Uno podría pensar que la adaptación de los Simpson a cómic no funcionaría, pero los creadores supieron exactamente qué hacer con esta adaptación. No. Un refrito de las aventuras y episodios filosóficos, graciosos y bien elaborados que caracterizan a la serie animada, sino más bien un escape fantasioso y divertido, mero entretenimiento que funciona en el papel impreso. Habrá que aclarar, eso sí, que la serie animada es mucho más graciosa, pero de cualquier manera pasé buenos ratos en mi infancia leyendo estos cómics, y ahora que los releo los disfruto igual.