Jump to ratings and reviews
Rate this book

Nosotros caminamos en sueños

Rate this book
Una guerra estúpida, un enemigo invisible, unos gobernantes confundidos, un terreno de batalla, las Malvinas, y un narrador que con frescura e ironía nos desvela qué verdades y qué mentiras se encuentran realmente detrás de todo esto. «No juzgues la guerra en términos de belleza. De hecho, es como las personas: debe ser bella por dentro porque por fuera es demasiado fea.» Una bomba queda suspendida del cielo y se resiste a caer. Unos soldados exhaustos y hambrientos miran hacia arriba y se preguntan si todas las guerras son así. No saben quién es el enemigo ni dónde está, pero siguen caminando en sueños, como sonámbulos, luchando por un trozo de tierra que no pertenece a nadie, defendiendo un país que flota sobre un subsuelo de miseria y corrupción. No hay nada normal ni previsible en Nosotros caminamos en sueños , la versión corregida y ampliada de la novela en la que Patricio Pron contó «no lo que realmente sucedió o pudo haber sucedido sino lo que sucedió efectivamente, aunque sólo en la imaginación infantil» del autor, que tenía seis años de edad cuando estalló la guerra entre Argentina y Gran Bretaña. Nosotros caminamos en sueños habla de ese enfrentamiento, pero el verdadero tema de esta novela cómica es qué sucede cuando se mata en nombre del nacionalismo, qué pasa cuando el sentido común deja lugar a la cobardía y a la estupidez disfrazadas de patriotismo. La de Pron es una visión satírica de todas las guerras, un relato habitado simultáneamente por los espíritus afines de Samuel Beckett, César Aira, Martin Amis y Fogwill que solo toma como prisionero al lector.

160 pages, Kindle Edition

First published May 1, 2014

1 person is currently reading
60 people want to read

About the author

Patricio Pron

57 books195 followers
Patricio Pron (1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001) y El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (Literatura Mondadori, 2010), y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007) El comienzo de la primavera (Literatura Mondadori, 2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (Literatura Mondadori, 2011) que será publicada en las editoriales más prestigiosas del panorama internacional, destacando Faber and Faber en Reino Unido, Flammarion en Francia y Knopf en Estados Unidos. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato de 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia y Cuba. Recientemente, la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen (Alemania). En la actualidad vive en Madrid, donde trabaja como traductor y crítico.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
11 (15%)
4 stars
25 (34%)
3 stars
30 (41%)
2 stars
3 (4%)
1 star
3 (4%)
Displaying 1 - 19 of 19 reviews
Profile Image for Lucas Sierra.
Author 3 books609 followers
February 3, 2019
Compré esta novela en los saldos de Panamericana, al poco tiempo de que se le concediera a Patricio Pron el premio Alfaguara de novela. Quería conocer algo del autor, tener un primer encuentro para decidir si le hacía luego el lance a la ganadora del certamen. Hasta ahí la anécdota tejía una lectura común y corriente, pero el azar tiene formas maravillosas de disponer, a veces, los eventos.

Quizás el centro de Nosotros caminamos en sueños sea la absoluta absurdidad de la guerra, el sinsentido integral de cualquier enfrentamiento bélico. Ello cobra para mí (colombiano escribiendo estas breves palabras un tres de febrero del dos mil diecinueve) un encanto peculiar, sumando uno más uno a las opiniones armamentistas de cierta parte de la agenda nacional. Además, durante la pausa que hice en la lectura (la novela es corta, se lee en dos sentadas) vi Vice, esa canica con la cual consigue Adam McKay colarse entre las nominaciones al Óscar, y a mi encanto por esa suerte de cine pedagógico al que apunta cierta parte de la filmografía del estadounidense, se mezcló la gramática de Pron, dando por resultado una vocecita clara que insiste en una posible verdad prístina: todo derramamiento de sangre, programado y controlado, no obedece sino a intereses de lucro particular, y es, por tanto, ridículo.

Me gustó la novela, me reí leyéndola, llegó en un momento oportuno. Eso es todo.
Profile Image for Mariana Cecillon.
155 reviews40 followers
May 18, 2019
A veces pasa, supongo, que reconocemos la grandeza de un libro pero nos es completamente superficial. Quiero decir, percibimos las fortalezas y el ingenio de lo que leemos sin que eso toque fibras internas. Y en esa frialdad se fueron las 2 estrellas del puntaje perfecto.

