Aquí vuelvo con otra reseña de una de esas obras de "literatura asiática healing" que cada vez me producen más sopor. Y si os preguntáis por qué aún así las sigo leyendo, es porque la biblio me trae libros asiáticos a cuentagotas así que leo todos los que me dan.
En fin, este libro ha sido especialmente plano e insulso. Se supone que es el 3o de la saga pero son todos independientes así que puedes leer el que quieras sin problema de que se te escape nada. Bueno, es que poco podría escaparse porque no pasa prácticamente nada. La premisa es interesante: una taberna regentada por un antiguo detective de la policía que ofrece como servicio especial recrear a la perfección una receta que le pidas de la que guardes un buen recuerdo. Sin embargo, la forma en que se aborda es de lo más simplón y desaprovechado.
De hecho, voy a haceros un favor y resumiros TODOS los capítulos de toda la saga (que son 10 libros, no sé cómo el autor le ha sacado tanto jugo a algo así ni cómo ha habido tanto interés como para traducirlos) en el siguiente esquema:
• Personaje baja del tren con un par de párrafos llenos de nombres de calles y ciudades japonesas (porque el toque exótico para que a un lector occidental apasionado del orientalismo le hagan chiribitas los ojos tiene que estar presente desde el minuto uno) y llega a la taberna. "¡Vaya! Qué sitio más raro este, no parece una taberna!"
• Varias páginas enteras describiendo detalladamente el menú del día que le sirve el dueño y cómo el personaje se lo come y está todo riquísimo. Espolvoreamos por aquí un leve toque de machismo con algún comentario o comportamiento de la hija del dueño que nos haga pensar "ay qué torpes que son las mujeres" o, si el personaje es masculino, algún comentario de "qué mujer más guapa" que te haga poner los ojos en blanco (pero los señoros de la misma edad que el autor, 70 y tantos, soltarán una risa jocosa).
• Después de comer, el personaje pasa a la oficina de la hija y le cuenta que quiere probar la sopa de cocido que le cocinaba hace 20 años su abuela a la que ha abandonado en una residencia y no ve desde entonces (u otro dilema de tintes familiares o románticos del estilo sin mucho desarrollo, sobre el que la hija va opinando mientras se lo cuenta, con ánimos de "I'm just a girl, soy mujer así que soy pasional y no entiendo las cosas complejas" *inserte asentimiento jocoso del señoro que escribe libro*)
• Dueño: "Vuelva en dos semanas. No me pague la comida de hoy, ya lo pagará luego todo entonces"
Hija: "Papá, este caso va a ser especialmente difícil"
Dueño: "Todos son difíciles, pero lo resolveré"
• Salto temporal sin absolutamente NADA de contexto a dentro de dos semanas.
• Personaje vuelve a la taberna. El padre le sirve exactamente el plato que recordaba. Le pregunta al dueño cómo lo ha conseguido.
• Le cuenta que ha ido a la residencia de su abuela pero ella está senil, no recuerda nada pero convenientemente le había contado una vez a su compañera de habitación cómo preparaba siempre su cocido. Luego el dueño se ha ido a la ciudad natal del personaje a localizar la tienda exacta donde compraba los ingredientes y listo. (En definitiva, resumen enrevesado de los pasos que ha dado para conseguir la receta, que siempre son "he ido a tu ciudad natal" o "he encontrado a X familiar/conocido de quien te preparó la receta". Esta es la única parte interesante del capítulo pero tampoco da para mucho porque son como dos páginas o tres como mucho)
• Personaje: "Vaya... Este cocido me ha hecho pensar que quizás debería ir a ver a mi abuela antes de que se muera" (Intento de enseñanza vital que realmente tiene la misma profundidad y emotividad que un charco)
• Dueño: "Somos un negocio happy flower, cobramos la voluntad, paga lo que quieras"
• Personaje sale por la puerta y se encuentra a un gato intentando colarse dentro (RAQUEL, SI ME ESTÁS LEYENDO, AQUÍ SÍ HAY GATO). "Vaya, ¿y este gato, es vuestro?" Hija: "Bueno, sí, pero..." Dueño desde dentro de la taberna, cabreado: "¡Ni hablar, el gato a la calle! ¡Los gatos no pueden entrar donde se sirve la comida!" *añada risas enlatadas mientras el gato se va cabizbajo*
• FIN
Ya está. No busquéis estos libros porque ya con eso habéis leído todo. Lo digo en serio. Todos los capítulos son tal cual eso.
Siento que la idea de fondo está bien pero se podría haber desarrollado de otra forma. No sé, ampliando la ÚNICA PARTE INTERESANTE, que sería enseñar cómo el dueño hace la investigación, va a los sitios... Pero eso lo despachan en unos pocos párrafos mientras el capítulo entero es una retahíla de describir comidas que parece esto un blog culinario. Si al menos fuesen recetas, vale, pero no te enseña a preparar nada, solo describe los ingredientes de los que se compone cada plato. Lo único que consigue es que se haga tan repetitivo y tedioso que soportar este libro es un logro. Además, todo son listas enormes de términos japoneses que yo creo que a un lector normal le daría vueltas la cabeza.
De hecho, podría hablar mucho del tema de las decisiones de traducción al respecto de las comidas (porque, ejem, es justo uno de los temas sobre los que he investigado a fondo académicamente) en este libro, porque las comprendo perfectamente pero me da que perjudican más que ayudan (aunque no sé cómo lo haría yo porque me parece un reto grande este tipo de obra). El resumen es que no hay ni una nota a pie (sería un batiburrillo con tanto término) pero se suele tirar a la extranjerización (dejar el término en japonés tal cual) todo el rato, valiéndose del contexto o añadiendo alguna ampliación que ayude a entender lo que es (decir, por ejemplo "algas wakame" y no solo "wakame"). El problema es que la narración es de por sí tal retahíla de nombres de platos que acabas con un párrafo con lo mismo 20 palabras dejadas en japonés y yo creo que a un lector que no sepa el idioma le va a abrumar aún teniendo explicación por contexto o ampliación. O casos como el de "omakase" (que el cocinero te sirva lo que quiera, básicamente) que se deja así sin explicación ni nada y por el contexto se puede entender que podría ser como el menú del día pero queda ambiguo en frases tipo "te voy a servir un omakase" y luego le sirven cinco platos distintos cada vez... No sé, siento que en general los términos culinarios en esta obra dejan al lector confuso. Pero, repito, no sé siquiera si se podría abordar mejor porque es un problemón cómo lo plantea el original (que es con quien tengo el problema, estoy segura de que el traductor ha hecho el mejor trabajo posible).
El resumen es que no comprendo el éxito que tiene esta saga ni por qué alguien se leería más de un libro de ella si ya con uno acabas harto del mismo esquema una y otra vez. He leído que en Japón han sacado alguna serie basada en ella y me da la sensación de que en formato audiovisual de capítulos cortos sí puede funcionar la obra pero en formato novela, tal y como está planteada, me parece un fallo enorme. Ni siquiera tiene reflexiones profundas que te cambien la vida o te den un comfort especial como para definirla como "healing", salvo el hecho de que coman comida a la que le tenían cariño...
Así que eso, mi consejo es que os lo ahorréis y que, viendo el panorama, investiguéis mucho antes de compraros una obra de este género porque me da que el 90% son relleno aprovechándose del tirón de las otras 10% que sí son buenas.