Es precioso, es mi segunda relectura creo. Quiero leer más novelas infantiles porque me siento un poco harto de la muerte de la fantasía o por lo menos la pérdida de la inocencia con la que creo siempre se puede ver al mundo todos los días. El libro es un dramón y siento que el protagonista es un machito en desarrollo y que taaaaaaaanto que se pregunta por amor y papi, knock knock, lo tenés en las narices. Isabel una grande, es que también qué se puede esperar de una muchacha que se llama Isabel y que es nerd (hot), muy hermosa, debe ser una genia, pensaría que la soledad, sin comprenderla o darle nombres, le ha ayudado mucho a alimentar su espíritu, cuando grande seguro profe de filosofía, historia o literatura, Isabel seguramente es la autora. ¿Cómo es que se llama el personaje principal? Ah sí, Javier, me parece precioso como la autora a través de él va introduciendo ese diálogo interno que va haciéndose más y más ruidoso cuando los años van pasando y es cuando todas esas fuerzas internas comienzan a tener más importancia y quiere uno darle nombre a todas las cosas en este caso al amor, a su sin sentido y a que definitivamente no todo sale como uno quiere o ni siquiera, como uno lo espera. Javier es demasiado fantasiosooooooooooo jajajaja pero siento yo que si uno lo imagina lo puede hacer posible, sentiría yo que es como un pequeño Sancho de su abuela lectora que siempre lo empujaba a imaginar un final distinto, una grande la abuela. Pienso en cuántas definiciones tendrá el amor para uno que es más adulto y creo que este libro, incluso después de su relectura, me hace pensar que quisiera cuidar del amor de quienes sé que me aman y no preocuparme tanto por esos a los que amo y en demostrarles mi valor. Una novela infantil que se siente como un reset, ya estoy listo para amar tráiganme a una Ángeles, miento, a una Isabel.