Vi la ironía y el sarcasmo que proponen una nueva forma de narrar el morboso escándalo que es la guerra en general pero que también se instalaron como un espacio que exigía la guerra de Malvinas en la literatura argentina. Entendí como ambos eran, también, recursos para condenar la estupidez de una guerra perdida siquiera antes de empezar.

Entendi los guiños al contexto de Malvinas. Las múltiples críticas de un Estado autoritario y deshonesto que manda hombres a luchar una guerra absurda para robar, beneficiarse y enriquecerse por detrás.

Percibí el juego de soldados con apellidos ingleses y argentinos, mezclados, como parte de un mismo ejército porque, en el fondo, quiénes son « nosotros » y quiénes « ellos? » cuando se trata de matar o morir?

Todo eso es más que suficiente para entender que el libro es bueno, muy bueno. Pero nunca pude sentir nada, ni siquiera risa, ni siquiera enojo.
Profile Image for Francisco.
35 reviews39 followers
August 4, 2017
Pron refleja parte de la guerra de Malvinas mediante una historia cargada de un sinsentido absoluto y personajes que por ignorancia, cobardía, locura o valor terminan haciéndose queribles y perdurables. Dentro de ese delirio isleño y humano aparece todo lo que el verdadero conflicto, los militares y los medios escondían en aquella época. De lo mejor en ficción que leí sobre Malvinas. Y con esta obra, Pron se encolumna con Bruzzone, Kohan y Mariana Eva Perez (entre algunos otros pocos): hay otra forma de narrar lo vinculado a la dictadura en la literatura argentina. Ya era hora.
Profile Image for Daniela.
16 reviews12 followers
February 27, 2020
En mi búsqueda de literatura que refiera a Malvinas me crucé con esta novela vertiginosa, cruda, cómica, absurda. Una versión satírica de la guerra que pone al frente la miseria, el absurdo mismo de la guerra, la corrupción y un nacionalismo farsante. Una novela donde ya no se sabe quién es el enemigo y las bombas quedan suspendidas en el aire, para recordarnos que no sabemos de quién es esta guerra, que solo escarba en lo profundo de la miseria. En este libro a veces el lector puede perderse un poco, es que no hay determinaciones concretas, el lenguaje es vertiginoso, abundan los sinsentido, además de que la impronta tragicómica te sacude a cada rato. Los personajes son estereotipos y se juega con sus nombres, no tienen aptitudes militares y a los personajes de alto rango los caracteriza el abuso de poder. El narrador protagonista nos hace recorrer esta guerra a través del diálogo con otros personajes y de lo que ve y escucha. Este escenario de la guerra está montado a modo teatral, donde se busca caricaturizar y ridicularizar a los personajes de la misma. Detrás del telón, hay un discurso antibélico con un mensaje bien claro: “la guerra era una puta mierda, un asqueroso agujero sin fondo en el habíamos caído por el peso de una historia desgraciada, lo que tenia el carácter de una afirmación general, pero incluía también la certeza (...) de que yo no iba a salir de ese pozo ya, (...)que no tenía ya, por así decirlo de algún modo, ningún sitio al que volver, ni siquiera un sitio en la memoria”.
Profile Image for Aleister.
270 reviews8 followers
December 4, 2019
Esta es una obra absurda sobre un motivo absurdo que es la guerra. Es irónica pero, a la vez, tiene una claridad metafórica que habla sobre la verdadera lucha, que no es una de valentía ni de honor, sino de lo que significa para quienes pelean en ella.
Es breve, pero logra compensarlo con imágenes que dicen mucho. Pienso en la transformación de los hombres que pelean en hombres que no entienden qué sucede.
Es una nueva forma de ver una guerra que marcó a un país entero y que pareciera tener algo de universal.
Discrepo, eso sí, de ciertas formas de abordar la problemática de la mercantilización de las mujeres que aparecen en Nosotros caminamos en sueños. Hay sentido para ello, pero omite una oportunidad de generar crítica sobre unas cuantas temáticas.
Profile Image for Kokelector.
1,098 reviews109 followers
March 3, 2020
Intentar reconstruir una historia que aún no sabemos con certeza, una guerra que estaba destinada a la derrota. Patricio intentan plasmar ideas a través de una extraña novela, donde transitan los sin sentidos de una batalla ajena. Cuando se cumplían 25 años de la Guerra de Las Malvinas, plasma con una pluma extraordinaria el dilema de no tener certeza del porqué ni el para qué se actúa. Vemos transitar a coróneles, sargentos y soldados que deambulan por trincheras intentando escapar de una muerte que no les augura, tampoco, una buena vida. Extraña lectura para comenzar un marzo que también se ve ajeno a una realidad.
Profile Image for Mariano Hortal.
843 reviews201 followers
June 28, 2014
Publicado en http://lecturaylocura.com/patricio-pr...

