Olivia vive en un pequeño pueblo de la Costa del Sol rodeada de personas a las que ama. Entre ellas, se encuentra Víctor, su novio desde la adolescencia. Ambos han logrado construir una relación sólida y sana. Pero, ¿qué sucede si cada paso que dan en vez de acercarles, les aleja? A Olivia le gustan las flores, a Víctor los negocios. A Olivia le gusta la naturaleza, a Víctor los restaurantes elegantes. Olivia sueña con conocer España, Víctor, el mundo. Olivia quiere vivir lento y Víctor no tiene horas en el día. Una novela sobre el perdón, la autenticidad personal, la disyuntiva entre el amor y la apuesta por ser uno mismo, las etiquetas de las buenas y las malas personas y el paisaje. Siempre el paisaje.
Segundo libro que leo de la autora tras su ópera prima "La noche que acaricié el frío polar" y de la que me he encontrado un pequeño guiño en este libro 😍👌
Veo una evolución positiva en su narrativa y en la forma de expresar los sentimientos; así como, en la profundidad de los personajes. Seguimos hallando entre sus páginas el inconfundible amor que tiene la autora por la naturaleza así como el poder sanador que radica en ella y también la importancia de la amistad como refugio y apoyo ante la vida y sus circunstancias.
El libro presenta una edición muy cuidada, llena de detalles; como las páginas de arranque de los capítulos con sus flores, o los cantos y la portada con una ilustración tan delicada y tan acorde a la historia, o ese poema inicial que llega al 💜. Con capítulos cortos y un lenguaje sencillo, claro y conciso nos acerca a la sierra de Málaga y a la historia de Olivia, Víctor y Andrés contada en la voz de cada uno de ellos; aunque, principalmente en la de Olivia; lo cual da mayor profundidad a la historia.
Es una historia de finales pero también de comienzos y reencuentros, de duelo por lo que se creía imperturbable pero que tras un proceso de crecimiento ya no lo es, de amar sano y de amor hacia uno mismo, de toma de decisiones y de arriesgarse aún con miedo, también es una historia de dejar espacio para ser y de respeto, de silencios, culpas, aceptación y perdón. En definitiva, una historia introspectiva sobre soltar para ser, de reflexión de los caminos que tomamos en la vida y de sueños a cumplir.
Me he identificado mucho con Olivia en mi etapa más joven, con esa disyuntiva, esos miedos y sentimientos y eso ha hecho que haya sentido especialmente esta novela como mía. Olivia me ha parecido un personaje muy bien construido ✨✨
Así que solo puedo recomendar su lectura y a la autora. Y para el otoño ya tengo en pendientes leer su libro con más vibes de la estación, "Entre secretos y miradas perdidas"
Además después de leer este libro estoy deseando conocer esa parte de España tan desconocida para mí de la provincia de Málaga, en especial Frigiliana; y, que el libro a través de sus descripciones me ha acercado resultándome muy atractivo💫☀️🌊⛰️
"Las flores de Olivia" es una novela de autoconocimiento. Donde Olivia la protagonista tendrá que viajar hacia su interior y conectar más con la naturaleza. Vive con su pareja que son totalmente opuestos, adora a su abuela y un día conoce a Andrés a quien la gusta la vida tranquila, vivir en su transporte de cuatro ruedas, hacer rutas, escalar montañas y disfrutar de la naturaleza en general. En esta novela hay un elemento que es el protagonista indiscutible que es la conexión con la naturaleza. La narrativa es muy buena y es una historia especial que si has leído algo de la autora pues hay como un cameo. La ilusión que me hizo ver a Karlee de Rovaniemi, di un salto y todo.
"Las flores de Olivia" es el tercer libro que leo de mi querida Silvia Carrasco y solo puedo decir que cada uno de sus libros es diferente, único... Tiene como tema base el amor pero este se trata de maneras distintas.
En esta ocasión nos encontramos con Olivia, una mujer sencilla, buena, a la que le encanta la naturaleza, el pequeño pueblito donde vive, las cosas artesanales y le encantaría viajar. Por otro lado está Víctor, un hombre entregado 100% a su trabajo, con mucha ambición laboral.
Ambos llevan juntos en una relación sentimental desde que eran unos niños y, aparentemente, se podría decir que es una relación sólida. Sin embargo, las relaciones hay que alimentarlas cada día y, si nos descuidamos aunque sea un momento, puede que empiecen a cojear por alguna parte.
Este libro trata de eso. De las relaciones que duran toda una vida, de la importancia de cuidarlas, de ir en la misma dirección que tu pareja, de tener los mismos objetivos vitales y que si en algún momento te das cuenta de que esto no es así, de que vuestros caminos han empezado a tomar direcciones opuestas, saber tomar la decisión correcta.
