Imagínese que está a punto de tomar un avión, sus vacaciones han comenzado o quizá es un viaje de negocios... ¿la visita a un pariente...? El tráfico, el aparcamiento, las colas de facturación, la espera para el embarque... El despegue. Algo de turbulencia, la sonrisa de una azafata displicente. ¿Se lo puede imaginar? Con esos colores impersonales, estrechos asientos, esa atmósfera seca. ¿Puede verlo...?
Pues, ahora, imagine que su piloto es un asesino en serie... Una leyenda celta olvidada, un pozo sagrado, una familia maldita y un investigador de lo paranormal que obtiene unas extravagantes psicofonías. Voces de ultratumba que lo conducen a revolver un pasado inquietante. Los secretos más inesperados se descubren, recorriendo maldiciones, aojamientos, asesinatos en manos de inocentes... Dos historias inconexas y, sin aparente relación, que chocan como dos trenes de alta velocidad en la misma vía dándole al lector un final sorprendente...
Durante toda la historia van intercalándose los capítulos de los dos personajes principales de la novela: Thomas Rye y Sinesio Amorós, al estilo George R. R. Martin. Historias sobre catástrofes aéreas tanto en el cine como en la literatura se pueden encontrar bastantes, pero creo que pocas —o ninguna— como ésta. Es asombroso como las angustiantes páginas que narran el accidente aéreo de este libro guardan tal similitud con el accidente real del vuelo 9525 de Germanwings… parece como si hubieras visto la película antes de leer el libro, con la salvedad de que aquéllo no fue una película.
Empecé a leerla con entusiasmo por lo que me gustó Assur, pero tras los primeros capítulos la abandoné. Ni me enganchó la historia (son realmente dos historias paralelas entre las que no hay conexión al principio), ni me gustó el tono tan duro con el que describe las situaciones más soeces y desagradables de la historia. No digo que no sea un buen libro, pero no tengo estómago para aguantarlo.
Lo describen como "la novela que anticipó la tragedia de Germanwings". Esto me pareció deshonesto y de mal gusto, y totalmente falso. El libro es entretenido, aunque excesivamente descriptivo. Demasiados detalles truculentos, no aptos para todos los estómagos. La escena del caníbal japonés...... Además, qué pintaba en el libro? Dos capítulos y luego nada? Libro desigual, gráfico, macabro, sin mucho sentido y que te deja un poco a medias con ese final tan abrupto.
Historias desligadas aparentemente. Un investigador de lo paranormal, un piloto asesino serial, dos mundos diferentes donde lo común es el horror. Al estilo de Fallen, una muy buena historia de miedo.