Patricio Pron: dos facetas del mismo autor. La controversia de una opinión.

Esta reseña sobre dos obras del argentino Patricio Pron puede resultar incoherente en sí misma, incluso contraproducente para el mismo autor. Coincide que el joven escritor acaba de ver publicadas dos obras de carácter muy diferente y que nos revelan dos facetas de su creación artística; además, las dos obras han sido publicadas por editoriales diferentes y con motivos distintos. Ciertamente, ambas me han producido sentimientos encontrados que pasaré a describir.

“Nosotros caminamos en sueños” (publicada dentro de Penguin Random House Mondadori) nos trae al Pron novelista dedicándose a lo ficcional; se trata de una sátira posiblemente relacionada con la guerra de las Malvinas, pero extrapolable por extensión a cualquier guerra. Y esto es así porque, más allá de lo geográfico, todo lo que va apareciendo lleva un hilo conductor detrás subyacente:

“Quisiera presentar una queja, señor”. “Yo también lo haría si fuera usted –respondió el Capitán Mayor observándolo, y preguntó-: ¿De qué se trata?” “Quisiera dejar constancia de mi desacuerdo con esta guerra, señor”, dijo Zinovy Rozhestvensky. “¿Por qué soldado?”, quiso saber el Capitán Mayor. “¡Porque es peligrosa, señor!” Usan armas de verdad, no de juguete. Quizá hasta usen también tanques y aviones. ¡Alguien puede ser lastimado! Mejor nos marchamos de aquí de inmediato”, propuso. “¡Pero si no ha estado en la guerra ni un día!, dijo el Capitán Mayor. “¡Un día es más que suficiente! ¡Mejor me voy antes de que me maten!”

Me ha sorprendido gratamente la vena humorística del autor, no voy a negar que en ciertos momentos, por lo absurdo de las situaciones planteadas me arrancó la sonrisa; el problema es que, para el público español, este libro traerá reminiscencias de los monólogos del humorista Gila, no sé si el autor lo intentó conscientemente o ha salido involuntariamente pero, más de uno y de dos, recordarán al humorista:

“¿Quieres decir que solo actuaremos como personas responsables y ganaremos la guerra si continuamos bombardeándolos?”, pregunté. “En principio sí –me respondió-, pero no es que los bombardeemos a ellos sino que ellos nos bombardean a nosotros y no es que así ganemos la guerra sino que ellos la pierden y no es que así actuemos responsablemente sino solo de forma de no ser considerados irresponsables”, dijo. Una vez más, me pregunté si Morin solo quería confundirme con algún oscuro propósito, o si también él estaba confundido”

No pierde la oportunidad Patricio de utilizar el texto como reflexión del oficio periodístico y de las injerencias del Estado en la libertad de prensa, un tema siempre actual, nos encontremos en la época que nos encontremos.

“¿Qué te ha parecido?”, preguntó Morin. “Una basura: tú sabes que no fue así cómo sucedió”, respondí. “Verás, El Nuevo Periodista solo escribe lo que le piden”, le defendió Morin. “¿Sólo escribe lo que le piden? Lo dices con toda naturalidad, como si dijeses: “El Nuevo Periodista pesca con mosca”. “Es que El Nuevo Periodista no pesca con mosca: solo escribe lo que le piden. Eso es lo que te estoy diciendo”, insistió Morin.”

