Historia de una sospecha, título del libro, es el relato de un periodista que, interesado por la supuesta existencia de un misterioso animal llamado el chupacabras, viaja al Norte Chico del país a investigar su presencia ominosa y, en particular, las mata
La elección de este libro como primera lectura de 2020, tiene una arista triste. En noviembre de 2019, decidí buscar otros autores chilenos ya que estaba leyendo a los mismos pocos autores y tenía la certeza que habían varios otros (no tan contemporáneos) que estaba obviando. Entre ellos descubrí a Germán Marín. Me puse en campaña para obtener un libro y encontré Circulo Vicioso (1994) en la Biblioteca Pública Digital de Chile. Pero no pude entrar bien en su lectura. Además de ser la primera parte un trilogía, me sentí intimidado por la extensión y la narración. Mientras decidía que podía hacer (intentar continuar? cambiar el libro?), Germán Marín fallece el 29 de diciembre de 2019. Me propuse entonces que el primer libro de 2020, tenía que ser de GM. Y aquí estoy, terminando Tierra Amarilla, una novela corta, publicada en 2014 y que nace luego de un viaje del autor a la zona donde se ambienta esta historia. El argumento de este libro es simple: un periodista/escritor (sin nombre en la novela), medio fracasado en algunos aspectos de su vida, viaja a la zona de Copiapó (norte de Chile) para investigar sobre unos extraños acontecimientos atribuídos al "chupacabras". Pero a poco andar, descubre que es una cortina de humo de algunos poderosos. Detrás de la historia mitológica, hay algo más bien terrestre y usurpador. En medio de esta historia simple, el autor también coloca varios acontecimientos reales vivenciados por él y aprovecha la oportunidad para pasarle la cuenta a personajes históricos que le modificaron la vida (para mal, claro). Como dije, la historia es simple. Pero lo que llama más la atención al leer es la forma en que narra GM. Aún no se si es un estilo en toda su obra o solo de este libro. El texto casi no tiene puntos (seguidos o aparte) en cambio, esta lleno de comas. Tampoco tiene dialogos en el estilo "común", y las veces que aparecen estos dialogos, son narrados como uno lo haría de forma oral. No podría decir si es algo que me gustó o no, pero lo encontré novedoso. Requiere una concentración un poco mayor, ya que muchas veces las comas cambian el tema como si de un pensamiento se tratase. Narrado en primera persona por el protagonista sin nombre (y alter ego de GM). Buen libro. Buen viaje Germán.
El libro pretende contar una historia un poco estilo novela negra. Sin embargo, el protagonista no es detective sino periodista. Podrá sonar como que hilo fino, pero en verdad son dos arquetipos diferentes; un periodista puede funcionar en este tipo de novelas, pero no puedes escribirlo como un detective. La historia es una montaña rusa de emociones, pasando por situaciones súper tensas para luego dar espacio a elementos totalmente relajados, la ‘vida retirada del mundo’ por así decirlo. Se presentan elementos de trama pesados que luego se abandonan sin más. Se mencionan más adelante en el libro, pero nunca se les da cierre o conclusión, sino que más bien es tratado como las cosas cotidianas que suceden en Tierra Amarilla. Si en efecto es así, hay que preguntarse, ¿valía la pena contarlas entonces? (En serio, el protagonista descubre un club muy turbio, con todo el elemento dramático asociado, pero eso después que el libro abre con el periodista investigando sobre el chupacabras). El estilo de escritura del libro es interesante, sin duda, pero no va a ser del gusto de todos. Aquí no se ven diálogos, ni puntos aparte ni punto y comas. Todas las conversaciones y hechos son parte de la narrativa similar a una persona que está recordando hechos a la distancia y tiende a divagar un poco. No fue de mi gusto, al menos. Siento que no entregó lo que prometía y que al final, no hay mucha historia que contar.
