Lo había hojeado en la Feria del Libro y no me llamó mucho la atención. Es el quinto libro que leo de Sarlo, en este caso a instancias del Club de Lectura del Foro de la Curiosidad de Valentín Muro que me lleva a darle una oportunidad a lecturas que no hubiesen sido mi primera opción.
Como memoria o autobiografía me parece algo pobre (hasta repite anécdota de un desnudo colectivo en un café), pero tiene algunos conceptos y frases interesantes. Perlas en medio de una historia contada como con desgano. Hallazgos de alguien que tuvo una vida intensa, sobre todo en lo intelectual; es quizá más una historia de las ideas que la atravesaron, que fueron punto de inflexión en su vida. Los capítulos Infancia y Mi Padre me resultaron insulsos y hasta densos en su deslumbramiento con la imagen de Eva Perón, justamente porque a diferencia de otros libros del género no conmueve, no llega desde lo emocional. En cambio la introducción marca un camino lúcido y atractivo que se completa con No entender y Lo que rodeó mis libros principalmente. Aparecen nombres que voy a investigar porque son recurrentes en estas historias como el de Boris Spivacow, figuras clave del mundo literario argentino de la segunda mitad del siglo XX.
En resumen, recomiendo otros libros de ella. Hasta los que escribió acerca de la ciudad de Buenos Aires o sobre turismo me resultaron más ricos que éste. De todas maneras seguramente el lector o lectora atentos se pueden llevar varios datos -de nombres, poemas, músicas- para profundizar en los guiños que Sarlo va dejando por el camino.
Algunas frases:
“Hemos perdido el placer privado de no entender, de retirarnos secretamente a esa tensión, de cultivar ese silencio.” (Julio C. Torres)
“Me atraía la resistencia del sentido, no su apertura.”
“Cultura: un conjunto de incompatibilidades coexistentes.”
“El aprendizaje es siempre tardío, fuera de lugar, porque el lapso entre aprendizaje y realidad siempre resulta demasiado grande.”
“Convencida de que entender era un trabajo, me acostumbré a que ese trabajo fuera un placer. Ni el camino del arte ni el del pensamiento son una línea recta.”
“No se debe aceptar la primera sombra, la primera ilusión de que se ha entendido. El arte exige ese renunciamiento, esa desconfianza.”
“La mer, la mer, toujours recommencée!” (Paul Valéry). No designa el mar que se repite, sino el mar que se renueva.
“Poema no es solo sucesión, sino espesor semántico, sonoro y espacial de figuras.”
“Las postales pueden también ser ‘cartas en pedacitos, desgarradas antes de su envío, cortadas y vueltas a cortar’.”
“Bertold Brecht le dijo a Walter Benjamin que ‘la exactitud de Kafka es la exactitud del inexacto, del soñador’.”
“La muerte es la meta” (Thomas Bernhard)
“Hay un punto desde donde ya no es posible el regreso. Este es el punto a alcanzar.” (Kafka)