Qué contradictorias mis sensaciones con esta lectura. A tope con muchas cosas, qué necesaria la denuncia de la maternidad sin redes, la violencia obstétrica, la falta de corresponsabilidad, la niñofobia y maternofobia que niega todo espacio a las criaturas y sus madres o les relega a trocitos vallados como si molestasen en cualquier otro...
Sin embargo algunos otros temas, párrafos, ideas o argumentaciones me parecían un WTF total y los he leído con bastante resistencia, un pero qué me estás contando o peor aún, si para defender este posicionamiento la argumentación es así... uf UF.
Creo que también me ha costado un poco la sensación de autopromo constante, del menos mal que existe el espacio (idea de negocio) que he creado, qué bien trato a mis empleadas que hasta pueden ver las funciones escolares de sus criaturas, los libros sobre maternidad y crianza no son tan importantes (pero los míos un poco más). Bueno, esto, que he sentido muchas contradicciones durante mi lectura, que en absoluto invalidan que como cuenta en el libro el espacio de encuentro entre madres que ha puesto en marcha como "El refugi de les mares" esté siendo un pilar de apoyo buenísimo para muchas madres en su camino vital (y ojalá muchos más, ojalá muchos impulsados también desde políticas y adninistraciones públicas -como también demanda la autora- y también desde la ciudadanía organizada en común para crear esos espacios de forma desmercantilizada y autogestionada, construyendo comunidad, tejiendo redes, haciendo barrio desde el apoyo mutuo como eje).