Segunda entrega de la Tetralogía de la Guerra de las dos rosas. La serie mejora en intensidad y acción, paralelamente a los hechos que se narran.
El rey Enrique VI es débil, y pasa por largos periodos de desconexión con el mundo, prácticamente en estado catatónico. La casa de York en la persona de Ricardo de York pugna por hacerse con el control del reino imponiéndose como Lord Protector. Los partidarios de los Lancaster apoyándose en su legitimidad, en la fortaleza de la Reina y en escasos periodos de lucidez del Rey intentan resistir. Las pequeñas guerras locales entre los nobles hacen que el país se polarice, inevitablemente abocado a la guerra civil.
Los episodios bélicos se repiten casi sin solución de continuidad: 1ª batalla de San Albano (gana York), Blore Heath (Gana York), Ludlow (gana York), Puente de Ludford (gana Lancaster). Asistimos al ascenso de un personaje que va a ser decisivo en los años siguientes, Richard Neville duque de Warwick, cuyo desembarco en Kent desde Calais junto a Eduardo de March, hijo de Ricardo de York y futuro Eduardo iV, volvió a cambiar el curso de la guerra. Marchan sobre Londres y aplastan a los Lancaster capturando al rey Enrique.
Los partidarios del Rey bajo la dirección de la reina Margarita huyen al norte y se hacen fuertes en el entorno de York (que curioso el feudo de sus rivales). Ricardo de York va al norte para intentar acabar con los últimos restos de los Lancaster, pero estos, con el apoyo de los escoceses, los aplastan en la batalla de Wakefiel (gana Lancaster). Las dos principales figuras del bando York: Ricardo y el duque de Salisbury son capturados y ejecutados por la reina, también el hijo mayor de Ricardo, Edmundo ¿Cometió un error la reina ejecutando a estos personajes? La ejecución de estos personajes elevó el enfrentamiento a una guerra sin cuartel, en la que los dos hijos restantes de Ricardo de York, Eduardo y Ricardo, ambos serían reyes, juraron no cejar en su empeño hasta cumplir su venganza.......
Hay otra cuestión de fondo que no tiene explicación. Durante estos años de mediados del siglo XV, Ricardo de York tuvo bajo su absoluto control al Rey Enrique VI, en calidad de Lord Protector. ¿Porqué no lo depuso y se hizo con la corona? ¿No habría ahorrado esto años de guerra y sufrimiento? ¿Era tan fuerte el poder y el ascendiente que la corona tenía sobre el pueblo que no se atrevió?
Apasionante y trepidante libro. Recomendable.