Me ha encantado la historia porque no solo nos encontramos ante la supervivencia de una relación de hace años sino que también vemos los sacrificios que cada parte de la pareja hace por mantener la llamita viva y de cómo, a veces, estos sacrificios se dan mayoritariamente en una parte de la pareja y no en la otra. Cómo, sin darnos cuenta, vamos perdiendo el punto inicial que queríamos alcanzar con él/ella y cada uno comienza a tirar hacia puntos distintos (creo que esto puede pasar mucho en parejas formadas desde la adolescencia, cuando todavía no tienes tus metas de vida 100% definidos).
Me ha encantado cómo ha tratado este tema Silvia, con el tacto y la dulzura que siempre la caracteriza y cómo ha introducido también la llegada de un nuevo posible romance ante una situación de este estilo (que no me parece nada sencillo hablar de ello y puede dar lugar a una situación de cuernos con la que no todo el mundo se siente a gusto en la lectura).
🌸Sin duda alguna, lo que más he disfrutado en esta novela es la conexión que tiene su autora con la naturaleza, y lo bien que lo plasma. Para mi, es el centro de esta historia: los pequeños detalles, el respeto a la Madre Tierra, nuestra responsabilidad con el medio ambiente, lo magnífico que es nuestro alrededor y lo poco que nos paramos a disfrutarlo. Me ha encantado aprender más acerca del ecoprint o del significado de las flores, y me ha recordado mi propósito de empezar a meditar🧘♀️ Además, la autora te realiza nuestra guía por diversos pueblos de Málaga que estoy deseando conocer.
🌼Otro punto destacable es la importancia de la amistad. Adoro la relación de Olivia, la protagonista, con sus amigos de siempre, así como la relación que tiene con su abuela.
💞 Me ha costado mucho conectar con el slow burn que se forma en la historia, y hasta el final de esta no he podido empatizar con Olivia 🥲. El final me ha parecido el más sano para todos los personajes, y me han enseñado lecciones que me han permitido ver la situación desde otro prisma.
En mi opinión, esta no es una historia de romance como tal, porque lo he sentido en un segundo plano, como un catalizador para desarrollar otras ideas: el amor propio, la superación personal o el duelo dentro de una relación. Me han gustado los valores que transmite la autora, por lo que continuaré leyéndola (sobre todo por una pequeña aparición de unos personajes❄️). También me apunto todas las canciones y novelas recomendadas implícitamente🤭
Esta es la segunda vez que leo a Silvia y tengo que decir que una vez más lo ha vuelto a hacer. Su pluma tiene tanta magia que siempre es capaz de crear historias con personajes que te roban el corazón y en las que la naturaleza tiene un papel tan importante que te trasmiten muchísima paz.
En esta historia tenemos a nuestra protagonista Olivia, una chica alegre y sencilla que ama estar rodeada de la naturaleza, pasar tiempo con su abuela y quedar con sus amigas en la playa para ver el atardecer. Desde la muerte de sus padres, su entorno siempre ha estado formado por el mismo grupo de personas, pero los seres humanos evolucionamos con el paso de los años y a veces nos damos cuenta de que nuestros planes del pasado ya no encajan con nuestra versión actual.
De la mano de Olivia veremos la importancia del amor hacia uno mismo, de saber perdonarse y perdonar a las personas a las que queremos, de encontrar el valor en nosotros mismos para arriesgarlo todo por lo que de verdad queremos, pero sobre todo de querer bien y bonito.
He empatizado con Olivia desde las primeras páginas, su luz traspasa las páginas del libro y solo podía pensar en las ganas que tenía de ir a tomarme un batido del bar de Aurora y Pedro con ella. Su naturalidad y bondad hace que te pongas en sus zapatos en todo momento y puedas comprender sus dudas y sus miedos. Me he sentido muy afortunada de poder acompañarla en este viaje de autoconocimiento y crecimiento personal hasta tal punto que no me he podido sentir más orgullosa al ver cómo iba descubriendo todas aquellas cosas que le gustaría poder conseguir hacer en la vida.
Los demás personajes han sido verdaderas joyas también. Todos son tan buenas personas y se quieren tanto que, aunque alguna vez hayan cometido errores, es fácil ver que nunca fue con la intención de herirse entre ellos. Una de mis partes favoritas de esta historia es que sus personajes empatizan tanto entre ellos que siempre tienen presente que aunque el otro haya cometido errores ha hecho las cosas lo mejor que ha sabido en ese momento. Nunca tratan de buscar culpables como tal porque son conscientes de que todos somos humanos y, por ello, imperfectos.
Uno de mis personajes favoritos ha sido la abuela de Silvia, ojalá llegar a su edad con esa vitalidad y amor por la vida. Por no mencionar el grupo de amigos tan maravilloso que tiene Silvia, literalmente son familia.
Otro personaje es sin duda Frigiliana, Silvia lo describe tan bien y con tanto cariño que es extremadamente fácil imaginarse caminando por su calles, bañándose en sus playas o haciendo acampada en plena naturaleza. Es imposible quedarse sin ganas de visitarlo tras leer este libro.
