«Una emocionante novela que desborda amor por las librerías, por quienes pusieron el cuerpo para conquistar libertades y derechos y por todos esos libros que, mientras ardan en nuestra memoria, nos alentarán a seguir luchando».
Nando López
Madrid, 1975. La dictadura de Franco está en sus últimos días y en las calles la tensión resulta difícil de contener. Durante una manifestación estudiantil, la librería de Alma es atacada y consumida por las llamas.
Confundida con una manifestante, Alma es detenida por Juárez, un policía al servicio de la maquinaria represora del régimen. En su camino se cruzará con Alejandro y Alicia, estudiantes rebeldes, y se les unirán Mario, un fotógrafo internacional que documenta el final del franquismo, y Nando y Luisa, libreros de mundos opuestos pero unidos por un mismo deseo de justicia y libertad.
En un país cargado de incertidumbre, donde el cambio parece inevitable, este grupo de amigos sellará uno de esos compromisos que solo pueden forjarse en los momentos más oscuros.
En su primera y arrolladora novela, SergioBang ha escrito con maestría y emoción una historia de diversidad y lucha, demostrando que las librerías son lugares de refugio y comunidad, y la literatura, un arma poderosa para transformar el mundo.
La crítica ha dicho...
«Una emocionante novela que nos invita a entender las sombras del hoy desde la violencia de un 1975 magníficamente reconstruido y que desborda amor por las librerías, por quienes pusieron el cuerpo para conquistar libertades y derechos y por todos esos libros que, mientras ardan en nuestra memoria, nos alentarán a seguir luchando».
En esta novela de delicada prosa y contundente documentación se nos habla de cómo unos intelectuales vivieron en Madrid los últimos coletazos del franquismo.
La historia empieza cuando una librería sale ardiendo al final de una manifestación y, a partir de ese momento, se nos despliega un catálogo de personajes (libreros, periodistas…) unidos por distintos vínculos que ansían la libertad que el dictador les ha robado.
Sergio Bang se revela como un verdadero retratista de personajes verosímiles capaz de condensar en ellos una época. La historia de huida, lucha y conspiraciones es interesantísima. La ambientación resulta una verdadera carta de amor al Madrid de la época. Y los personajes son todo un recordatorio de que las personas queer siempre estuvimos ahí, también cuando no se nos permitía ser.
Como bibliotecaria y apasionada de todo lo relacionado con el bibliocausto, no podía perder la oportunidad de leer Venimos del fuego, la primera novela de Sergio Bang. Es un tema que desde que estudié el Máster ronda mi cabeza, y aunque pensemos que es algo lejano, es algo que sigue ocurriendo a día de hoy en Palestina o Ucrania. Las bibliotecas y librerías son de los primeros edificios en caer porque es donde se salvaguarda la historia y cultura de una nación, así como los libros son los primeros en censurarse porque evitan que la gente tenga libertad intelectual. Bibliotecas cerradas + libros censurados = información y pueblo fácil de manipular.
Vivimos tiempos convulsos. Incertidumbre, cambios históricos, las consecuencias de la Inteligencia Artificial, una especie de Guerra Fría…
Los protagonistas de Venimos del fuego no lo tuvieron fácil tampoco. La inminente muerte del Caudillo generó en España un estado perpetuo de tensión. La calma era ficticia. El miedo a otra posible guerra civil tras fallecer Franco brotaba en el aire.
Y tanto en 1975 como en la actualidad un sitio seguro para refugiarnos de la sombría realidad son las librerías. De esto habla esta emocionante novela: de la capacidad que tienen para darnos cobijo y abrirnos al mundo. Un lector es alguien que imagina, que piensa, que vive realidades que no son propias y que abre los ojos. Y por eso los totalitarismos enfocan su odio en destruir las librerías.
Sergio recrea una historia sumamente emocionante, que va creciendo según avanza la trama, con un mensaje a favor de la tolerancia que es difícil de olvidar.
'Por eso mi abuela insistía en que los libros no son solo conocimiento, compañía y consuelo, que también, sino la representación de nosotros mismos, porque una persona es lo que lee y, sobre todo, lo que no lee'.
4,5 estrellas. Cada vez que alguien quema una librería, entramos un poquito más a la ignorancia y al desconocimiento. En esta novela podemos ver que la dictadura fue injusta para algunos colectivos hasta el final de sus días.
