La fiscalidad, presupuestos y cuestiones como el fraude fiscal no son un tema con muchos aficionados, sin embargo el que tenga interés en estas cuestiones encontrará muy interesante este ensayo.
El libro está dirigido al gran público, no a especialistas, por lo que su contenido es fácilmente asimilable. Además la lectura es ágil, cosa que tiene mérito dada la temática.
Lo más importante es que trata un problema complejo como el déficit crónico, en el que el fraude (que es un delito) tiene un peso importante, sin caer en la demagogia. Además, tampoco propone soluciones mágicas o simplistas, porque no las hay, pero sí que cita unas cuantas mejoras que necesita el sistema fiscal español de forma urgente.
Por calidad del contenido se merecería 4 estrellas, pero aunque la lectura es fácil tampoco es un libro que se relea una y otra vez.