«Es hora de la B. Fue toda una experiencia vivir con miedo. Ser esclavo. Ver algo que no creía que fuera posible. Ver el dolor en cientos de ojos. Seguir a River en treinta y ocho partidos de los cuarenta de la temporada en que descendió fue un aprendizaje. Me dolió horrores, pero a costa del mejor quiero a River más que nunca». Andrés Burgo
El autor de este libro es periodista deportivo e hincha de River. Hincha-hincha, de los que van a la cancha, de los que sufren, de los que ven que el mundo se va por el inodoro cada vez que su equipo pierde. En la temporada 2010-2011 se propuso estar más cerca de River que nunca, porque sintió que ambos (él y el equipo) lo necesitaban. Así lo hizo, y de ese fuego purificador de la temporada en la que River descendió, Andrés Burgo regresa con un libro que combina como pocos brillo y emoción, información dura y análisis sobre las causas que llevaron al club al descenso (la pelea Passarella-Grondona y las administraciones de Aguilar e Israel), con pensamientos y sentimientos acerca de su condición de hincha irredento, devoto y sentimental, que se siente más gallina que antes. Al igual que los millones que siguieron alentando pese al desastre.
Tenía muy poca expectativa con este broli, más que nada porque la temática “libro sobre fútbol” no me cabe demasiado. Y además, no conocía a su autor. Sin embargo, me sorprendió (muy) gratamente. Ya de entrada me gusta que se hable claramente, de forma extensa y sin reparos, del descenso. Como hincha de River, el descenso y el haber jugado el Nacional B, es algo que no me avergüenza, al contrario. No es una mancha, no para mí. Y además, pienso, engrandese todo lo que vino después (si es que eso fuera posible). Reconozco que me dolió, que no fue fácil para mí, y que incluso pasé por varias etapas antes de llegar a asimilar y a la total aceptación. No me voy a detener a explicar el porqué de las cosas, porque no me interesa y porque no viene al caso. Vuelvo al libro. Burgo escribe como periodista, pero lo hace a su vez desde el sentimiento, desde su lugar de hincha, lo cual considero que no es un ejercicio fácil. Y más complicado es hacerlo bien. Es un libro raro ya de entrada, pensado originalmente para ser algo así como “el diario de un hincha” terminó transformándose en el “el diario del descenso del equipo más grande de América y uno de los más grande del mundo”. Como decía, el libro no es sólo una mirada periodística, o el relato de un fanático… Es un poco de cada cosa, con lo cual podría no ser nada, o ser una mezcla sin demasiado sentido, pero que sin embargo logra una amalgama perfecta entre una cosa y la otra, entre el relato periodístico y la crónica del hincha, lo que lo vuelve muy atractivo. Sentimiento e investigación se conjugan, van de la mano y alternan sus lugares, dependiendo del momento, de manera muy acertada. Los hinchas de River pensábamos que si hay algo que jamás íbamos a ver en nuestras putas vidas era a “nuestro club” jugando en la B. No podía pasar. Pero pasó. Lo vimos. Lo vivimos. Y gracias a eso entendimos y aprendimos un montón de cosas. Hablo de mí, pero estoy seguro de que hablo también de Andrés Burgo y de la gran mayoría de los hinchas de River. Este es, en gran medida, el libro de ese aprendizaje. Fuera del terreno de lo emocional, hay un gran trabajo de investigación sobre las causas de la caída, las políticas, las económicas, las futbolísticas, etc. Una buena forma de desandar el camino que desembocó en la B Nacional. Un libro para querer a River más que antes (si es que eso fuera posible).
Hermoso libro. Ayuda a entender y aceptar un poco más lo que pasó. Y el sentimiento del hincha por el Club se observa en cada párrafo. Despierta muchos sentimientos, desde piel de gallina hasta un nudo en la garganta. El que es hincha de River lo entiende. Y lo va a amar.
“River no es el equipo que en un rato saldrá a la cancha. River somos nosotros (los hinchas)”. Ser de River, un relato del amor incondicional a River Plate contiene también su historia más oscura y todo el método que conllevó derribar a un gigante.