Mauricio Vélez nos deleita con una fresca, espontánea y divertida novela, en la que se entrelazan un encantador y mágico relato de viaje con una accidentada y desesperada historia de amor. Haciendo uso de un gran sentido del humor y una excepcional sensibilidad para lo exótico y lo mágico, el autor nos lleva a Martinica –desde la Venezuela de los años noventa– en un maravilloso peregrinaje que nos recuerda demasiado el candor que se ha perdido con el país de estos últimos años.
Si no fuera un autor venezolano probablemente le daría 3 estrellas, pero todos tenemos nuestro corazoncito y nuestras debilidades por el terruño. Un libro entretenido, divertido, con un lenguaje fresco y muy venezolano. Sin embargo, las historias se sienten como un moderno y venezolano Simbad el Marino, con historias que "no vienen al cuento" y las que, por momentos, se notan sin solución de continuidad, en particular la referencia al amigo Felipe, que se enrola en la milicia, con un alto sentido de la moral y justicia, solo para al final formar parte de la asonada militar que sirvió de puerta de entrada a nuestra realidad actual, de manera de poder comparar el inútil resultado del viaje del protagonista en busca de su amada con el país, de manera expresa, sin dejar que el lector llegue a esa conclusión si así lo quiere o piensa oportuno.
Hablando como aficionada de la lectura y no como experta puedo decir que me encantó el libro, lo disfruté de inicio a fin. Es ligero, muy divertido (de los libros que más me han hecho reír) y la narración que salta de la narrativa principal a relatos tipo “flashbacks” hace que sea una lectura dinámica y que no aburre. Describe muy bien el contexto en el que se desarrolla el relato (Venezuela en los años 90) y la forma de ser de los venezolanos (el lado bueno). Rodrigo, el personaje principal, tiene una actitud ante la vida que resulta inspiradora por la forma en que disfruta de la vida sin saberlo. Cabe mencionar que el final me pareció muy acelerado y un poco “chucuto”. Es un libro para venezolanos principalmente porque muchos de los chistes y referencias son de la cultura venezolana, sin embargo, creo que cualquiera puede disfrutarlo.
Una de las muchas frases que subrayé: “Valiente no es aquel que arriesga su vida constantemente sin sentir temor, sino mas bien aquél que es capaz de sobreponerse al terror y actuar en consecuencia”
La historia como tal es muy buena y entretenida, temo que tal vez caigo en que es mi país y por eso me sentí tan identificada. Sin embargo puedo asegurar que se van a divertir leyendo este libro, con sus ocurrencias, lo terminé volando, es bastante bueno. Lo recomiendo. Son estos libros los que me hacen querer seguir leyendo talento nacional :)