo que era obvio que iba a suceder, no solo porque la propia autora te lo anticipaba (que ahora hablaremos de eso, porque telita), sino porque dadas las circunstancias de la trama tenía que suceder algo así en algún momento.
El problema viene cuando esto sucede demasiado pronto —en mi opinión— y se alarga lo justo para contarlo debidamente, pero, sin embargo, se soluciona casi de forma abrupta y precipitada, sin apenas explicarte gran cosa. Este suceso desencadena una situación que, aunque no venía muy a cuento, le añadió mayor dramatismo a la historia, que no está mal, pero en mi opinión duró demasiado. ¿Casi medio libro para contarme lo que sucede en los siguientes años, en serio? En los que, no es por nada, no contaba nada lo suficientemente relevante como para tener que alargarlo tanto.
En su lugar, me hubiese gustado que la autora nos hubiese contado un poco más acerca de la vida universitaria de Kami —e incluso de Taylor— más allá de lo que sucede entre estos dos (lo que no me gustó nada) y de lo depresiva que se encontraba Kami, algo que, por cierto, en ningún momento se señala.
Y ya lo último que comento respecto a la historia: el final. No me convenció tampoco (¡qué sorpresa!). El cómo se soluciona el problema de Thiago me pareció el típico cliché de "el amor lo puede todo", y, seamos sinceros, es cero realista y solo pretendía añadirle emoción y sentimiento al asunto. Por lo demás, un final decente, supongo. Me gustó cómo acabaron Kami, Taylor y Thiago después de todo por lo que pasaron, pero como digo, me hubiese gustado que algunas cosas hubiesen sucedido de otra manera y que ciertos momentos se hubiesen contado mejor.
Respecto al estilo de la autora, lo cual es algo sobre lo que no suelo hablar porque no me parece de lo más relevante en la mayoría de las ocasiones, tengo que mencionarlo sí o sí en este caso porque NO PUC.
En este tercer libro sobre todo, me he encontrado capítulo tras capítulo con las típicas frases —son inventadas, no las he sacado literalmente del libro, pero para que os hagáis una idea— de «Si en ese momento hubiese sabido lo que estaba por ocurrir...», «Ojalá hubiese podido evitar lo que iba a pasar más tarde», «En ese momento no sabía lo que se me iba a venir encima», y es algo que ODIO con todo el corazón ver en los libros.
Primero, porque me parece que tirar de este tipo de recurso da una mala impresión al lector sobre tu forma de mantenerlo enganchado, o a mí por lo menos me hace sentir que el escritor no sabe cómo atraparte y mantenerte pegado a la historia sin recurrir a estas frases que prácticamente te anticipan ya lo que va a ocurrir. Porque esa es otra, y es que el hecho de que el propio autor te diga —aunque sea de forma indirecta— lo que va a suceder me repatea a más no poder y al final me acaba arruinando la experiencia de que los acontecimientos me sorprendan por sí mismos. Es algo completamente innecesario que lo único que consigue es que disfrute menos del libro, por mucho que pueda parecer una tontería.
Siguiendo con lo mismo está la narración, y es que eso de que los personajes hablen en 2ª persona no me acaba de convencer. Lo paso cuando ocurre una vez o dos en momentos puntuales, pero en este libro pasaba demasiado a menudo para mi gusto. Eso de que te digan «No me malinterpretéis, pero...», «Os lo podría contar pero os lo dejo a vuestra imaginación», «Ni siquiera sé cómo explicarlo en estas páginas» simplemente no es para mí, y menos cuando se convierte en algo demasiado recurrente en el mismo libro. Igual soy yo que soy una tiquismiquis, pero no me pega nada el que parezca que son los propios personajes los que están escribiendo el libro. No sé, se me hace demasiado raro.
