El típico libro que traslada la culpa de todo al consumidor especialmente si es mujer como si ellos no compraran ropa. No me gusta, solo lo terminé porque al principio parecía interesante y tampoco era tan largo
Tras haber leído "Armario sostenible", de Laura Opazo (lo recomiendo muchísimo), quería seguir informándome sobre el tema, y así descubrí "El día que dejé de comprar ropa".
Este libro no me ha encantado, creo que se queda muy en la superficie. Es muy repetitivo en cuanto a que, durante todo el libro, dice que para vestir no hay que tapar complejos, sino saber nuestra morfología, medidas y proporciones. Eso está genial, pero a mi parecer, no nos ayuda a saber llevarlo a cabo.
Por otro lado, el libro es corto, se lee de forma ligera y tiene ciertos capítulos que sí me han gustado mucho, que te hacen pensar y abrir los ojos y la mente. Además, combina información con ejemplos que te ayudan a comprender mejor.
En resumen, el libro no está mal, pero esperaba mucho más de él: que profundizara con datos y no se quedase en una superficie y en unos ejemplos ficticios en los que la culpa de todo la tienen las mujeres de generaciones anteriores por haber transmitido, a través de sus comentarios, patrones y complejos. Que no le falta razón, pero no todo es blanco o negro.
No es un libro largo, se lee fácil. El discurso de lo contaminante que es la industria de la moda cansa un poco ya, pero no deja de ser cierto a pesar de que haya muchas otras cosas contaminantes que se pasan por alto; siempre he pensado que hay intereses ocultos ahí. Lo interesante del libro es como profundiza sobre las creencias acerca de nuestro cuerpo (de lo que creemos que podemos o no llevar) muchas veces derivadas de comentarios desafortunados de otras personas en nuestra tierna infancia. La parte del libro que habla de los tejidos de las prendas y el odio hacia el elastano no deja de ser bajo mi punto de vista muy cierto. Y el tema de los tipos de cuerpos siempre me ha gustado, las proporciones y que prendas son más recomendables y armónicas en función de tu morfotipo. Estaría bien que está mujer, hiciera un libro especial sobre ello porque considero que sabe bastante.
Cliché. Pensaba que iba a encontrar algo más del manido discurso de la culpa, el fast fashion, las tendencias y el archiconocido cada cuerpo es único, para descubrir que cada capítulo es “un más de lo mismo”. Si buscas una “guía” para comprar mejor, redescubrir prendas, y en general, dejar de comprar ropa sintiéndote bien con la que tienes, o simplemente comprar sabiendo que le falta a tu vida/armario, este libro se queda muy muy corto y simplemente se dan 4 pinceladas que personalmente me parecen de cajón y que cualquiera un poco concienciado ya aplica en su vida.
El título del libro es mucho más prometedor que lo que encuentras dentro. Hay conceptos que están bien sobre la moda sostenible o sobre cómo poder saber qué ropa y medidas le sientan bien a tu cuerpo. Me han sobrado mucho las historias de las mujeres o de películas; la mayoría las he leído por encima. En definitiva esperaba otra cosa.