Mi mamá me mima ofrece una aguda y documentada visión sobre los avatares de la mujer en la familia y la sociedad de posguerra. Una disección irónica y reveladora sobre su triste papel como madre, esposa, novia y profesional en una sociedad gris y represora. En suma, una obra que, protagonizada por un adolescente que contempla con admiración y deseo a las mujeres, pone enteramente al descubierto la época más patética y esperpéntica que ha vivido la mujer española. Baste para ilustrarla estas dos perlas indelebles de autores ilustres y muy autorizados de aquel entonces: En la primera noche de bodas "comienza para la mujer el logro de todas sus aspiraciones; su satisfacción son los hijos, cuidarlos, amamantarlos, protegerlos y dirigirlos. Ser ama del hogar para toda la vida". "¡Cuántos desfalcos de los esposos tienen origen o en el lujo o en la mala administración de las mujeres! por el contrario, ¡qué bello es el espectáculo de la mujer buena y hacendosa, que con sus manos, su entendimiento y su abnegación multiplica la modesta renta o el pequeño sueldo!"