Lo que no nos puede hacer olvidar el leit motif, el alegato antibelicista, el sinsentido de la guerra:

“Me pareció una objeción razonable y no puse reparos, pero luego pensé que aún había una pregunta por hacer. “¿Quién se beneficia con todo esto?” pregunté. “Nosotros”, respondió Morin rápidamente. “¿Quiénes somos nosotros?”, volví a preguntar, y tuve la impresión de que me había pasado toda la guerra haciéndome esa pregunta.”

A pesar de que, en mi caso no resulte tan estimulante, por el uso de los lugares comunes que ya han visitado tantos autores antes que él y porque, no nos engañemos, no me seduce la forma de expresarlo; tengo que reconocer que esta obra es más fácil de recomendar a un lector común; Pron utiliza muchas referencias literarias pero lo hace de una manera lo suficientemente sutil para no agobiar ni entorpecer la historia.

el-libro-tachado-9788415832287Muy diferente es, sin embargo, la segunda obra: “El libro tachado”, publicado por Turner. El Pron ensayista es considerablemente más interesante para un servidor por mi bagaje personal, aunque, desde luego, estimo que lo que trata el argentino puede resultar poco amigable para el lector habitual; la profusión de notas al estilo del inimitable David Foster Wallace, la multirreferencialidad y el uso de conceptos que conllevan una cierta reflexión y significados ambiguos son caballos de batalla para la interesante aunque dificultosa narración.

En parte de la sinopsis editorial encontramos latente la ambición del autor:

“Y hace falta reflexionar a fondo sobre el futuro de la literatura, y sobre lo que nos enseñan los libros que no tenemos en la estantería: los censurados, tachados, quemados, prohibidos. Los que no escribieron los autores silenciados, bloqueados, dementes o suicidas. Y, con perdón, los que se plagiaron, se piratearon o se robaron. Este libro tachado no pretende ser una historia de la literatura, pero es la historia que un lector no puede dejar de leer.”

Por un lado, una historia de la literatura a través de los libros que no tenemos en nuestra estantería, lo mejor del libro sin lugar a dudas, además de resultar lo más original/creativo; por otro lado, una reflexión al presente-futuro de la literatura, donde asistimos al discurso corporativo editorial, ya habitual y poco enriquecedor, que desmerece el resto de la obra.

Centrémonos en la primera parte con algunos de sus destellos, los mejores del escritor en opinión de un servidor; tomando como base a Barthes y “la muerte del autor” y a Foucault (¿Qué es el autor?), este hilo conductor es la trama que sustenta su reflexión histórica libresca; en este marco la trayectoria del Ouvroir de Littérature Potenttiele se reveló como determinante al llegar casi a definir una topografía literaria tras las consecuencias de “La muerte del autor” barthesiana:

“Con su trayectoria, el Ouvroir de Littérature Potenttiele llamó una vez más la atención sobre el hecho de que toda literatura se construye con la ayuda de procedimientos y mediante la adhesión a formas que determinan qué se puede decir y cómo, evitando así la dispersión y la proliferación que se producirían si el autor careciera de un marco. A su vez, al sistematizar las restricciones pasadas y crear otras nuevas, el OuLiPo se acercó quizá de manera involuntaria a la consecución de un objetivo largamente acariciado por algunos: el trazar un mapa topográfico de la literatura y acotar un repertorio de posibilidades que permitiera seguir escribiéndola incluso tras la “muerte del autor” y de la literatura como productora de sentido.”

La idea de los libros que han desaparecido como parte de la historia literaria nos trae ecos, en este caso de su fragilidad; de hecho la cultura, en épocas de crisis es lo que sufre más, es lo que primero se abandona:

“Todos los libros destruidos y quemados y los textos jamás escritos e incluso los ilegibles son el reverso necesario de la literatura que nuestra cultura ha preservado: le sirven de trasfondo pero también de advertencia sobre su propia fragilidad.”

Lo que nos lleva igualmente a esos autores que no han existido, y a los autores ficticios (falsificados) o incluso a aquellos que colaboran entre sí, una variante avanzada de esa “Muerte del autor”:

“Aunque lo primero que viene a la mente al pensar en escritores que no hayan existido nunca es la ingente cantidad de autores ficticios resultado de la práctica de la falsificación literaria, el hecho es que también se produce un tipo de “muerte de autor” en el momento en que cesas la colaboración. “

En el capítulo de falsificadores aparece uno de esos conceptos, el de las misery memoirs, tan en boga en la actualidad y que, posiblemente, no dejarán de estarlo nunca debido a la búsqueda empática del lector como:

“Las misery memoirs son obras literarias cuyos autores y editores promocionan y comercializan apelando a ciertas estrategias editoriales y a la inclusión de unos paratextos que inducen a los lectores a creer que se trata de relatos autobiográficos; como su nombre indica, a menudo estos textos narran historias personales terribles -abusos sexuales, drogadicción y persecución política o religiosa son tres de sus temas más recurrentes.”

