El cuerpo poético de Adulta funcional es un cuerpo de frontera que habita entre lo doméstico y lo salvaje, la juventud y la vejez, la vulnerabilidad y la fuerza, ser madre y ser hija, el amor y la soledad, la esperanza y el duelo, las lavadoras y la espiritualidad, la intimidad y la exposición total, los recuerdos y los horizontes, la ternura y la ira, la amistad y la ruptura, la disidencia y la risa, la niña reivindicada y la mujer celebrada, el orgullo y la pena, los animales y las diosas, las escritoras veneradas y la libertad literaria, la mística y la terapia.
Consciente de que todo puede ser verdad a la vez, Gloria Fortún, autora del poemario Todas mis palabras son azores salvajes y de la novela Roja catedral, descubre en cada verso que ser una señora, una señora bollera y gorda, es llevar un fuego dentro avivado por todas sus contradicciones, sueños y desobediencias, así como por su voluntad en combustión de que el deseo siempre venza a la norma.
Me asalta una duda, personal e intransferible. ¿Dónde está la línea que separa la lectura compulsiva de la falta de respeto?
Cogí el libro ayer de manos de Gloria en la librería Mujeres. Lo empecé poco después de medianoche, al llegar a casa. Leyendo en voz alta, para empaparme de rimas y ritmos.
Verso tras estrofa tras página tras poema, sin guardarme ni un ápice para el camino de vuelta.
Sólo lo dejé de lado cuando me pudo el sueño, y esta mañana le di el remate mientras desayunaba.
Sé lo que cuesta escribir más de dos páginas, lo que cuesta editar un libro y dejarlo listo para liberarlo al mundo.
Poemas íntimos sobre transiciones. Transiciones de la juventud a la maduración, a la responsabilidad y, a la vez, hacia una aceptación que la vida es lo que es.
Intimate poems about transitions. Transitions from youth to maturity, to responsibility and, at the same time, to an acceptance that life is what it is.