A veces el amor no se acaba, solo se transforma. Y en ese espacio entre lo que fue y lo que somos, florecemos.
Silvia Carrasco nos regala una historia íntima y delicada, como un jardín que crece en silencio. Las flores de Olivia no es solo una historia de amor, es una historia de reencuentro con una misma, de las pequeñas decisiones que nos cambian la vida, y de esas personas que nos enseñan que la distancia también puede ser un puente para crecer.
Con una narrativa suave y envolvente, este libro nos recuerda que el crecimiento personal no siempre viene con estruendo, a veces llega en forma de una conversación pendiente, una nueva amistad, o un gesto que abre cicatrices para sanarlas con luz.
A pesar de que algunas cosas tratadas no acaban de gustarme como se hace, y por eso las tres estrellas, es un libro que huele a geranio, a despedidas dulces, a nuevas versiones de nosotras mismas.
Si alguna vez sentiste que te habías perdido dentro de una relación... Si estás aprendiendo a reconectar contigo... Este libro es para ti.
No fue una lectura para mi. Todo fue muy repetitivo y predecible, los temas importantes no se trataron como se debería, simplemente se tenia una conversación y por arte de magia ya quedaban resueltos y con un aprendizaje.
Algo que puedo destacar son las frases, las descripciones de Málaga (me dieron ganas de visitar algún día) y como Olivia adoraba lo que hacía, esa admiración por la playa y por supuesto esa referencia a Tini.
«El respeto por nosotros mismos y por nuestros valores debe anteponerse a cualquier temor o deseo de agradar».
¡Me ha encantado! Decidí auto-regalarmelo para el día del libro ¡Y que maravilla!
Un libro que me ha conquistado con sus personajes y la forma que tienen de ver la vida, de crecer y de mirar con esos ojos hacia los problemas o circunstancias que les van surgiendo.
Por no hablar de algunas de las frases de la autora...¡fabuloso!
Que se justifiquen los cuernos como es lo que tenía que pasar, o le has hecho un favor me parece super rastrero. Conozco el deseo y la química, y tu eliges que hacer con ello, aunque cueste. Por no hablar de que cuernos no son solo sexo depende de como se mire. En fin, la parte del ecoprint me ha parecido muy interesante.
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Es un libro precioso lleno de verdad, emoción y sensibilidad. Me esta entrando muchas ganas de conocer esa parte de Malaga. Nunca he estado. Yo tambien soy bohemia y hippie y sueño de tener esa vida. La naturaleza lo es todo. Gracias Sílvia por este libro. Me ha encantado. Me he hecho pensar mucho. Vaya frases y pensamientos más bonitos. Con ganas de leer más libros tuyos! 😍🥹
Me encantó la historia💗hizo que viera el mundo de otra manera y darle importancia a la naturaleza o a cosas tan simples como respirar. Aprender a vivir con los errores y a no vivir una vida que no quieres por alguien a la que quieres✨Descubrir esta lectura fue una de mis mejores experiencias del año espero aprender mucho sobre ella y hacer lo que me nazca por mí y no por nadie⭐️27/7
La historia engancha y los personajes están bien definidos pero para mí gusto la autora le da demasiadas vueltas a la trama, se mete en un círculo vicioso que llega a resultar repetitivo.
🩷Una lectura tranquila para cuando necesitas desconectar.
Olivia es una chica sencilla, enamorada de su tierra, Frigiliana, y de su vida allí, con su abuela, sus amigos y su pequeño negocio de prendas decoradas con tintes naturales. Otra constante en su vida es su novio, Víctor, con el que lleva saliendo diez años, desde que los dos eran adolescentes. El problema es que no vemos igual la vida, ni queremos las mismas cosas, cuando somos adolescentes y cuando nos hacemos adultos, y, por mucho amor que haya, los miembros de una pareja pueden evolucionar de forma diferente. Y eso es lo que les pasa a ellos: Olivia quiere una vida sencilla, en su pueblo; Víctor quiere lujos, vivir en la ciudad, viajar lejos.
Me gustó que se visibilizara justamente esto: que lejos de la idealización que tenemos del amor romántico, lo cierto es que las personas cambian a lo largo de su vida, por sus circunstancias y vivencias, y eso puede hacer que, por mucho que dos personas se quieran, no puedan seguir juntas o todo lo contrario, que evolucionen en la misma dirección y eso las una.
Disfruté mucho también del amor de Olivia por la naturaleza. Es de las mías. No necesita mucho más que ir al monte para ser feliz. Qué bonito es saber encontrar la felicidad en las pequeñas cosas.
En definitiva, si buscáis una lectura bonita, en la que la amistad esté muy presente, y que no os haga pensar demasiado, pero os deje reflexiones interesantes, esta es una buena opción.