A partir del capítulo dedicado a los anónimos, ya encontramos un avance de lo que comentaba al principio relacionado con la red:

“No es casual, por supuesto, que la práctica de la publicación de obras literarias de forma anónima y la publicación de pseudónimos realmente impenetrables haya desaparecido casi por completo -con la excepción de la red, donde prolifera como garantía necesaria para la práctica del insulto y de la difamación-, ya que las empresas que comercializan literatura no tienen como objeto la venta de libros sino la de autores.”

Lo curioso de este argumento es que desacredita parte de lo leído, ya que “la muerte del autor” no se ha producido más que para la crítica, de hecho, fue el desencadenante que ha servido para el desarrollo de otras perspectivas críticas posteriores. No nos engañemos, los lectores de hoy en día siguen buscando, la mayoría, autores, aunque pueda haber otras causas de elección que, evidentemente, se producen, y que no son el objetivo de este texto.

Lo que me hizo gracia es que olvide el uso de los pseudónimos como parte de estrategia comercial actualmente, solo tenemos que ver los casos de King como Richard Bachman (que cita) y el de Joanne K. Rowling (como Galbraith) o el de Banville/Benjamin Black, para enseguida centrarse en el uso de esto en las redes para difamar e insultar… procedimiento habitual de “trolls” pero desde luego no estamos ante un comportamiento general.

Esto, de todos modos, es un aperitivo ante lo que aparece en el infame “Crisis”, donde nos encontramos la habitual demonización de la red predicada por editores/editoriales y mayorías de autores en consonancia con políticas editoriales, Pron, emparentado con Penguin Random House Mondadori, dominadora junto con Planeta de la mayoría del sector editorial español, no desentona en su discurso “progresista” con peroratas como la siguiente:

“La publicación en la red que ha sido considerablemente facilitada en los últimos tiempos mediante la popularización, la simplificación y el abaratamiento de la tecnología de diseño de páginas web y la existencia de plataformas para la creación gratuita de blogs, presenta dos tipos de problemas. El primero está relacionado con la tecnología misma, que, en primer lugar, dificulta notablemente la lectura de textos extensos –ya que estos carecen de materialidad y “desaparecen” de la vista a medida que son leídos en pantalla-; en segundo lugar, ha reducido a mínimos el tiempo que se requiere para acceder a la literatura pero no ha podido acelerar la velocidad con la que esa literatura debe ser leída, que sigue siendo baja; y, en tercer lugar, convierte en simultáneas las actividades no simultáneas de leer y opinar sobre lo que se lee, entre las cuales ya no media la reflexión. El resultado es un tipo de comunicación literaria en la red principalmente superficial, con notables y muy valiosas excepciones. El segundo de estos problemas está vinculado con el hecho de que la multiplicación de blogs y páginas webs personales en los últimos años –por lo mencionar la dispersión de los contenidos literarios en redes sociales y su reducción empobrecedora en los ciento cuarenta caracteres de una de las redes más populares del momento- ha conducido paradójicamente a la reducción de su visibilidad, así como a su pérdida de interés y atractivo, lo que queda de manifiesto, por ejemplo, en la reducción de visitas y comentarios en los blog literarios en los últimos tiempos.”

