El eco de la Nueva Roma perdura en Oriente y Occidente, enhiesto todavía en sus piedras monumentales y latiendo con fuerza en la tradición jurídica, religiosa y cultural de los pueblos. No en vano el Imperio bizantino ha sido el centro vivo de un gran trecho de la historia, y su conjugación de la herencia imperial romana con las esencias helenísticas y orientales representa una de las claves decisivas de la vida espiritual del mundo. Nadie podría ofrecer en nuestros días un panorama del Imperio romano oriental mejor que el oxoniano Norman H. Baynes, colaborador de la «Cambridge Ancient History», porque nadie ahondó como él en sus problemas y en su legado histórico. La apretada síntesis que constituye este verdadero breviario de Bizancio, hecha con todo el rigor y la precisión que podemos exigir al historiador, trasmina al mismo tiempo esa gracia fresca que tienen siempre los escritos del humanista auténtico. Por ello ofrece tantos atractivos asomarse, de la mano de Baynes, al prodigioso mundo bizantino.
I finished this marvelous little work by an illustrious British historian of the Byzantine Empire at one go tonight.
The most entertaining part was surely the one on the education of Byzantine children. Parents in the 4th century were already complaining about the cost of books and a concerned mother was addressing her son in a letter with laments and advices not to give up his studies, at least until the 6th book of Homer!
Now, I will go to bed with an anxiety attack, thinking about John Malalas's chronicle where all earthquakes that shook Constantinople are depicted with juicy details such as unfortunate people falling into giant crevices, while waiting for the big one in İstanbul, thank you.