Nació en Nápoles en 1951, siendo un niño sus padres emigraron con Él a la República Argentina y se estableció en Buenos Aires. Su infancia transcurrió en la calle Pichincha donde estaba el antiguo mercado Spineto, un barrio poblado de inmigrantes Italianos y de otras nacionalidades. Desde pequeño intento estudiar piano con poco éxito, sin embargo la profesora le compro unos cuadernillos llamados “plumita” para que escribiera poesía y desde ahí nació su pasión por la escritura y la lectura la que cultiva hasta el momento.
Su adolescencia transcurrió entre Buenos Aires y San Luís donde estudió bachillerato técnico, mientras ayudaba a su padre en la pizzería “El Vesubio” atendiendo las mesas o haciendo pizzas. Desde esa época aprendió el arte de la gastronomía Italiana la cual practica asiduamente.
Se destacó como un excelente jugador de fútbol y baloncesto, también practicó atletismo especialmente salto triple. Al terminar su bachillerato inició sus estudios en Ing. Electrónica y solo curso cuatro años porque le sedujo el pensamiento hippie y político de la época lo que lo llevó al estudio de las culturas orientales y a las ciencias sociales.
En esos años comenzó a estudiar psicología y teatro. Durante cinco años se consagro a ambas disciplinas hasta que en 1979 emigró a Colombia donde culmino su carrera y ejerció la profesión de terapeuta y docente. Luego se especializó en terapia cognitiva, estudió filosofía y bioética, pues siempre le han interesado las ciencias humanistas que tengan que ver con el desarrollo del potencial humano. Por lo mismo ha escrito múltiples libros técnicos y de divulgación con el fin de prevenir y promocionar aspectos importantes de la salud mental y la calidad de vida. Actualmente es conferencista y docente en distintas Universidades, práctica que alterna con la investigación en el área de la psicología cognitiva y la terapia.
3,5 ⭐ Este es un libro donde se unen la terapia psicológica y el budismo para abordar el apego. Y no estamos hablando únicamente del apego a las personas que amamos o admiramos sino también a la aprobación o reconocimiento, a ser cada vez mejor, a posesiones materiales o a una actividad entre otros. Habitamos en la incertidumbre. Todo pasa. No podremos retener algo que está destinado a desaparecer. "Disfrutar las cosas sabiendo que son transitorias".
Es un libro superficial, no logra penetrar en las causas del apego, aquellas que se derivan de las leyes de la existencia y la individualidad. Aquellas fuerzas ocultas y autónomas que nos llevan a preservar esta individualidad por encima de todo, atadas al EGO y que solo pueden liberarse mediante el crecimiento de la consciencia de si, hasta llegar a la consciencia objetiva.
No sé por qué imaginé que este libro se trataría solo de relaciones de pareja, pero me ha permitido estar analizando su perspectiva de desapego dañino hacia todo. Me gustó!