Una apasionante novela en la que la autora combina con gran sensibilidad una tragedia familiar y la esperanza de un nuevo comienzo.
Flora, una solitaria mujer envuelta en un halo de misterio, vive retirada en La Casa de las Amapolas, un lugar idílico pero apartado de todo en plena sierra de Albarracín.
Tras la desaparición de su hija, Aurora, y de la amiga de esta, Blanca, Flora dejó atrás todo su mundo: su hijo Dani, su marido y el trabajo, y se trasladó allí. Eso fue hace más de veinte años. Nunca más se supo de las chicas desaparecidas y ambas familias quedaron destrozadas. La Casa de las Amapolas se convirtió entonces en el refugio donde intentar cicatrizar sus heridas.
Ahora que el hijo de Flora también ha fallecido, su nuera y su nieta planean mudarse a La Casa de las Amapolas con ella, lo que trastocará la vida de las tres mujeres, removerá el pasado y sacará a la luz la terrible verdad de la desaparición de Aurora y Blanca.
Nos encontramos con una novela difícil de etiquetar, pero quizá no hace falta, es una historia que lo tiene todo, desde misterio, drama, secretos familiares… Narrada en dos líneas temporales, tendremos a Flora una señora misteriosa que vive en lo que llama la Casa de las Amapolas, un lugar apartado en la sierra de Albarracín, desde el principio sabemos que pasa algo, pero iremos descubriéndolo poco a poco. Tras la desaparición de Aurora, la hija de Flora, y su amiga, esta decide desaparecer y dejar tanto a su hijo como a su marido y vivir apartada. Por otro lado, 20 años mas tarde, su nuera y su nieta deciden mudarse con ella, algo que removerá el pasado. Con esas dos tramas en diferentes tiempos, iremos descubriendo el gran secreto que hay en la desaparición de las dos chicas. Me ha gustado mucho la forma de escribir de la autora, me ha tenido enganchada desde el principio, con giros inesperados, quizá alguna cosa predecible y con un final que no me esperaba. Capítulos cortos, que hacen que quieras seguir, y unos personajes que con sus mas y con sus menos me han gustado mucho. Una novela para leer en un ratito, para desconectar y disfrutarla.
Novela de misterio que va de menos a más. Al principio me costó engancharme a la historia, pero poco a poco fui conectando con los personajes y adentrándome en la trama. Para mí, hay dos giros importantes en la novela, y al menos uno de ellos me sorprendió bastante. No terminé de conectar del todo con la prosa de la autora, que en algunos momentos me resultó algo recargada. Aun así, en conjunto, me gustó y me pareció una lectura interesante. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/oMM2cyjtswo
Empecé el libro con buenas sensaciones ya que la autora escribe con mucha sensibilidad y muy bonito, pero a medida que iba leyendo solo habia flores y mas flores y un pequeño misterio enterrado entre ellas. Acabé harta de tanta flor y de que la trama era floja y los personajes poco creíbles.
Una novela que encaré con mucho entusiasmo, que arrancó con fuerza y se fue diluyendo con el pasar de las páginas. Hay algo que me hacía ruido y me di cuenta que era la similitud de parte de la trama con la novela Las flores perdidas de Alice Hart. Es muy evidente, la simbología de las flores, un hogar en donde mujeres que sufren buscan refugio, la construcción de una relación entre nieta y abuela... en fin, eso me molestó, hay que decirlo. Hay secretos y hay un abanico de personajes que van apareciendo en varias líneas temporales, pero los giros de trama no me sorprendieron, los "olí" mucho antes de que se develaran los misterios. No terminó de engancharme del todo, tampoco sentí empatía con los personajes. Creo que hasta el final, ni siquiera me enteré quiénes eran los protagonistas... 😐
Una historia que mezcla drama y misterio, me ha tenido intrigada hasta el final. La pluma de la autora me ha gustado mucho, ha conseguido que hasta la propia casa tuviese vida. He sentido que podía incluso percibir los olores y los colores del lugar.
Ok lo admito, subestimé este libro. Buscaba una lectura ligera, algo para pasar el rato y que me saque del bloqueo que venía teniendo, no me esperaba algo tan BUENO. Los plot twist que tiene no los veía venir ni en pedo, las frases preciosas que marqué, lo que lloré con la historia de Olga y Silvia, me costó arrancarlo pero cuando llegué al 30% no podía parar de leer. Lo único que me parece injusto fue ese final, siento que fue muy leve para lo que esa HIJA DE PUTA se merecía, todavia tengo bronca mientras escribo esto #justicia
Flora, una solitaria mujer envuelta en un halo de misterio, vive retirada en La Casa de las Amapolas, un lugar idílico pero apartado de todo en plena sierra de Albarracín.
