Odisea moderna, epopeya, nuestra heroína, Maritsa, médica de origen armenio que reside en Adana, Turquía, se ve repentinamente golpeada por la violencia promovida por el imperio otomano, el exterminio de los armenios. Su única opción, el exilio. Así, comienza un viaje de escape por las místicas tierras de oriente, la ruta de la seda, tierras que el tiempo y los imperios forjaron, mongoles, turcos, persas, romanos y griegos. Tierras por las que en algún momento marcharon Marco Polo, Heródoto, Gengis Kan, Alexander El Grande.
Huyendo de la muerte junto a su fiel acompañante, el padre Burak, viajamos a las principales ciudades de Uzbequistan, Siria, Irak, Irán, Turkmenistán, Azerbaiyán, Georgia, Egipto. Así, el autor rinde un homenaje a el éxodo armenio, dandole voces a las víctimas, un genocidio del que poco se habla, y como no, ya hace más de un siglo que aconteció.
Esta obra, a parte de su fuerte carácter histórico es también un diario de viajes. Una descripción afinada de los paisajes, los templos, las montañas y sobre todo de los pueblos nómadas de las estepas asiáticas, de sus costumbres, de sus creencias.
El lenguaje empleado por el autor es de una belleza poética que me dejó encantado. Una narración dulce y llena de ternura, sin perder de vista el objetivo, la memoria, recordar el horror vivido por un pueblo olvidado. Una lectura que sensibiliza, que nos invita a la empatía y a la aceptación del otro, de las diferencias y más importante aún, de la igualdad de cada ser que habita esta tierra sin importar su origen, raza o creencia.
En 1909, Maritsa, médecin, rejoint une mission humanitaire à Adana. Sous ses yeux, débute alors le génocide des Arméniens. Elle doit donc fuir toujours plus à l'Est pour échapper aux massacres. Dans ce roman puissant plein de poésie, Yahia Belaskri illustre tout le courage, la solidarité et la force de vie de ce peuple.