El estremecedor relato del único superviviente del brutal atentado yihadista contra miembros del CNI español durante la guerra de Irak.
El 29 de noviembre de 2003, ocho miembros del CNI, pertenecientes a los equipos de Contrainteligencia y Seguridad que acompañan el despliegue militar español en Irak, se desplazan con sus vehículos desde Bagdad hacia sus bases en Diwaniya y Nayaf, en el suroeste del país. En Latifiya, a unos treinta kilómetros de Bagdad, sufren un ataque de la insurgencia del que solo sobrevive una persona.
Esta es la historia de ese superviviente. Más de veinte años después del atentado, José Manuel Sánchez Riera todavía se emociona cuando recuerda lo que vivió al dar forma a un relato escalofriante en el que narra su experiencia en el Ejército y en el Centro, la misión que lo llevó a Irak y lo que sucedió ese fatídico día, así como los problemas psicológicos que se desencadenaron tras la terrible experiencia, cómo afectaron a su familia y cómo logró superarlos.
José Manuel Sánchez Riera, protagonista de la historia y único superviviente, cuenta con humildad cómo su vida cambió radicalmente su eje en tres días y las secuelas que dejó en su vida. Si este capítulo fuera parte de la historia de EEUU de seguro que habría mil relatos y películas recordando a estos miembros del CNI que dieron su vida literal y metafóricamente pero hasta más de veinte años después no ha tenido su reconocimiento público, también por el tipo de trabajo del que se trata.
El punto de vista de José Manuel “Pepe” es crudo, sin querer ocultar nada en cuanto a sensaciones y sentimientos y ese relato desnudo hace que el libro se lea sin poder soltarlo. Por supuesto que el relato central, el de la emboscada, es el más impactante pero me han gustado mucho los capítulos posteriores dedicados al TEPT, el apoyo necesario en todos los ámbitos y su salida a través de una asociación de víctimas dándole también visibilidad a todos estos temas que parecen tabúes.
Casualmente estaba leyendo Slouching towards Bethlehem de Joan Didion cuando empecé a leer Tres días de noviembre : ella títuló su libro así porque durante un par de años rondaban en su cabeza los versos del poema de Yeats : Dando vueltas y vueltas en la espiral creciente no puede ya el halcón oír al halconero; todo se desmorona; el centro cede. He visto un paralelismo entre estos versos y lo que el autor sintió y lo que me ha hecho sentir al leer este libro, la angustia de encontrarte al límite, sin saber qué iba a ser de él y de sus compañeros después de sufrir una emboscada en Irak, las consecuencias tan horribles que tiene la violencia y las dificultades y el dolor con los que viven las víctimas y supervivientes del terrorismo y sus familiares, muy recomendable
Una historia terrible, bien contada, mucho hincapié en la repercusión en la salud mental del protagonista. Merece la pena conocerlo, es historia de España.