Tras la desaparición de su hija, Aurora, y de la amiga de esta, Blanca, Flora dejó atrás todo su mundo: su hijo Dani, su marido y el trabajo, y se trasladó allí. Eso fue hace más de veinte años. Nunca más se supo de las chicas desaparecidas y ambas familias quedaron destrozadas. La Casa de las Amapolas se convirtió entonces en el refugio donde intentar cicatrizar sus heridas.
Ahora que el hijo de Flora también ha fallecido, su nuera y su nieta planean mudarse a La Casa de las Amapolas con ella, lo que trastocará la vida de las tres mujeres, removerá el pasado y sacará a la luz la terrible verdad de la desaparición de Aurora y Blanca.
🌸 Misterio, secretos familiares, fantasmas del pasado, mujeres fuertes y una ambientación que te atrapa por la belleza, este libro está narrado de una manera tan delicada, tan bonito que te hace meterte en la historia desde el principio.
Lleno de personajes muy bien construidos, algunos tan especiales ✨ como Aurora.
Una historia que se cuece a fuego lento es muy recomendable.
1⭐️ Básico (y aburrido) es, sin duda, lo que mejor define este libro. La trama es básica, los personajes son básicos, y lo mismo ocurre con las descripciones, las conversaciones y hasta las discusiones: todo resulta demasiaaaaado básico. Para rematar, el final no ayuda, porque los giros de la historia se sienten forzadísimos…
Me sabe fatal tener que darle una puntuación tan baja, sobre todo siendo el segundo libro del club de lectura, pero hacía mucho tiempo que no se me atragantaba tanto una lectura.
La casa de las amapolas es una novela sobre drama familiar, pérdida, secretos y mentiras, pero también una novela de sanación (y me flipa esa dualidad) y amor inquebrantable. Una historia llena de intriga en la que el pasado y el presente se entremezclan constantemente y nos permiten vivirlo todo desde dentro.
🌸Son capítulos cortos, ágiles de leer. 🌸Los personajes son muy profundos y han conseguido quedarse conmigo en terminar la novela. 🌸Se intercalan pasado y presente, lo que ha hecho que no pudiera parar de leer. 🌸¡Los plot-twist me han tenido livingggg!
Me ha tenido encganchadísima y me han encantado los personajes, cada uno con sus matices y secretos y evoluciones brutales. 🧚🏼♀️
Las amapolas, con sus pétalos de un rojo vibrante, son símbolo de belleza y fugacidad; esa mezcla de esplendor y fragilidad fue la que percibí cuando vi por primera vez la portada de ‘La casa de las amapolas’, la nueva novela de Desirée Ruiz. Con esa poderosa carta de presentación, ‘La casa de las amapolas’ cautiva no solo por su atmósfera envolvente, sino por la manera en que construye una historia sobre el peso de las ausencias, de la transmisión del dolor entre generaciones y la posibilidad de reconstruirse a partir de las ruinas.
Flora, marcada por la desaparición de su hija Aurora y la mejor amiga de esta hace más de veinte años, vive recluida en La Casa de las Amapolas, un refugio aislado en la sierra de Albarracín. Tras la muerte de su hijo, su nuera y su nieta llegan para vivir con ella, reabriendo viejas heridas y secretos. Juntas, deberán enfrentar el pasado y descubrir la verdad oculta tras aquella tragedia que marcó a su familia.
Los personajes femeninos son el alma de la historia. El trío protagonista —Flora, Elisa y Maya— está trazado con gran sensibilidad. Flora es una figura compleja, un personaje duro y vulnerable a la vez; una mujer que ha aprendido a sobrevivir entre los fragmentos de lo que perdió, moldeada por la culpa y la soledad, pero con una fuerza interior que no se ha extinguido del todo y que le lleva a dar refugio a otra mujeres que, como ella, han sido golpeadas por la vida. Elisa, aún tambaleante por la reciente pérdida de su esposo, representa esa lucha por salir adelante en medio del caos. Maya, por su parte, encarna la frescura y la esperanza: es ella quien impulsa el cambio, empujando a los adultos a mirar hacia atrás con otros ojos. A su manera, cada una emprende un proceso de reconstrucción emocional, enfrentando viejos temores y buscando, entre los escombros, alguna forma de redención. Junto a ellas, mujeres como Silvia u Olga completan un retrato coral de la sororidad, mostrando cómo el dolor compartido puede convertirse en vínculo y no solo en carga.