A un periodista santiaguino le encomiendan la tarea de investigar sobre el caso del “Chupacabras”, una bestia que amenaza el ganado y la tranquilidad de los campesinos de la zona. En el transcurso de la investigación, el periodista se encuentra con varias bestias, pero ninguna de ellas es el “Chupacabras”.
Es una buena historia, donde se mezclan eventos de la cultura pop chilena con la historia política del país. Sin embargo, el estilo de escritura del autor me hizo tediosa la lectura.
Viví unos años de mi adolescencia en la ciudad de Copiapó y siempre he dicho que este valle es como el "Gravity Falls" de Chile. Germán Marín captura esa esencia en esta novela corta y rápida de leer. Copiapó y Tierra Amarilla tiene una formación política-económica turbia y corrupta, muy ligada al sector minero.
La propaganda que las mineras hacen en esta zona es enorme, sin embargo más allá del dinero que hace fluir este sector económico a los habitantes del valle de Copiapó, la calidad de vida de las personas se ve secuestrada por el mismo.
Al mismo tiempo, la esencia "Gravity Falls" se entrelaza con la narración, algo lenta, tediosa, que reserva cierto misterio, mas consecuente con la trama de la historia.
La prosa de Marín sorprende para bien, atrapa, envuelve y no deja de ser elegante. La estructura en párrafos largos que componen los capítulos es en parte lo que logra crear el efecto de inmersión. El recurso no parece un abuso experimental, si no más bien estar completamente en función de la narración. No deja dudas de que es la mejor manera de contar esta historia. La ambientación, los personajes, aunque puedan parecer un tanto exagerados, son el fiel reflejo del Chile profundo. Me encantó, con mucha seguridad la volveré a leer durante este año.
«Distante ahora de la literatura, no extrañaba los libros nuevos, las lecturas recurrentes, menos aun ejercer el oficio de escribir, libre como me sentía de esas tareas, de las cuales, pensándolo bien mientras caminaba, era un arrastre que llevaba sin mucha explicación, algo de lo que tal vez ya era momento de desprenderse y vivir de otro modo la vida que restaba, sin las obligaciones de una vocación idiota».
Una interesante novela de tipo ecocrítico que habla sobre el impacto de las mineras en el norte del país. Lo del socavón es muy similar a lo que sucede actualmente en Tierra Amarilla
Muy buen argumento, y buen desarrollo de la historia, del personaje y del conflicto. Pero a veces la escritura era disonantemente fantástica para lo esperado.
“Chile no deja de ser un país, a pesar de su escepticismo, proclive a los grandes engaños, aunque también a otros menores”.
Desdichado por su reciente divorcio y buscando escapar de un hogar vacío es que el protagonista de la obra acepta investigar una ola de ataques adjudicados al Chupacabras, una criatura legendaria que acaba con los rebaños de campesinos en Copiapó, obligándolos a abandonar sus tierras.
Los sucesos de la obra, lejos de lo fantástico, nos acercan rápidamente a problemas humanos y los terribles sucesos que pueden desencadenar sus ambiciones. Las arenas del desierto chileno refugian a monstruos y criminales.
“No sé por dónde comenzar a recomponer mi vida”
Premisa con la que comienza y termina el libro. Pese a no ser el tema principal, la vida del protagonista es aquello en lo que más he pensado. La historia de un hombre solitario, no necesariamente por ser una mala persona o por ser alguien difícil de querer, pero que de todas maneras, al encontrarse desaparecido por semanas en el norte, nadie se preocupa por su paradero.
En el transcurso de la obra él se enfrenta a engaños de diferente magnitud, pero la farsa más grande a la que hace frente resulta ser una mentira elaborada por sí mismo, creer que escapando de la ciudad va a poder ser feliz.
Aquello es lo que más me dolió del libro, porque es una realidad de muchas personas. La vida no siempre es justa y quizás vivir trata un poco sobre eso, aprender a sobrellevar nuestras propias realidades. Una verdad dolorosa y que trasciende a cualquier obra literaria.