Al igual que no me pegaba que la autora aprovechase ciertas situaciones para meter una opinión propia sobre el tema. Que ojo, estaba de acuerdo con dichas opiniones y no me parece mal en absoluto que los autores incluyan críticas con respecto a ciertas circunstancias en sus libros, pero qué coincidencia que justamente la protagonista comentase qué opinaba sobre el acoso escolar, el abuso sexual, la homofobia y demás (porque sí, por casualidades de la vida estos libros tienen de todo) así de la nada. No sé si me estoy explicando, pero simplemente me pareció muy evidente. Además, no es por sonar irrespetuosa, pero me parecía como que decía cosas muy básicas: «todo el mundo debería ser libre de amar a quien quiera independiente del género», «es increíble el impacto que puede tener el bullying sobre una persona». Es como... ya. No sé, creo que si vas a tramar temas tan delicados mejor no hacerlo de forma tan superficial y tan por encima como si nada.
Ah, y quiero señalar la de cantidad de errores que he encontrado en la narración; fallos de coherencia sobre todo. Sinceramente, y lo digo sin mala intención alguna, parece que este libro no ha pasado por un buen corrector y editor que corrigiese o editarse todas esas frases incoherentes, de las cuales había multitud, incluyendo esos "toques españoles". Sí, entiendo que quiera acercarlo más al lector, puesto que una gran parte de su público es español, pero entonces no veo el punto de ambientarlo en Estados Unidos, le quita toda la gracia. Estos son detalles que, por lo general, no hacen que disfrutes menos la historia, pero que en conjunto con otras muchas cosas cansa.
Y bueno, sobre la trilogía en general, siento que ha ido decayendo, y me da pena porque me parece que podría haber dado para más. Como ya he dicho, me ha parecido innecesario la subtrama que he comentado antes, porque sí, el libro tiene más acción gracias a eso, pero claramente estaba ahí para añadir contenido de relleno y más drama del que ya había, y creo que si en lugar de eso se hubiesen dedicado todas esas páginas a desarrollar mejor la trama romántica o la historia general de los personajes, hubiese sido todo mucho mejor, al menos en mi opinión. De hecho, casi hubiese preferido que la historia tirase directamente por donde iba el primer libro —aunque hubiese llevado al mismo final— y se dejase de tramas secundarias superfluas, y que se hubiesen cerrado ciertos cabos sueltos que se quedaron por ahí.
Aparte, no veo del todo el punto de sacar tres libros casi iguales cuando se podría perfectamente haber agrupado todo en dos partes un poco más largas y ya, pero bueno. Creo que son unos libros que están bien para salir de un bloqueo lector, leer entre exámenes, o simplemente pasar el rato con algo ágil y ameno, pero ya está, no son nada del otro mundo. Por supuesto, soy plenamente consciente de que no pretenden en ningún momento ser nada extraordinario, sino simplemente unos libros entretenidos y ligeros, algo que también se debería valorar.
Para acabar, simplemente aclarar que no pretendo que esto sea una reseña destructiva contra la autora ni mucho menos, a pesar de que mi tono tan directo haya podido transmitir lo contrario. No tengo nada en contra de Mercedes Ron, de hecho, todo lo contrario, me parece que tiene un don para crear historias adictivas que hacen que no puedas soltar el libro porque necesites seguir leyendo, pero me gustaría que en el futuro eso lo combinase con otro tipo de relaciones amorosas —menos tóxicas a poder ser— y tramas mejor planteadas, porque leer más de lo mismo me cansaría. A día de hoy puedo decir que he leído todos sus libros publicados hasta el momento y me gustaría seguir pudiendo decir lo mismo cuando tenga más novelas publicadas, pero supongo que eso dependerá de cómo ella decida que estas sean.
Ah, y aclaro también que si le pongo dos estrellas en lugar de una que le podría haber puesto es porque considero que Mercedes Ron ha sido muy valiente al llevar la historia por donde la ha llevado. No, no me ha convencido del todo su forma de llevarla, pero teniendo en cuenta lo fácil que lo tenía para concluir esta historia, me ha parecido de lo más osado lo que ha hecho, y eso es algo que le tengo que reconocer.
Además, repito que es un libro ágil y con una pluma muy ligera y adictiva, que es algo que valoro positivamente en un libro, pero nada más. Bueno, y supongo que también porque, a fin de cuentas, he leído libros peores, para qué mentir.