Ambientada en la Sierra de Albarracín, el paisaje no es solo un fondo estético; es un reflejo del mundo interior de los personajes. La Casa de las Amapolas no es un simple decorado, se transforma en un personaje vivo, en un espacio denso cargado de secretos, recuerdos y ecos del pasado que se resisten a desaparecer. Su ubicación —rodeada de naturaleza imponente y silenciosa— refuerza esa atmósfera introspectiva, casi lírica, que recorre la novela.
Uno de los mayores aciertos de la novela es la forma en que Ruiz construye el misterio y el manejo de la tensión emocional. El ritmo no es vertiginoso, pero sí constante. No hay estridencias, sino una dosificación cuidada del misterio que rodea a las desapariciones y unos giros de guión que no se sienten forzados. No se trata solo de saber qué ocurrió con Aurora y Blanca, sino de comprender cómo ese vacío afectó a quienes se quedaron. Los saltos temporales y la estructura fragmentaria funcionan como un espejo de la psicología de las protagonistas, y permite explorar cómo los hechos del pasado siguen influyendo en el presente, ofreciendo una visión más matizada de los personajes.
El estilo de Ruiz es intimista y poético. Con una prosa cuidada y evocadora, la autora logra un equilibrio delicado entre el drama íntimo y el misterio. La novela explora temas universales como la culpa, el silencio, la pérdida y la necesidad de volver a empezar. Pero también habla de vínculos, de solidaridad entre mujeres y de cómo, incluso en medio del dolor más profundo, puede surgir una chispa de esperanza.
‘La casa de las amapolas’ no es solo una novela sobre el misterio de una desaparición, sino una reflexión acerca de cómo el pasado se aferra a nosotros y la posibilidad de reconstruir esos vínculos rotos y sanar a través de la comunidad. Con un atmósfera magnética que atrapa desde las primeras páginas, Ruiz firma una obra que combina el drama familiar con el suspense emocional sin caer en el dramatismo fácil, perfecta para quienes disfrutan de las historias con profundidad emocional y los misterios que se cuecen a fuego lento. No me cabe la menor duda de que volveré a leer a la autora.
Hay historias que te atraen, que no dejas de verlas por todas partes, que te llaman y, en este caso, salió propuesta en una lectura conjunta. ¿Cómo me iba a resistir más? Pues allá que fui.
¿La experiencia?, no me he arrepentido en ningún momento, ha sido una historia interesante desde el principio, donde las mujeres (unas fuertes, otras alegres y otras, necesitadas de ayuda) aparecen bien representadas en una casa de las amapolas donde la capitana es Flora.
Flora es fuerte, porque la vida la ha obligado a serlo, a base de golpes y dolor.
Silvia es menuda y cariñosa, una persona a la que querríamos de abuela o de amiga.
Elisa es muy reservada,
Maya es una adolescente un poco rebelde por lo que ha vivido.
Olga es otra joven sufridora de la vida.
Hombres también hay en la historia, y están bien trazados, pero, si os ha picado un poco la curiosidad, los conoceréis.
No os voy a contar nada más, simplemente que es una historia deliciosa, llena de paz, armonía, secretos también, desde luego y está muy bien hilada. La recomiendo sin duda.
Un secreto enterrado durante décadas. Un refugio donde cicatrizar las heridas
Flora, una solitaria mujer envuelta en un halo de misterio, vive retirada en La Casa de las Amapolas, un lugar idílico pero apartado de todo en plena sierra de Albarracín.
Tras la desaparición de su hija, Aurora, y de la amiga de esta, Blanca, Flora dejó atrás todo su mundo: su hijo Dani, su marido y el trabajo, y se trasladó allí. Eso fue hace más de veinte años. Nunca más se supo de las chicas desaparecidas y ambas familias quedaron destrozadas. La Casa de las Amapolas se convirtió entonces en el refugio donde intentar cicatrizar sus heridas.
Ahora que el hijo de Flora también ha fallecido, su nuera y su nieta planean mudarse a La Casa de las Amapolas con ella, lo que trastocará la vida de las tres mujeres, removerá el pasado y sacará a la luz la terrible verdad de la desaparición de Aurora y Blanca.
Hacía mucho que tenía pendiente leer esta novela y me arrepiento de no haberlo hecho antes, es magnífica en todos los sentidos.
Empieza fuerte, narrada en dos tiempos en los cuales vamos conociendo a los personajes y descubriendo sus secretos más ocultos, aquellos que les han llevado a refugiarse en la casa de las amapolas, un lugar para sanar y resurgir, donde la amistad y el amor son el pilar fundamental. Pero también donde se esconden verdades muy dolorosas.
