Esta historia nos presenta a Jade, una chica que, buscando desconectar de todo, decide gastar todos sus ahorros en un verano en una isla paradisíaca. Allí, en una noche mágica, conoce a alguien con quien siente una conexión instantánea. Sin embargo, Jade tiene una regla: no acostarse con nadie hasta la tercera cita. Así que, antes de despedirse, le dice al chico que, si el destino quiere que se reencuentren, así será.
Pasan dos años y, de nuevo, Jade se gasta todos sus ahorros para volver a la isla por un fin de semana. Y, como si el destino estuviera de su lado, lo encuentra otra vez. Pero esa tercera cita todavía tendrá que esperar. Lo que ella no sabe es que, desde aquel primer encuentro, él ha vuelto a la isla cada verano con la esperanza de volver a verla, ya que no se la podía quitar de la cabeza.
Ahora, Jade ha terminado su carrera de periodismo, pero, tras varios trabajos esporádicos, sigue sin encontrar nada estable. Su hermano, queriendo ayudarla, le consigue un puesto como becaria de prensa de su equipo de fútbol americano y la invita a vivir con él y su mejor amigo. Lo que nadie espera es que, al cruzar la puerta de su nueva casa, Jade se encuentre cara a cara con el chico de la playa. Ninguno de los dos sabía el nombre del otro hasta ese momento.
Y ahora sí que sí, no puede pasar nada entre ellos. No solo porque trabajan juntos, sino porque Jade no quiere arriesgar la amistad entre su hermano, Davet y Dusting. Y más aún cuando la primera regla que impone su hermano es que no haya nada entre ellos. La tensión será inevitable y ambos tendrán que manejarla para que todo no acabe explotando.
Llevaba tiempo sin encontrar un libro tan adictivo como este, justo lo que necesitaba en este momento. Es el cliché del mejor amigo de mi hermano, un libro de mamarracheo puro que devoré desde la primera página y que me enganchó como hacía tiempo que no lo hacía una historia.
Una novela romántica de sport romance, donde él es futbolista, y ella es la encargada de prensa y hay demasiadas razones por las que no puedes estar juntos. La primera, porque podrían despedirla. La segunda, porque si su hermano se entera, probablemente no les volvería a hablar.
No sé cómo describirlo más allá de decirte que TIENES que leerlo sí o sí. Si buscas una historia adictiva para evadirte por completo durante dos tardes, este libro es para ti. Te atrapará tanto que no querrás soltarlo.