Aunque no me ha sorprendido lo que he leído, es una novela que te hace recordar lo que se ha conseguido y se puede perder. Me quedo con el amor de las personas que crean comunidad para revelarse contra esa sociedad oscura y cruel.
Termino de leer el debut literario de Sergio Bang titulado "Venimos del fuego" y que os animo a descubrir.
La historia nos lleva a Madrid, septiembre de 1975, la dictadura de Franco está llegando a su fin, lo que provoca una inestabilidad y tensión político-social entre las calles de la capital. La revolución estudiantil es un amenaza poderosa e incontrolable; en una manifestación la librería de Alma es atacada y arde convirtiendo en cenizas todo lo que ha construido y levantado en aras de defender la libertad ante la dictadura y la censura. Esa noche en la revuelta, en la huida y la confusión del gentío, la policía despliega su poderoso brazo ejecutor y Alma es apresada entre la multitud como uno más de los manifestantes. Así, entre rejas se enfrentará a Juárez, un policía que con el fin de instaurar el orden y preservar lo dictado es capaz de doblegar a quien amenaza la dictadura empleando la fuerza vacía de sentido y escrúpulos pero que queda respaldada siempre por la falsa moral que adolece entre las filas del cuerpo.
Una novela que habla de la amenaza a la libertad y los derechos de las personas cuando se enfrenta y cuestiona a aquel que ha impuesto su orden pese a sembrar el terror a cada paso. Una novela que nos pone ante los hechos acontecidos hace 5 décadas y que demuestra que seguimos perdidos en una sociedad que cree avanzar hacia igualdad y derechos pero que a golpe de políticas y discursos anclados en el pasado son capaces de retroceder y enfrentar a las personas por su condición sexual, su forma de pensar y sentirse amenazados al encontrar a quien es capaz de rebatir y cuestionar los dictados de las injustas leyes que nos imponen y someten. Y por supuesto, la amenaza que se traduce en el miedo que supone una sociedad que piensa y se sirve del gran poder transformador de la cultura.
Así que si queréis disfrutar de una buena lectura, acompañad a Alma a enfrentarse a los duros días en que se midió contra lo impuesto, luchó por recuperarse y ayudar a sus amigos a salir de aquel infierno que sentencia al reconocer que #VenimosDelFuego
Para ser una primera novela está muy bien. Me ha parecido una trama original y bien estructurada en general, aunque me ha dejado la sensación de que se podría haber exprimido mejor tanto la trama en sí como los personajes. El final me ha parecido un poco precipitado en comparación con el desarrollo del resto del libro. Alma es un personaje entrañable y su historia me ha llegado. Algunos diálogos sí que me parecen un poquito forzados de más, pero quizás es cosa mía. Lo que más me ha defraudado es la cantidad de erratas y alguna que otra falta de ortografía que hay en esta edición, espero que lo solucionen para una segunda edición. La editorial debería hacer mejor su trabajo previo a la publicación.
"...La dictadura había logrado que el silencio se convirtiera en el tema más común, donde la libertad genuina apenas apareciera, oculta por la complicidad involuntaria de aquellos que habían aprendido a callar en su afán por sobrevivir..."
"...el miedo era lo que había mantenido el régimen todos estos años. La gente sabía que podían arrestarte de forma aleatoria y sin necesidad de hacer un mal gesto o decir una mala palabra. Y lo que era más terrible, aunque luego acabase en libertad sin cargos e inocente, en ese poco tiempo te habían echado del trabajo, de tu casa si era alquilada y habías sido repudiado por tu entorno..."
Esta novela tenía, a priori, los ingredientes (memoria histórica, amor por la literatura, igualdad LGTB+) para ser una lectura fascinante, pero me ha desilusionado de una forma terrible. La trama es predecible, los diálogos poco naturales y las citas literarias en las reflexiones del narrador quedan forzadas. A ello se suma una edición bastante cuestionable, con numerosas erratas; sirva de ejemplo que ni siquiera queda claro el nombre de la hija de Luisa, que aparece como Camila en una página y como Claudia en la siguiente.
Cruda novela sobre la España de hace 50 años. Bang desgrana la tensa y desagradable situación de todas aquellas personas que lucharon y siguen luchando por la libertad individual dando vida a personajes que son clave para entender la sociedad actual.