Año 2049. En una Argentina distópica donde el neoliberalismo ha moldeado una sociedad rota, la detective Delia Mazurek debe resolver el asesinato de una famosa cantante androide mientras lidia con su embarazo de 35 semanas y con su compañero robot, el odioso Donnie O, que encarna los prejuicios y la artificialidad de su tiempo.
La autoproclamada Liga de la Humanidad va a poner aún más difícil la convivencia mientras se acerca el día del referéndum decisivo en esta incisiva historia que combina el humor ácido de RoboCop con la profundidad filosófica de Blade Runner.
Vine por la crítica social y me atraparon los memes y las referencias culturales pop. Estoy dentrísimo. Además, no sólo es una premonición distópica de adónde puede llegar el neoliberalismo económico, sino que es un análisis muy actual de los límites y la fiabilidad de las IA.
Lo único que no me cuadra mucho es cómo la prota es tan lúcida y crítica con el sistema pero es poli. Pero bueno, las contradicciones que todos tenemos y que salir del sistema no es una opción real supongo que lo explican.
Una novela de ciencia ficción ambientada en una Argentina Cyberpunk, donde una pareja de detectives (una humana y un robot) investigan un asesinato de una famosa cantante. Muy divertido y con la crítica social que caracteriza el subgénero.
Este libro tiene unas vibes de Blade Runner que me han gustado mucho, aunque también me ha recordado un montón al turbocapitalismo que hay en Altered Carbon. Me han hecho pensar bastante y debatir (tanto conmigo misma como con otra persona) y eso es un puntazo a favor.
Novela cyberpunk de 125 páginas , publicada en 2025, que nos narra la investigación del atentado que ha sufrido una cantante de ópera androide. Delia, la humana embarazada y DonniO serán los encargados de atrapar a los responsables. Me ha gustado la ambientación cyberpunk de una Argentina del 2049, sin embargo, la jerga argentina, el exceso de anglicismos, la terminología tecnológica y humor, han embrollado un poco la trama y se me ha hecho pesada. De todas formas, recomiendo al menos una sola lectura.
Delia es agente de policía de una de las múltiples corporaciones de seguridad privada que existen en la Argentina del futuro, donde todos los monopolios (incluso el de la violencia) han sido abolidos. Está embarazada de ocho meses de un bebé que se va a llamar Clementina, pero aun así tiene que encargarse de un último caso: la Liga de la Humanidad, un grupo que está destruyendo (asesinando) robots, justo antes del referéndum sobre si se les concede a estos la ciudadanía plena. Para colmo de males, el compañero de Delia en la investigación es Donnie, un robot más tonto que un ladrillo.
Me ha parecido una novela corta muy redonda. La investigación de asesinato es una excusa para hablar de la humanidad, el capitalismo, el conformismo, los derechos fundamentales... Todos los temas que va sacando el autor engranan al final, un final absolutamente desolador, que es perfecto para lo que quiere contar.
Y por primera vez en mucho tiempo, un prólogo me suma algo a la novela: me encanta la idea de que Donnie es un robot no porque esté hecho de metal sino porque no piensa ni cuestiona. Con cuántos robots conviviremos.
Ha estado guay, aunq siempre cuando hay un asesinato a resolver termino deseando que haya más páginas. La única pega esq no he conectado del todo, aunque me encante la ambientación Cyberpunk de Argentina, por los anglicismos, palabras sacadas de otros idiomas (japonés, e incluso portugués) metidas en medio de las frases, y tecnicismos tecnológicos donde ya no sabía ni qué decían.
Ambientación chulita cyberpunk, referencias de cultura pop que están guays, pero no he terminado de conectar con los personajes. Entiendo que es complicado hacerlo en una novela corta de 125 páginas, pero con otros libros de cerbero de la misma duración me he subido más al barco de los protagonistas.
Aún así, es una mezcla entre lectura ligera y ramalazos que te hacen pararte un momento a pensar y, pese a que quizá no haya sido tan para mí, merece la pena leerlo.
Es una historia policial que transcurre en una Argentina S.A. distópica (aunque para algunos utópica) y muy, demasiado, creíble. El tratamiento que hace de los robots es bastante novedoso: no son esclavos perfectos ni peligrosos seres superiores, sino algo muy parecido a las IA de nuestros días, reflejos imperfectos de quienes las alimentan de información. Muy interesante.