Gracias a este novela he podido reencontrarme con un género que me encanta pero que hacía tiempo que tenía abandonado; las novelas landscape tienen algo que me encanta, y es que su factor principal es el entorno en el que se desarrollan, gracias a esto puedes viajar y descubrir nuevos paisajes de una manera casi mágica, pues las autoras (hasta ahora no he sabido de ningún hombre que escribiera en este género) se informan mucho y hacen grandes descripciones.
Viajé a Noruega en el año 2016, no tuve la suerte de poder visitar Laponia pero aun así me entusiasmé al ver de qué trataba esta novela; quería reencontrarme también con el país que tanto me gustó y supe que la mejor manera de hacerlo era a través de la novela landscape.
***A partir de aquí habrá spoilers***
Al principio la novela me encantó, era capaz de leer casi 200 páginas en un solo día y tener la sensación de haber leído solo 50, la lectura se hacía súper ligera e interesante.
La historia de Áilu siempre me pareció más interesante que la de Noa; aun así, al principio disfruté ambas.
La cosa empezó a torcerse cuando vi cuan ridículos llegaban a ser algunos diálogos, se utilizaban frases demasiado profundas en situaciones incorrectos. En segundo lugar, las personalidades de Noa y Áilu llegaron a parecerse tanto que había momentos que no sabía a quién leía.
Luego, hacia la mitad de la historia, vi que la trama iba perdiendo peso, principalmente la de Noa. El personaje de Áilu sufre una gran evolución, pero creo que pasa de ser una chica fuerte a ser alguien muy débil, ahí la trama también pierde mucho. Respecto a Áilu, también hay que decir que su adopción es demasiado perfecta: un médico, buena persona, se encapricha de ella y toda su familia la acepta y todo es perfecto… me pareció muy poco realista.
¿Las tramas amorosas? La de Noa es demasiado tediosa y ocupa demasiados capítulos, algunos de ellos parecen sacados de telenovelas. Y el final de la de Áilu no tiene nada de sorprendente, demasiado previsible.
Y en último lugar ¿hace falta tanto drama? En mi opinión, hubiera sido mejor que los padres de Áilu realmente hubieran decidido ir a Finlandia sabiendo que ella estaba viva y que años más tarde se rencontraran (es decir, no habrían muerto) y tuvieran una larga charla para desahogarse. Me hubiera parecido más maduro que simplemente matar personajes así como así para ahorrase escenas. Y respecto al mismo tema, ¿era necesario que el doctor también muriera? Es decir, ¿no hubiera sido mejor que se casara con finalmente se casó pero que igualmente llevara una vida entre Laponia y Oslo, que hubiera acabado su carrera?
No sé, el libro me gustó mucho (de hecho, le he dado cuatro estrellas y tal vez en algún momento le dé un cinco) y quiero leer más novela landscape, sobretodo de esta autora, pero creo que esta historia tenía muchísimo más potencial y que de alguna manera perdió mucho en la última mitad del libro.