Manuela es una persona y un personaje que siempre me ha fascinado. Su historia personal, más laboral, a la que me acerco con este libro me ha parecido digna de admiración. Sirva esta lectura y esta ‘review’ de agradecimiento por el Madrid suyo del que pude disfrutar en su etapa como alcaldesa.
Reconozco que desde que emigré desde Málaga hace ya casi 16 años, fue la mejor época en la que la ciudad era por y para los ciudadanos de los que formaba parte.
He recorrido su carrera profesional a través del libro con interés y añoranza. Los funcionarios públicos, o cómo seguro le gustará más, extraído del inglés ‘civil servant’ (sirviente público), nos debemos a lo público. Cómo médico de familia que empezó en lo rural y el posterior traslado a Madrid, fui viendo y aprendiendo cómo mejorar lo que nos rodea. En Medicina, más en Medicina de Familia, sí somos muy consciente de lo importante de evaluar lo que hacemos (nos va la salud en ello) y de la importancia de realizar prácticas que aporten valor. Tal puede llegar a ser la ineficiencia de un sistema público que puede llegar incluso a entorpecer y perjudicar la salud, y la propia medicina, en países como EEUU, puede ser la cuarta causa de mortalidad.
Algo tiene que ser eficaz en el matraz, efectivo en el vivo y eficiente en función de lo que quiere el gerente. Aunque en la teoría las leyes (en nuestro mundo de Salud la evidencia científica) tienen un efecto, ese efecto ha de demostrarse tanto en el plano teórico (eficacia), como llevado a la realidad (efectividad). En un mundo ideal incluso puede hacerse eficiente en función de los recursos invertidos y el resultado obtenido. Es por esto que alabo ese pensamiento constante de evaluar el rendimiento y de optimizar los recursos (este valor distributivo que se nos otorga en Atención Primaria). Es decir,cobra más importancia cuanto más cerca del ciudadano.
Me quedo con muchos aprendizajes de esta lectura, uno de ellos, en la gestión del cambio “cuando se propone algo diferente, los que te rodean te escuchan pero hacen como si no te oyeran. Luego cuando empiezas a implementar se produce rechazo […]. Sin embargo cuando se lleva a cabo y va bien, nadie recuerda la indiferencia y el rechazo […] parece que lo hubieran ideado ellos”.
Me quedo también con ese debate interno entre lo público y lo privado, con su forma de mantenerse fiel a ideales y tener la cintura suficiente de manejarse con todo tipo de interlocutores manteniendo la humanidad. Yo también me sentía un extraño cuando exploraba y ayudaba a detenidos y le pedía a los policías que le quitaran las esposas y me miraban raro; también me sentía un extraño y me miraban mal cuando en virtud del artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil tenía que solicitar trasladar un paciente y veía esa ambulancia psiquiátrica que recordaba a películas que había que solicitar “porque siempre se hace así’ y me parecía poco humano.
Todavía no he vivido cargos de gestión ni políticos, a priori con cierta reticencia. Me dedico desde hace 8 años a la gestión y promoción de la salud del mismo grupo de 1700 pacientes en el mismo barrio obrero de Madrid y, con ellos, hemos vivido muchos cambios y etapas.
En resumen, desde la óptica morada, gracias gracias gracias por estas vivencias. Me lleva por snowball reading a… Concepción Arenal.