La ambientación es increíble y los capítulos tienen una dosis de tensión perfecta para mantener al lector a la expectativa, puede que intuyas qué es lo que ha pasado, pero a medida que la historia avanza los giros te dan otras pistas que desmontan cualquier teoría que te hayas hecho.
Con una narrativa conmovido la autora logra emocionarnos y sorprendernos a la vez con la historia de una familia envuelta en una tragedia que llega al corazón.
La autora me parece que tiene una forma muy bonita de escribir, la trama me ha sorprendido en varias ocasiones con sucesos que no me esperaba. No es una historia trepidante pero aún así es una lectura muy interesante que no puedes dejar de leer. Me ha gustado como ha terminado, me ha parecido todo muy realista y coherente.
Me ha encantado. He disfrutado sobremanera con esta novela y he paladeado el estilo precioso de la autora. El único perito que le pondría es que Maya no llega a saber la verdad de lo que pasó. Por lo demás me he enamorado de los personajes y de la Casa de las amapolas, un hogar para incomprendidos que todos querríamos visitar alguna vez.
Aquí va un libro que estará en mi lista de favoritos de este año 🥰. Esta historia tiene todo lo que yo pediría en el libro perfecto para mí: desapariciones, misterio, una casa antigua, giros, secretos familiares, drama, tragedia y mujeres fuertes como protagonistas. Para mí una joyita así que os recomiendo que lo pongáis en pendientes 🙌🏼
Me ha encantado! Creo que tiene todo lo necesario para ser un buen libro.. Hay muchos giros durante toda la historia que considero necesarios para mantenerte enganchado.. Quizás el hecho de que esté ambientado en un pueblo de mi zona ha hecho me gustase más, conocer todos los sitios que describe y así ha estado guay! Recomiendo la verdad👌🏻😎 4.5⭐️
Me acerqué a esta novela con grandes expectativas y, en muchos aspectos, cumplió. La prosa de la autora es indudablemente hermosa y evocadora, creando un ambiente rico y vívido que transporta al lector directamente a la sierra de Albarracín. Los personajes están bien definidos, con profundidades y complejidades que se van revelando de manera intrigante. Sin embargo, en un punto medio de la narración, sentí que la historia se dispersaba. El constante vaivén entre el presente y el pasado, aunque es crucial para la trama, a veces rompe el ritmo. Personalmente, me resultó difícil conectar completamente con la urgencia del relato cuando la narrativa saltaba de una década a otra, y me dio la sensación de que con menos páginas habría mantenido la misma tensión. A pesar de esto, la calidad de la escritura y el desenlace me parecieron impecables. Es una novela bien elaborada, pero que, en lo personal, me desanimó con su estructura temporal, que en ocasiones se sintió innecesariamente extensa. En resumen, se trata de una lectura potente, pero que habría brillado aún más con un enfoque más conciso.
Como todas una vez que entras en la Casa de las Amapolas no quieres irte de allí.
Reseña con spoilers.
Una historia dura, donde la edad y la muerte se hacen presente; con relativamente poco optimismo (o así lo siento yo). Pero se lee muy fácil por lo bien escrito que está.
El momento de la muerte de Flora realmente fue inesperado. Quiero decir, es de los pocos libros que me ha sorprendido a tal nivel. Después también hay una serie de giros (vinculados a Aurora y Elisa) pero esos son más “predecibles”.
En mi opinión hay cosas que se centra demasiado en explicar cuando hay cosas que puedes extraer por lo que dicen y pasa. Por ejemplo el capítulo en el que Elisa explica cómo mató a Blanca me parece que cae en ello. Ya con la llamada en el 2019 entre Jorge y Alfonso queda claro lo que ocurrió.
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En este libro nos encontramos la historia de Aurora, desaparecida junto a su amiga Blanca hace varios años, pero también la de Maya y Flora, sobrina y madre de la misma. La verdad es que, a nivel de personajes, no conecté en ningún momento con ninguno. Eso le restó bastantes puntos, pero me sorprendieron basta los plot twist por el simple hecho de que no los esperaba. La resolución final sí resulta bastante obvia, una vez has hilado las pinceladas del misterio base. No tiene demasiada profundidad pero, si no te importa conectar con los personajes (que son planes hasta aburrir) es un misterio bastante entretenido que te puede sacar de un rato aburrido.
Puntos fuertes
—Plot twist que están bastante bien. —La lectura resulta bastante fácil, no te exige demasiado (así que tampoco te entrega demasiado).
La luminosa portada y el bonito colorido de “La casa de las amapolas” parecen invitarnos a adentrarnos en las páginas de una apacible historia familiar, con un idílico paisaje y una ensoñadora casa se encuentra en la apartada Sierra de Albarracín. Sin embargo, en el prólogo alguien está enterrando un cadáver y lo llena de flores.