Dos focos principales tiene este discurso, el primero, el de las “limitaciones de la tecnología” para la lectura, parece que dificulta la lectura de textos largos, no ha favorecido el aumento de lectura y, infierno de los infiernos, convierte en simultáneas la opinión y la propia lectura. Tienen gracia “las limitaciones”, lo que no tiene tanta gracia es que obvie lo que la tecnología ha favorecido para el fomento de la lectura: accesibilidad de libros a través de ebook que supone ahorro en espacio y coste, compartir impresiones con otros lectores al mismo tiempo que se lee que fomenta clubes de lectura y que ayuda a que se puedan leer más obras y profundizar en ellas conjuntamente; olvida (conscientemente imagino) una dimensión social posible gracias al fomento de redes de lectura sociales que ofrece la tecnología y olvida (igualmente) que, comentar impresiones iniciales no tiene por qué ser óbice para que haya reflexión posterior sobre la obra que se está leyendo. Pero, claro, queda mejor decir que todo lo que se hace en la red es SUPERFICIAL (con “notables y valiosas excepciones”… para no generalizar, jaja)

El segundo foco es, como no podía ser de otra manera el aumento de blogs y webs que no valen para nada y que ensombrecen los contenidos literarios que él considera rigurosos, (posiblemente su grupo de amigos, porque ya sabemos los que llevamos ya tiempo en esto, cómo se ayudan entre estos amiguetes, aunque nadie les lea por su deliberado cripticismo), y, cómo no, twitter, y su dispersión literaria. No digo que haya parte de razón en su argumento, dispersión y twitter se convierten en pleonasmo por definición natural de la red social y es cierto que hay muchos blogs que carecen de valor crítico. El problema es que estos blogs, incluso aquellos que solo digan que los libros son bonitos por la portada, tienen muchos lectores detrás, en algunos casos, como los de literatura juvenil, miles de lectores y no son despreciables; más bien, busquemos lo positivo y utilicemos lo bueno de ellos: el fomento de lectura, el juego de afinidades que se da entre blogs y lectores, te da una idea de dónde quieres ver tu libro reseñado y eso, le guste o no a Patricio, es evidente y MUY utilizable por cualquier editor con dos dedos de frente.

Más adelante, por si no nos queda claro vuelve a redundar en el segundo foco, el ninguneo de la posible “crítica” que pudiera surgir en espacios literarios ubicadas en esa diablura que es la red:

“En ese sentido, ninguno de los espacios en la red en los que se pone de manifiesto este tipo de “crítica” es interesante por sí mismo, sino sólo como síntoma de una enfermedad más general -y posiblemente más grave que la calumnia, que ya es grave -, que es la fosilización de la forma en que leíamos en el pasado y la inexistencia aún de algún tipo de alternativa.”

A lo mejor la alternativa es no anclarse en el pasado y mirar hacia delante aprovechando lo que está pasando, es inevitable y no se va a frenar, ¿no será mejor subirse al carro y aprovecharlo? ¿llevarlo a tu terreno?

Como parte de esta enfermedad, siento mucho haber hecho esta crítica que, posiblemente, no satisfaga al autor, es lo que tiene, estar involucrado en estas “odiosas” redes de internet.

Lástima esta parte final de un libro que resulta muy estimulante en sí mismo. Dos propuestas diferentes y, la verdad, que invitan a una reflexión.
Profile Image for Felipe Arango Betancourt.
414 reviews27 followers
June 30, 2019
Lo absurdo y lo ridículo de la guerra. La sin razón de toda guerra.

Las escenas bélicas todas sin sentido, de un humor delirante. Situaciones cantinflescas. 

Soldados que tienen que pagar por sus gastos de salud, tropas que no tienen provisiones para enfrentar esta guerra ni material de intendencia frente a un poderoso ejército que ocupa la posición del "enemigo". 

Soldados que no carecen de valentía pero carecen de una razón para esa guerra. La guerra nunca tiene un sentido lógico.
 Los tres chiflados: Moe, Larry y Curly.
Profile Image for Jose Enrique Dupre Aramburu.
56 reviews1 follower
March 10, 2019
Una novela que sin duda resulta actual en el contexto de conflicto que se vive en América latina, sin claridad en las causas, los rivales y los conflictos en sí. Una manera de tenernos a quienes aquí vivimos en tensión infinita y constante en beneficio de unos cuantos sectores que con sus mentiras nos hacen caminar en sueños. Me pareció una lectura interesante aunque poco clara en momentos pero que desde la mitad del libro agarra velocidad y ritmo.
Profile Image for Hermano Cerdo.
23 reviews10 followers
June 27, 2014
La primera imagen, como en toda buena novela, expresa el sentimiento y sinsentido provocado por la resolución que dicha imagen recibirá en las páginas posteriores. Patricio Pron comienza su novela con la descripción de un momento perturbador y asombroso: sobre la cabeza de nuestros protagonistas, en el maldito cielo de las Malvinas, se encuentra suspendida una bomba. Suspenso que marca el origen del relato, e imagen que muestra la fundación onírica del mismo.

