Pronto, nadie en la Tierra tendrá ningún lugar donde esconderse. Una novela sobre miedos conocidos y desconocidos de Dean Koontz, el maestro del suspense. Después de una pérdida irreparable, Katie se retira a una casa de piedra fortificada en la isla Jacob's Ladder, donde encuentra refugio en su pintura. Entonces descubre que la isla vecina de Ringrock alberga un una instalación de investigación ultrasecreta. Y dos agentes del gobierno llegan a Jacob's Ladder en busca de alguien, o algo, que se niegan a nombrar. Un aire de amenaza rodea a estos hombres, pero se avecina una amenaza infinitamente mayor, tan extraña que incluso los animales de la isla se alarman. Katie pronto emprende una batalla épica y aterradora contra un enemigo misterioso. Y entonces descubre que no está sola, después de una niña valiente aparece en medio de la tempestad. Mientras ambas luchan a través de un paisaje oscuro y extraño, sobre ellas se cierne un terror omnipresente que podría provocar el fin del mundo.
Acknowledged as "America's most popular suspense novelist" (Rolling Stone) and as one of today's most celebrated and successful writers, Dean Ray Koontz has earned the devotion of millions of readers around the world and the praise of critics everywhere for tales of character, mystery, and adventure that strike to the core of what it means to be human.
Dean, the author of many #1 New York Times bestsellers, lives in Southern California with his wife, Gerda, their golden retriever, Elsa, and the enduring spirit of their goldens, Trixie and Anna.
Un thriller de suspenso rápido y divertido. Me recuerda a los primeros libros de este autor y lo disfruté bastante.
Cualquiera que lea a Dean Koontz sabe que le encantan las palabras y que tiende a la verbosidad. Los largos pasajes de prosa descriptiva pueden resultar un poco excesivos a veces, pero disfruto de su imaginación. Personajes memorables y mucha acción hacen que las páginas pasen más rápido.
Katie,la protagonista, ha sufrido una terrible pérdida y ahora vive en una casa fortificada en su propio refugio en una isla. Desafortunadamente, su existencia de ermitaña termina abruptamente cuando el centro de investigación secreto del gobierno, ubicado a un par de millas de ella, la isla Ringrock, sufre una falla catastrófica que permite que una entidad horrible escape.
Simplemente disfruté del viaje, aunque a veces Koontz nos muestra su visión politica y choca con la narrativa La historia fue entretenida, aunque un poco inverosímil. Siempre me gusta cómo involucra a los animales en sus historias, y esta no fue la excepción. Entretenida Para fans del genero.
Una muy buena lectura. Es el típico libro que te mantiene en tensión (y sin entender nada) hasta más de la mitad, lo que te hace tener 20 teorías diferentes de lo que está pasando. Era como si estuviera leyendo un Resident Evil. 3.75⭐️