By going to sleep every night, we enter an imaginary world we cannot control. We close our eyes, and the unconscious takes us by the hand, leading the reins we grasp during the day. How far can dreams drag us along? And even more important… Can we return from there, or do we risk staying on that side forever?
In this short story of dreamlike terror, we will find the answers. Whether we can go back to sleep with the same certainty, is up to each reader.
«[…]Como ya le hemos dicho, Byron Rizzo no existe. Es solamente un fragmento de su atormentada imaginación. Parece que, en su delirio, usted ha inventado un autor independiente que, de todos los lugares, publica desde Neuquén. Un lugar que, de tan absurdo, podría bien haber sido inventado también. Vaya y busque. Se sorprenderá. Sin embargo, lo inverosímil de su existencia no se detiene allí, sino que, además, en su tozudez, lo ha hecho joven, prolífico y, a falta de una palabra mejor, extraño. Lo más normal que suele ocurrir en la narrativa del ficticio señor Rizzo, es que la realidad se derrumbe sobre sí misma. Usted, no sin poco mérito de su parte, le ha conferido una habilidad acrobática sobre la narrativa, saltimbanqui de la dialéctica, cultista del hara-kiri cósmico en cada relato. Ahora, si no le molesta y luego de tan superficial descripción, díganos, ¿qué le parece más probable? Que el susodicho Byron (nombre extraño en un argentino para más inri), exista; o bien, que usted haya perdido la cordura. Por su bien, en pos de su familia y buen nombre, empiece al menos a considerar la opción verdadera: Que el tal Byron Rizzo de cuyos libros tanto nos ha hablado durante la terapia, no existe. Que es apenas una excusa suya para no aceptar encarar los problemas fundacionales de su vida. De hecho, ¿no le parece más probable, después de todo, asumir que Byron Rizzo… es usted?»
Byron Rizzo es un autor argentino, nacido en Ciudad de Neuquén, en 1990. Si usted leyó alguno de sus libros y no lo entiende, el autor se siente complacido. Puesto que está más cerca de la verdad. Si usted lo ha leído, pero cree haberlo entendido a la primera, claramente no tiene idea de lo que habla, y vive en el engaño. Puesto que todos sus libros han sido meticulosamente diseñados para leerse, al menos, dos veces (o eso afirma él). Y si usted lee las reseñas o descripciones de autores vivos como si no las hubieran escrito ellos mismos, es que, claramente, no comprende aún cómo funciona la narrativa y la creación de realidad en la misma. Para colmo, suelen hacerlo desde una repugnante tercera persona impostada. Muchas veces, inventándose cargos, títulos y méritos que, a usted, no podrían importarle menos (ni tampoco tiene forma o deseo de cotejar, ya que estamos). ¡Como si algo de todo eso influyera en lo más mínimo en cómo escribe uno! ¡Puag! (onomatopeya de escupitajo). Después de todo, ¿en quién vamos a confiar un resumen de nuestra vida, en un Community Manager? ¡Antes muertos! Ahora, dígame, sabiendo eso, lo invito a preguntarse: ¿De verdad cree todo lo que lee?
¿Qué dice, qué piensa? ¿Sobre qué género escribe este muchacho? No lo sé, ¿cuánto calza usted, qué color es su ropa interior? ¿Le gusta cuando las etiquetas se las ponen a usted? ¿No? Entonces, ¿por qué lo hace con el resto? Debería darle vergüenza. Para su información, el señor Rizzo ha escrito cuentos fantásticos de terror, noveletas de suspenso psicológico, libros de no ficción sobre tecnología y vida contemporánea, poesía, distopías futuristas de ciencia ficción, además de un centenar de artículos online. Vamos, atrévase a ponerle un rótulo. A ver si puede. Por lo demás, está invitado a leer sus obras, si es que este pequeño sincericidio ha sido de su agrado. Considérese advertido, también.
Cuando ves "terror" junto al título de un cuento, te esperas las típicas historias de fantasmas o entes paranormales, pero nunca esperarías terminar la lectura con la mente llena de reflexiones sobre la vida. Ingenioso. Es realmente un cuento de terror porque logra sembrarte una inquietud real, con la que puedes relacionarte. ¿Qué hay después de la vida? ¿Qué nos depara la muerte? Imaginarme en la situación planteada me generó ansiedad, claustrofobia, desespero, miedo, y hasta unas inmesas ganas de vivir la vida mejor de la que la vivo ahorita. No le tuve fe, pero tampoco me arrepiento de haberlo leído. Aunque la narración podría estar más pulida y el autor pudo haber exprimido todavía más el mensaje central, me sigue pareciendo una lectura sorprendentemente interesante.
Así sin dar mucho detalle, el libro hace mucho énfasis en que se siente el estar atrapado en un cuerpo que ya no muestra signos de vida, algo como la catalepsia, pero tal vez visto de una forma un poco fantasiosa. No es la quinta maravilla, pero no me arrepiento de haber leído este libro.
Bastante buen relato, me encantó. Al principio creí que iría por otra trama, pero la verdad me hizo reflexionar mucho y ese final fue algo perturbador. Lo recomiendo 100%