Una bomba suspendida en el aire es una estupidez, pero también lo es todo acto relatado en la guerra. La operación, vista de esa forma, es, sin embargo, incompleta; pues el ejercicio realizado por Pron consiste precisamente en crear un sentido total de la guerra construido a partir del sinsentido intrínseco de la misma. Sentido que, por supuesto, sólo es una construcción posible dentro de las posibilidades narrativas de la ficción.

Lo curioso de los relatos sobre guerra es que en su mayoría buscan una conmoción sentimental, rastrean un lector humanizado que repudia las acciones de la guerra por todo lo que niegan y no tanto por todo lo que significan. Pron indaga entonces en esos otros significados, no los de la humanidad y el lento respiro de la esperanza dentro de una situación catastrófica como la guerra, sino la guerra vista desde su más absurda connotación: la plena estupidez, la plena tontería que resulta imposible describir de una forma distinta a la acotada por el título de la obra que dio origen a Nosotros caminamos en sueños: Una puta mierda.

Aún así –quizá haya que recordarlo–, los relatos sobre guerra despiertan siempre una emoción ficticia, todo en ellos parece cargado de cierta esperanza novelesca. Sucede que la guerra no sólo significa la confrontación entre dos ejércitos, ésta también implica la ambición de un utópico triunfo, triunfo cuya imagen se muestra rodeada por un sueño perturbador, que bien puede ser entendido como una brutal mentira o como un estratagema de la ficción. Pron prefiere hacer los dos. Ridiculiza la mentira desde personajes carentes de intelecto pero certeros en su función dentro del relato. Estos actúan tal cómo podría actuar un individuo que ha perdido el sentido común para dejar espacio a toda clase de estériles nacionalismos frente a un escenario de anticipada derrota: necesitados de sentido, desprovistos de una inteligencia medianamente humanizada. Simplemente actúan, reaccionan y conviven en el accionar del relato, incluso su estupidez y pobre percepción de la realidad constituye un engaño funesto que mantiene al lector en la búsqueda de alguna inteligencia, quizá la del narrador, quizá la del autor, quizá la del soldado O’Brien, capaz de resolver algo en esta neblina de insensatez.

Cabe plantear incluso una posibilidad austera: el creador de los relatos sobre la guerra, aquél que manifiesta libremente la inclusión de la ficción en el cerrado entramado del texto, es un creador de contenidos absurdos y ejecutables únicamente en la perseverancia de la ficción. Únicamente la mentira dotó a la Guerra de las Malvinas de un sentido fidedigno, sentido donde la nación argentina pudiera fundamentar su confianza. Durante meses, medios y canales de información suministraron la noticia sobre el falso triunfo de Argentina en aquella guerra, mediatización evidentemente fallida en el momento en el que fue revelada la “sorpresiva derrota” del ejército argentino.

La imagen de la bomba que nunca cae puede entenderse como una analogía de esta suspensión de la información. La mentira pende sobre la cabeza de los crédulos, es cierto; pero dentro de la ficción, dentro de la partición que corresponde al relato en el territorio de la falsedad, una bomba que nunca cae despierta uno de los aspectos más sensibles que circundan a cualquier relato: la imaginación, por sí misma una mentira, el constructo onírico al que sólo podemos acceder mediante algunos métodos contados: dormir y soñar, por ejemplo, pero también la lectura de un libro como Nosotros caminamos en sueños.

En los sueños, así como en los relatos, no hay diferencia tajante entre los componentes que pertenecen a la mentira y aquellos que refieren a la realidad. El relato no los confunde; pero necesita que progresen a la par, como los escrutinios de Levrero en búsqueda de un yogur, escrutinios que sorprenden por su extraordinaria capacidad para relatar una breve y hasta ridícula noción individual y transformarla en una asequible observación sobre las dificultades que implica encontrar lo que buscamos.

