Laura Boronat Perez debuta en el mundo literario con "La X de Alejandro", una novela que sorprende por su estilo claro y ágil, atrapando al lector desde las primeras páginas. La autora demuestra una habilidad innata para construir personajes con una química palpable, logrando transmitir una tensión emocional y romántica que mantiene al lector enganchado hasta el final.
Aunque no soy un lector habitual de novelas románticas, he de reconocer que la relación entre los protagonistas está tan bien desarrollada que resulta imposible no sentirse involucrado en su historia. Sin necesidad de recurrir a escenas explícitas, Laura consigue crear un ambiente cargado de atracción sexual y emociones, lo que habla muy bien de su capacidad narrativa. También su incursión en la literatura LGTBI en esta primera novela me parece valiente y tratada con un tacto maravilloso.
En cuanto a la estructura de la novela, si bien algunos capítulos pueden parecer ubicados de forma inusual, esto también aporta un toque distintivo y experimental que refleja la valentía de la autora al explorar nuevas formas de narrar. Es un aspecto que, con el tiempo, podría convertirse en una de sus señas de identidad.
El desenlace, aunque idílicamente feliz, puede percibirse como un guiño a los lectores que buscan una escapatoria de la realidad y un final que deje una sonrisa en el rostro. En un mundo lleno de incertidumbres, a veces es agradable encontrar historias que nos recuerden que los finales felices también son posibles.
"La X de Alejandro" es una primera novela prometedora que destaca por su estilo fresco y su capacidad para conectar emocionalmente con el lector. Laura tiene un futuro brillante por delante, y estoy seguro de que seguirá sorprendiéndonos con sus próximas obras.