Una historia narrada a dos tiempos que se desarrolla a lo largo de los capítulos y protagonizada por Flora quien, tras la desaparición de su hija y una amiga de esta, decide romper con todo y vivir retirada. Además, ofrece un espacio para que mujeres como Olga y Silvia, quienes han soportado sus propios tormentos, puedan sanar sus heridas y pérdidas. La vida de las tres mujeres experimentarán un cambio significativo cuando tras el fallecimiento del hijo de Flora, su nuera y nieta se vayan a vivir con ellas.
Esta novela ha sido una maravillosa sorpresa para mí. Me sumergí en una conmovedora historia familiar envuelta en tragedia y misterio, con desapariciones y silencios. La narrativa gira en torno a mujeres fuertes y valientes que han cultivado una hermosa amistad, viviendo de manera sencilla.
A medida que avanza la trama ocurrirán sucesos, giros inesperados y momentos inquietantes pero todo ello suministrado en la dosis justa, sin estridencias ni saltos bruscos pero aún así sorprendentes.
Desirée Ruiz aún en la tragedia trasmite dulzura empleando una prosa cuidada a la par que sus descripciones son elegantes. Con un elenco de personajes a los que iremos conociendo y descubriendo su personalidad con sus luces y sombras, forjadas a lo largo de los capítulos y a través de los diferentes saltos temporales y los momentos vividos.
Con lo expuesto, espero haberte dejado con ganas de descubrir una tragedia familiar que te cautivará, emocionará y sorprenderá porque esta novela es una auténtica maravilla.
quiero vivir en la casa de las amapolas con Silvia. tan detallado y tan cuidada la escritura, la historia engancha, trata muchos temas que son para reflexionar y buenos plot twists
Mmm he tenido sentimientos encontrados, las primeras 100 páginas se me hicieron eternas, también casi tengo que conseguirme una wikipedia de flores para saber de que hablaba y el lenguaje demasiado complejo para mi gusto, pero he de decir que al final me ha gustado porque creo que acaba como debería, final predecible pero ha estado bien!
Me gusta la forma en que esta escrito, la ambientacion, los diálogos, la historia en sí. Flora vive recluida en la casa de las amapolas tras la desaparición de su hija y su amiga. 25 años después.... Desde que empieza el libro la historia te atrapa . La historia nos habla de lo que hace la unión de mujeres rotas que juntas sanan sus corazones . Hay un giro a mitad del libro que no me lo esperaba para nada, aunque hay varios mas adelante que si fueron predecibles. Una historia que tiene secretos, dramas familiares, intriga, perdidas... narrada en dos líneas temporales diferentes , donde pasado y presente se mezclan para contarnos los secretos familiares mas bien guardados. 9/10
Solo puedo decir, uau. La empecé pensando que con ese tipo de escritura no me gustaría nada, que se me haría pesado, pero va de menos a más de forma exagerada. Me ha encantado muchísimo.
precioso libro que forma parte de libreria personal....una historia familiar donde no paran de pasar nuevos acontecimientos que te mantienen enganchada hasta el final.
La casa de las amapolas son de esas novelas que te invitan a leerla, con ver la maravilla de portada que tiene. Lees la sinopsis y te atrae, crees que te va a aportar ternura, nostalgia, relaciones madre-hija... Empiezas a leerlo y sientes que te da eso y te da más, mucho más.
Un libro que dibuje a mujeres de todas las edades, con personalidad propia. Por tener 50 o 70 años, no sólo hagan de madre o de abuela, sino tengan vida, aficiones, decisiones personales y no sólo hagan lo que esperan los demás que hagan. Y con amistades intergeneracionales.
Dibuja personajes con luces y sombras. Hace que no sean nada planos. Y muy interesantes. Hay un personaje que describe con el rasgo PAS, persona altamente sensible. Y es muy interesante ver la reacción de los demás y la interacción.
Cuándo creía que iba a encontrar feelgood y un libro tranquilo, llegan los giros de guión, y eso hace que enganche y vengan tramas que no te esperas. Añade mucha emoción sin esperarla, pero enriquece mucho el libro.
Deseando leerla en lectura conjunta para poder comentarlo agusto.
Una novela que mezcla el suspenso, drama, romance. Se lee rápido y entusiasma. Esta escrita en varios tiempos. Sus personajes gustan y encajan bien en sus papeles. Algo recargada la prosa de la escritora, mucha descripción, creo que innecesaria para la trama de la misma. Le doy 3 estrellas y medias. Igual se lee rápido y mantiene al lector distraído.