La guerra, sea como sea, es una realidad que difícilmente habremos de enfrentar, pero que sin duda llegaremos a conocer, en la mayoría de los casos mediante una construcción de mentiras y una justificación consciente del sinsentido. De dichas construcciones sólo podremos aspirar a conquistar una especie de natural desengaño, pero la capacidad de la ficción para someter en sus límites lo que conocemos como Historia, nos obliga a indagar en ella para evitar que lo acontecido pueda repetirse, olvidarse o solidificarse como objeto de mera contemplación, y si acaso ha de repetirse o condenarse a la exhibición en museo, que sea desde la fascinación de un tiempo y mundos imaginarios. El tiempo, pues, donde una bomba suspendida es posible.

Luis Arce

- See more at: http://hermanocerdo.com/2014/06/10122...
Profile Image for María Teresa.
282 reviews6 followers
January 7, 2021
¡Me gustó! Me genera un poco de conflicto decir que me divirtió porque se enfoca en lo absurdo de una guerra como la de Malvinas, pero esa es su virtud: las circunstancias de un grupo de soldados que pelean sin saber por qué o contra quién se vuelve tan pero tan ridículo, que cuesta creer que fue real ¡y lo fue! El tono es lo mejor del libro.
Profile Image for Héctor.
87 reviews
January 27, 2020
Es una muy buena novela para ironizar sobre la guerra, sobre los mandos y los roles, es una novela de lo absurdo y lo hace maravillosamente
Profile Image for Samuel Whelpley.
187 reviews4 followers
September 2, 2021
Y no. Está muy bien escrito y el tema es interesante, pero la historia no me atrapó.
Profile Image for Yerko.
15 reviews
August 11, 2024
Libro que acoge lo absurdo de la guerra de manera brutal. Simpatizas los soldados y con todos. Buenísimos personajes además. Me gustó
137 reviews
September 13, 2024
Comprendo la intención, pero no he podido conectar con él. Comprendo que sobre el absurdo de la guerra es mejor escribir una bufonada con muchísima crítica. Pero quizá no me ha pillado en buen momento.
Profile Image for Juan Bolívar.
2 reviews
September 5, 2022
Aunque esté basado implícitamente en la guerra de las Malvinas -con referencias constantes como la nieve y el encontrarse en una isla- está historia de Patricio Pron puede describir el sinsentido de toda guerra o conflicto armado por el que atraviese cualquier estado. De forma satírica ironiza el conflicto desde el punto de vista de los soldados, siendo todos ellos utilizados por una maquinaria capitalista que sólo desea mantener la guerra por el mero rédito que genera el campo económico de una guerra.
Quedando en ellos la certeza de que en momentos se están acabando ellos mismos, pero que al final, nada de eso importa. Porque la guerra no beneficia a los que la luchan sino a quienes la patrocinan y ven en ella un modelo de explotación económica.
Profile Image for Pep Bonet.
926 reviews31 followers
March 29, 2015
Libro corto. Por suerte. Historias de la guerra de las Malvinas contadas por alguien que no pudo estar allí. Motivos de edad. A veces parece una enorme comedia astracanada sobre la guerra. Pero no es Catch-22 quien quiere. Y Don Patricio no puede. Las demás veces es una historia sin sentido. Entretenida a ratos. Para de robar, grita uno todo el rato. Sin sentido. Sin sentido especial. Suerte que el libro es corto. El País lo ponía bien. Ponen bien todo lo que comentan. Relación calidad precio, horrorosa. El libro en castellano es caro. Y este es muy corto. Por suerte. Dicen que tiene libros traducidos en muchas lenguas. Debe de haber voracidad lectora.
Profile Image for Marilín.
Author 7 books120 followers
May 2, 2014
Magnífico relato de una ficción que se ambienta en la Guerra de Malvinas pero que pudiera ser cualquier sueño o pesadilla. Pron sabe mostrar cómo algunos sueños quisiéramos no soñarlos por ser reales o cómo a veces la pesadilla más monstruosa necesita un relato para ser vivida.
Profile Image for Óscar Llorente.
84 reviews
July 22, 2023
Novela sobre las Guerra de las Malvinas con los recuerdos de la infancia del autor, aplicable a la miseria el sinsentido y el capitalismo que rigen todas las guerras, absurdas y horribles a partes iguales, solo una cosa más que añadir: DEJA DE ROBAR!
Displaying 1 - 19 of 19 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.